Para abrir el debate se preguntó a los asistentes qué era mejor en estos momentos para una empresa, si un servidor cloud o uno dedicado. José María Ochoa, Director de Estrategia Corporativa, Marketing y Comunicación de Alhambra Eidos afirmó que “cada cliente debe definir el alcance de sus necesidades y cómo definirlas. Un servidor cloud al final es un desplazamiento del centro de datos. Tener servidores en cloud en vez de dedicados han permitido aumentar el servicio con respecto a un dedicado”. Por su parte,  Julio Pereira director comercial de Nominalia, aseguró que la elección “depende de las necesidades del cliente. Una vez entendido el proyecto o unas necesidades estables en las que no necesitas escalabilidad es mejor un dedicado. Cuando el proyecto va a tener picos es mejor uno virtual o cloud porque te permite trabajar on demand”. Para Javier Salcedo Gadea, 1&1 Head of PM Cloud Server, “de potencia similar o incluso superior, los servidores cloud, sin embargo, resultan más fáciles de gestionar al incorporar funcionalidades de monitorización, gestión de red, etc. que se gestionan “como un servicio”, desde un panel de control tan sencillo de utilizar como el del hosting compartido. Su gran ventaja es la agilidad que gana el cliente para lanzar sus proyectos mucho más rápido, con un sistema de pago por uso y totalmente flexible y adaptable a nuestras necesidades, ya que pueden ampliarse los recursos en caliente, a medida que varía la demanda, y el despliegue es cuestión de segundos. Por esas características, los servidores cloud resultan especialmente indicados para proyectos web o aplicativos de negocio”.

La elección de uno u otro, según cree  Javier Gallego, Solutions Manager en Dell, “tiene que ver con las necesidades del cliente. Las contestaciones tienen que ver con la flexibilidad o con la velocidad, por ejemplo. Es cierto que hay clientes que quieren ver su servidor y no su partición dentro del servidor”. Para Julia Calabuig, Responsable de desarrollo de negocio de servicios cloud de IBM, “la decisión viene determinada por los requisitos del servicio que queramos poner. El cloud lo que promete es flexibilidad, con respecto a lo que ofrece un servidor dedicado, También en el caso de una empresa que se va a expandir al extranjero, el servidor cloud es mejor. La realidad es que cada vez hay mas servicios en la nube que permiten acceder a muchos servicios que antes no había”. Finalmente,  Felipe Manuel Fernández, Cloud Service Delivery Manager de IECISA añadió algún punto más: “Hay aspectos culturales que también influyen. En clientes que ya tienen experiencia es más sencillo ir a servidores en cloud. Y luego también hay que valorar el apartado de los temas legales, de dónde se encuentran los datos y que hacen decidirse al cliente por uno u otro tipo de servidor”.

Beneficios

Costes, velocidad, reducción de los riesgos, son algunas de las ventajas que prometen estos tipos de servicios. Cada uno de los asistentes ofreció su opinión sobre cuáles eran las principales ventajas. Para el portavoz de IECISA, “los más evidentes son los costes y los que tienen que ver con la velocidad de prestación, de servicio, con la escalabilidad, etc”. Por su parte, la representante de IBM consideró que la “ reducción del riesgo, el soporte, la reducción del time to market, que se reducen los tiempos de desarrollo y permiten la instalación de nuevos servicios” eran las principales ventajas. Para Javier Gallego de Dell, “la capacidad de autoprovisión es también fundamental y que hace que un cliente con una tarjeta de crédito pueda empezar desde el minuto uno a utilizar una infraestructura como servicio. También permite disfrutar de una tecnología de alta disponibilidad sin tener que asumir costes muy elevados”. Finalmente el portavoz de Alhambra-Eidos afirmó en este sentido que “uno de los beneficios de cloud es que ha democratizado la tecnología. Al dar la oportunidad de ir al cloud se están posibilitando las buenas prácticas IT, algo que no se podía hacer hace unos años. Otra ventaja es la capacidad que se puede aportar a entornos de testing y entornos de preproducción. La flexibilidad que te da utilizar una máquina temporalmente no la tienes con otros servidores que no sean cloud (en compañías pequeñas y medianas)”.

Finalmente el portavoz de 1&1, aseguró que “las principales ventajas de los servidores cloud se centran en su facilidad de gestión por los departamentos técnicos, que pueden manejar toda la infraestructura a golpe de clic y sin intervenciones físicas que produzcan degradaciones de servicio; la flexibilidad total a la hora de ampliar o reducir recursos, adaptándose a los picos y valles de demanda; y, por supuesto, su eficiencia para las organizaciones y donde se entremezclan distintos factores: el pago por uso, sin recursos infrautilizados, la facilidad de administración y fiabilidad propias de la abstracción del hardware, los niveles de rendimiento, alta disponibilidad, granularidad de los recursos, las prestaciones IaaS que incorporan (balanceadores, gestión de las reglas de firewall, etc)”.

Tipos de datos a subir

Uno de los problemas de este tipo de servidores cloud radica en los datos que se suben al mismo. De hecho muchos clientes se muestran reticentes debido a supuestos problemas con la seguridad del dato. Para José María Ochoa, “se puede subir todo. Lo que hay que ver es qué tiene sentido subir. El servicio cloud depende del sabor del proveedor que se haya elegido. Yo creo que dependiendo del proveedor debes subir una serie de datos o no. Hay servidores cloud que se acercan mucho a las necesidades del cliente, en cuanto a entornos de seguridad, y que pueden cubrir perfectamente estas necesidades. Hay qué preguntarse qué necesito subir, para saber, qué necesito tener disponible. El miedo a la seguridad hay que dejarlo un poquito de lado porque las legislaciones ya aseguran que no vaya a haber problemas”. El portavoz de Nominalia, por su parte, afirmó que “nuestros clientes son pymes y su gran preocupación es la seguridad. Una empresa lo que se tiene que preguntar es qué quiere externalizar y tiene que confiar en su proveedor porque utilizamos una medidas de seguridad excelentes. Somos nosotros el propio ejemplo, que también externalizamos ciertas cosas, como por ejemplo el CRM de la empresa y somos seguros”.

Para Javier Gallego de Dell, “hay que ver varias cosas. Primero, el rendimiento, para ver si éste va a ser peor que cuando lo teníamos onpremise y el otro, es el tema legal: al final es el usuario de cloud el responsable de sus datos. Tenemos que ser muy conscientes de este último tema porque el proveedor es un agente intermedio que trata nuestros datos, pero los máximos responsables somos nosotros. Otro tema hace referencia a la portabilidad, es decir que el proveedor tenga unos mecanismos transparentes y que el usuario pueda portar los datos a otro proveedor”. En este sentido, el portavoz de Nominalia terció que “el problema es que hay intermediarios en la cadena y hay que tener cuidado con quien se trabaja”. Para Felipe Manuel Fernández de IECISA, “es cierto que la seguridad del dato debe corresponder a quien diseña las aplicaciones. Hay que distinguir dos tipos de cloud, el que hace referencia al proveedor y la que hace referencia a quien diseña el servicio”. Para el representante de 1&1, “Hoy en día, cualquier dato o aplicación puede subirse a un servidor cloud, desde los aplicativos de negocio hasta las páginas web. Con total seguridad y fiabilidad. La limitación es más psicológica, propia del cambio que propicia esta nueva manera de gestionar los recursos IT, que tecnológica”.

En cualquier caso y tal y como se preguntaba el portavoz de Alhambra-Eidos, con la nube se da una situación curiosa. Y es que este portavoz se preguntaba: “¿Por qué nos preocupamos sobre la seguridad del dato, cuando antes si un servidor se estropeaba, venía un técnico que también tenía acceso al dato y nos fiábamos totalmente de él?  Con la nube esto ha cambiado y ahora da mucha tranquilidad que el proveedor pasa una serie de garantías de forma obligada”. En esta misma línea, el portavoz de IECISA afirmó que “el tema de la seguridad del dato va a ir cayendo por su propio peso. El cliente debe saber que los proveedores estamos auditados, y esto que ofrece mucha seguridad”.

Escalabilidad

Una de las exigencias de las empresas es que se les ofrezcan soluciones escalables, es decir que se adapte a los ritmos de crecimiento que tiene la empresa o que pueda soportar determinados picos o cargas de trabajo en determinados momentos. José María Ochoa afirmó que “los clientes necesitan escalabilidad para ciertos servicios. Gracias al cloud es posible. Por ejemplo para campañas de marketing, que necesitan una capacidad rápida de proceso, es muy sencillo hacerlo ahora. Las capacidades de testeo también está favorecida por este tipo de servicios cloud. Todo esto es lo primero que pide un cliente”. En la misma línea se situó el responsable de Nominalia para quien la escalabilidad “es una de las características más demandadas, sobre todo para start ups, que han descubierto que pueden tener acceso a una escalabilidad a buen precio que antes no podían tener”. Y es que, tal y como apuntó Javier Gallego de Dell, “cualquier empresa de nueva creación, al final, su enfoque es un cambio. Una compañía de nueva creación no compra infraestructura: todo lo concibe como un servicio en la nube porque está favorecido por la escalabilidad. Además, cuando una empresa necesite más potencia, se verá favorecida por este tipo de ventaja que ofrece un servidor cloud”. Para la portavoz de IBM la escalabilidad “es un factor fundamental. Se están abriendo mucho además plataformas de participación, de clientes de trabajadores, etc. y esto es muy impredecible. Para poder atender  demandas determinadas y ciertos picos, la escalabilidad es fundamental y la nube es un complemento perfecto para ello”.

Finalmente Javier Salcedo de 1&1, afirmó que “al hablar de un servidor cloud, más que escalabilidad, hablamos de flexibilidad total en la gestión de recursos, ya que el servidor no tiene la potencia limitada al hardware, sino que cuenta con toda una plataforma cloud a su disposición, con servidores, cabinas de almacenamiento, elementos de red, etc. Esto, unido a la granularidad de los recursos, garantiza que el cliente puede adaptar su servidor para que encaje perfectamente con las necesidades que tiene su proyecto en cada momento”.

Desastres

Otra de las posibles dudas que surgen en los clientes es el apartado de la recuperación ante desastres. En opnión del portavoz de Alhambra-Eidos, este es “uno de los apartados en los que más se ha avanzado. Los niveles de seguridad de un CPD es mucho mayor que el que puedan tener medianas compañías e incluso de algunas grandes. Hay muchos proveedores cloud que podemos triangular soluciones para poder tener mayor capacidad. Todo depende del cloud provider que se elija”.

Para el Felipe Manuel Fernández de IECISA “aquí también entran en juego muchos aspectos. En los servicios cloud van de la mano de la infraestructura donde se alojan. Nosotros tenemos centros certificados en TIER 4, en los que la pérdida de datos es casi imposible. Otra cosa es la pérdida de datos de forma manual o humana. En estos casos el datos esta muy garantizado. En cloud, la seguridad del dato, está garantizada porque los CPDs están más que preparados para ello”. En esta misma línea el portavoz de 1&1 afirmó que “La realidad es que el cloud es incluso más seguro que el entorno tradicional porque no existe una dependencia física de un único hardware y los hosters toman todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad. Unas medidas que no están al alcance del 99% de las empresas y pymes. Actualmente, un sistema en cloud se enfrenta a las mismas amenazas que un entorno tradicional (malware, ataques de denegación de servicio, etc.) y el hoster los ofrece por defecto en sus servidores cloud, con medidas que puede complementar el propio usuario desde las funcionalidades de gestión de red (política de firewall)”.

La realidad en general es que un servidor cloud es más que seguro. Para el portavoz de Nominalia, “el cliente cada vez está más concienciado con este tema de la seguridad. La seguridad no se basa solo en el proveedor, sino también en el cliente, que tiene que hacer una correcta administración, instalar un antimalware, etc. El hecho de que un proveedor sea seguro no implica que el cliente también lo sea”. Pero independientemente del cliente y tal y como cerró Fernández, “la seguridad tiene que ser intrínseca al propio cloud. La operación tiene que ser segura, se tiene que garantizar la encriptación pero hay un aspecto que se olvida que es la seguridad de los productos de los clientes. Un cliente aloja un producto y  muchas veces es difícil coordinar la seguridad con la usabilidad. En este sentido la seguridad tiene que ir de la mano entre proveedor y cliente. Es  muy importante que el cliente participe activamente en este aspecto”.