cloud híbrida aapp

La cloud híbrida parece imponerse en las organizaciones pero también en las Administraciones Públicas. Para hablar sobre cuál es la situación en los Organismos Oficiales, Byte TI y Adjudicaciones TIC organizaron un encuentro, patrocinado por VMware e IPM, a Ricoh Company que contó con la presencia de Alex Etxebarría, Director General EJIE; Javier Fernández Presa, Jefe del Servicio de Informática, de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía; Óscar Torrero, CIO de Aragonesa de Servicios Telemáticos; Andrés J. Fernández Bedmar ,Director de Arquitectura de la Subdirección General de Soluciones de Madrid Digital; Emili Platel, Responsable del Área de Arquitectura Corporativa, Calidad e Integración de Soluciones de CTTI. Además, participaron Lluis Altés, Senior Business Solutions Strategist de VMware; Miquel Soler, director general de IPM; Raúl Coria, Cloud and Workplace Product Manager de IPM y Ana Velasco, Delegada de zona Norte de IPM.

Fue Carlos Canitrot, Director de Consultoría de Adjudicaciones TIC quien abrió el encuentro realizando un análisis del estado de cloud en el conjunto de Administraciones. Tal y como expuso, “en la Agenda 2025 ya se habla de dar servicios cloud como un medio para la digitalización del sector público. Año a año se ha triplicado la inversión en servicios cloud hasta superar los 220 millones de euros en 2020”. Según apuntó Canitrot, Cataluña es comunidad que acapara la inversión por encima de la Administración Central y de la Comunidad de Madrid. Entre las tres superan el 83% del total de la inversión. Canitrot afirmó que “en general la mayoría de las inversiones se centran en apartados como el almacenamiento o la migración del correo. En general ofrece una mayor confianza la nube privada, pero se empieza a apostar por la nube híbrida. La nube privada está reservada para un ámbito más interno, mientras que la pública se dedica a servicios al ciudadano”.

Alex Etxeberria Aranburu, director general de EJIE
Alex Etxeberria Aranburu, director general de EJIE

A continuación, Alex Etxebarría, Director General EJIE, expuso las actuaciones que se han llevado a cabo en su departamento. En su opinión “ir al cloud es un camino compuesto por fases, que parte de unas infraestructuras. Ese camino hay que recorrerlo en consonancia con la infraestructura que se tenga. En nuestro caso decidimos ir a una nube virtual privada para que diera servicio al Gobierno Vasco y los diferentes entes que lo componen. Con esto, analizamos las mejores tecnologías que nos permitieran tener la mejor nube privada virtual. Esa nube tenía que ser automatizada, basada en servicios y debía estar definida por software. Para implementarla empleamos la tecnología de VMware. Gracias a ello hemos conseguido que el Gobiernos Vasco pasase de tener 33 centros de datos a sólo dos. De hecho, en la actualidad el 70% de las máquinas ya las tenemos en modo cloud y con autoprovisión. Todavía no hemos sido capaces de virtualizar máquinas de bases de datos más grandes porque las latencias que nos proporcionaban eran inferiores a las que nos daban en onpremise. Eso no quita para que consideremos que sí las podemos virtualizar y estamos probando”. Para Etxebarría el camino a la nube es un camino a la virtualización. En su opinión, “hay que automatizar ese entorno. Lo siguiente es que las máquinas que nos puedan quedar poderlas gestionar como el resto”. En cuanto a nuevos retos EJIE se plantea analizar las nuevas necesidades de housing porque en este momento algunos centros de datos se están quedando pequeños. Finalmente Etxebarría señaló que “estamos trabajando más en el apartado de la seguridad porque al tenerlo todo virtualizado hay que tener todo muy controlado. Es aquí donde viene la necesidad de apostar por la hibridazión para así repartir los riesgos”.

En general, ofrece una mayor confianza la nube privada, pero se empieza a apostar por la cloud híbrida

El laboratorio de la Junta de Andalucía

Javier Fernández Presa, Jefe del Servicio de Informática, de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía

Javier Fernández Presa, Jefe del Servicio de Informática, de la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía se centró por su parte en la importancia que ha tenido el coronavirus en los procesos de digitalización. En su opinión, “Covid-19 ha supuesto un cambio enorme y es una de las pocas cosas buenas que ha traído es el impulso que se ha dado a la digitalización. En la Junta ya se ha creado una Agencia Digital de Andalucia que acaba de consolidar un proceso de integración de infraestructura que nos permitirá abordar estrategias que, por ejemplo, nos permitirán la implantación de la nube”. Fernández Presa explico que el proceso “lo estamos abordando poco a poco y está introduciendo nuevas formas de trabajar con productos que se puedan migrar a la nube. Estamos planteando una especie de laboratorio en las que probamos la nube por un lado y las plataformas hiperconvergentes por otro”. La idea que tienen desde la Junta de Andalucía es la de poder ofrecer un laboratorio de servicios a las diferentes delegaciones y “gracias a ello hemos centralizado el aprovisionamiento de servicios y hemos ganado dimensionamiento, escalabilidad o control. Ahora vamos a un segundo paso de escalabilidad a la nube privada de la Junta. En nuestro caso hemos pasado de tener 20 centros de datos a trabajar sólo con tres que seguramente se vayan a quedar en dos”, concluyó el portavoz de la Junta.

También en Aragón

OscarTorrero
Oscar Torrero, CIO de Aragonesa de Servicios Telemáticos

Oscar Torrero, CIO de Aragonesa de Servicios Telemáticos, ofreció su punto de vista del viaje a la nube: “En nuestro caso, somos una Administración pequeña y tenemos la ventaja de que nos conocemos todos. Yo cuando empece a hablar del cloud, las primeras veces, lo veía como algo con una potencia enorme y luego he ido matizando porque los fabricantes de soluciones on-premise empiezan a ofrecer cosas que te ofrece la cloud”. Para Torrero, la principal ventaja que proporciona un entramado cloud es “aceleración en los proyectos. Cuando hacemos proyectos totalmente en entorno cloud todo va muy rápido. Además, cuando juntas dos, tres compañías diferentes, los proyectos sobre cloud adquieren rapidez y nos da una potencia increíble para adoptarnos a los picos de trabajo. Hasta ahora siempre dimensionábamos nuestra infraestructura en función de esos picos y suponía un coste más elevado. Con un proyecto en nube te despreocupas de la infraestructura, aunque puede que el coste se eleve. Nuestro enfoque irá dirigido a ir construyendo un conjunto de soluciones que sean 100% cloud y si vemos que podemos aguantarlas en nuestro cloud privado se quedarán ahí y si no las subiremos a la nube pública”

Comunidad de Madrid: cambiar las cosas

Andrés J. Fernández Bedmar, Director de Arquitectura, Subdirección General de Soluciones, Madrid Digital

Andrés J. Fernández Bedmar, Director de Arquitectura, Subdirección General de Soluciones, Madrid Digital apuntó que “cuando hablamos de cloud, al principio, sólo nos referimos a la de infraestructura cuando, al final, hay muchas más cosas por el medio y todo está relacionado entre sí. En mi opinión, cuando hablamos de cloud, la clave la encontramos en cambiar la forma en las que se venía tranajando. ¿Qué sucede entonces con todo el legacy que tengo, por ejemplo? Cuando hablamos de cloud y desarrollamos aplicaciones cloud nativa hay que cambiar las metodologías, los despliegues, que sea la infraestructura sea manejable por software, que todo sea automatizado, que tenga rapidez… Las gran barrera en la adopción del cloud es que supone un cambio cultural y se trata de cambiar la forma de trabajar y enfrentarse a nuevos retos que además nos van a enriquecer como profesionales. Ese cambio cultura es el principal problema con el que nos encontramos, porque la gente tiene que salir de su zona de confort”. Además Fernández Bedmar señaló que la falta de profesionales cualificados también es otro freno: “La gran realidad es que cuando nos acercamos a los proveedores nos encontramos con que tienen la misma experiencia que tú, y entonces te encuentras un poco desasistido”.

En Cataluña están en la multicloud

Emili Platel, Responsable del Área de Arquitectura Corporativa, Calidad e Integración de Soluciones de CTTI
Emili Platel, Responsable del Área de Arquitectura Corporativa, Calidad e Integración de Soluciones de CTTI

Emili Platel, Responsable del Área de Arquitectura Corporativa, Calidad e Integración de Soluciones de CTTI, expuso el contexto que tienen en el que el próximo año 2022 acaban los contratos de los principales centros de proceso de datos del CTTI. “Por ello, y con la aparición de numerosas innovaciones y capacidades tecnológicas, tenemos que repensar el modelo no sólo de centros de proceso de datos, sino también de la gestió de aplicaciones que necesitamos. Nosotros veníamos de un 2012 con 42 salas técnicas avanzadas de las diferentes consejerías en los que la virtualización estaba muy extendida. Tras un proceso de racionalización que finalizó en 2017, conseguimos consolidar todas esas infraestructuras y aplicaciones en cuatro data centers con infraestructuras de nube privada que nos ofrecía plataformas totalmente estandarizadas.

Finalizada la etapa de consolidación, el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalitat de Catalunya, con el fin de agilizar los procesos de desarrollo empezó a adoptar nuevas metodologías ágiles como scrum, devops, y nuevas capacidades tecnológicas como los contenedores, microservicios y la nube pública. La adopción de estas capacidades supuso afrontar nuevos retos en la gestión de operaciones y la necesidad de crear nuevos roles y adecuar algunos ya existentes dentro de la propia Organización.

Una de las lecciones aprendidas al comenzar a desplegar aplicaciones sobre la nube pública fue que, si únicamente se adopta como infraestructura IaaS, no se diferencia mucho del valor que ofrece un modelo de nube privada. En lo que si se diferencia es en el despliegue de consumo de servicios finalistas. Por ejemplo, en los inicios del periodo de confinamiento total, conseguimos desplegar servicios en tiempo récord para que los empleados públicos pudieran continuar desempeñando su función, como call centers, sistemas de analítica avanzada o nuevas capacidades de teleasistencia médica. Construir este tipo de soluciones sobre una nube privada no hubiera sido igual de ágil.

Actualmente ya estamos trabajando en un entorno multinube, pública y privada, con servicios clave ya hibridados como la gestió de la identidad. Entre los próximos retos que tenemos por delante, destacaría la necesidad de una mayor automatización del aprovisionamiento y las operaciones, impulsar el autoservicio y continuar ampliando las capacidades de hibridación.

La visión de VMware

Lluis Altés, Senior Business Solutions Strategist de VMware
Lluis Altés, Senior Business Solutions Strategist de VMware

Lluís Altés, Senior Business Solutions Strategist de VMware hizo hincapié en que la nube híbrida es más relevante que nunca: “El coronavirus ha permitido que nos demos cuenta de que no se trata tanto de definir estrategias cloud-first, como de una conversación en la que los datos y las cargas de trabajo sean lo primero. Se trata de tener una experiencia “cloud like”.

Ya antes de la pandemia muchas organizaciones estaban repatriando aplicaciones y datos de la nube pública a entornos on-premise o de nube privada debido a problemas de seguridad, rendimiento, costes o requisitos de control. “Igual que el tendemos a un trabajo híbrido – una combinación de presencial y remoto -; el futuro de la nube no es público ni privado; es ambos, es híbrido”.

Para el portavoz de VMware, los datos y las cargas de trabajo existen en todas partes: en el edge, en los datacenters y en las nubes públicas. Mientras que los datos y las aplicaciones se multiplican, los recursos de TI y los presupuestos no. Para que las organizaciones conviertan sus datos en ventajas competitivas, necesitan una forma de gestionarlos de forma transparente y coherente, sin importar dónde residan. Para ello dio tres claves que al considerar un cambio hacia la nube híbrida:

– Evaluación de la cartera de aplicaciones de la organización y determinar qué aplicaciones son portables a la nube.

– Los responsables de TI deben crear entornos de infraestructura que satisfagan las necesidades futuras y sean flexibles para adaptarse a los cambios. La nube híbrida debe formar parte de la combinación de TI permanente.

– Analizar el coste de propiedad a largo plazo. La adopción de un modelo basado en el consumo elimina las ineficiencias y libera tiempo y fondos para centrarse en las iniciativas críticas que las organizaciones deben perseguir para alcanzar sus objetivos estratégicos generales.

IPM, a Ricoh Company, acompañando al cliente

Miquel Soler, director general de IPM
Miquel Soler, director general de IPM

La multinacional Ricoh compró al proveedor de servicios críticos de infraestructura TI en 2019. Fue un proceso que culminó la transformación de la empresa. Tal y como afirmó Miquel Soler, director general de IPM, “nuestra última transformación se produjo en 2005 y nos convirtió en integrador de servicios apostando de forma clara por los nuevos entornos de trabajo, nube híbrida y aplicaciones. Somos una compañía que tiene un liderazgo fuerte y una capacidad de ejecución local para acompañar a los clientes hacia la nube híbrida”.

La apuesta de IPM es clara. Tienen ya una experiencia de varios años y

Raúl Coria, Cloud and Workplace Product Manager de IPM
Raúl Coria, Cloud and Workplace Product Manager de IPM

analizó cuáles son las características comunes a los diferentes proyectos. En su opinión, “en los proyectos de cloud híbrida que hemos realizado hemos visto que nuestros clientes tienen muy asimilado el concepto de transformación digital. Como integradores nos centramos en la tecnología. Apostamos por unos partners y tenemos claro que el cliente tiene que cambiar la mentalidad que tienen con respecto al almacenamiento o computación, por ejemplo. En los primeros proyectos vimos que habíamos puesto una tecnología muy moderna pero no había un cambio cultural. Es necesario entender que un modelo cloud cambia todo y el cliente no estaba preparado para ese cambio. Si no se ayuda a ese cliente a hacer este cambio cultural y trabaja en cloud como si fuera on-premise, no sirve para nada la tecnología”.

Por eso, después de esos primeros proyectos en IPM vieron que ya no era factible ser un integrador que entrega un proyecto llave en mano y se va. “Vimos que teníamos que acompañar al cliente después para que la inversión que se ha hecho tenga sentido y le aporte un valor. Por eso nos adaptamos a tecnologías propias y de otros fabricantes de tal forma que dibujamos con el cliente un roadmap para ver a dónde quiere llegar. Es un proyecto en el que tenemos que saber qué valor queremos dar y marcar diferentes objetivos. El objetivo es el de eliminar desviaciones no controladas”, concluyó Coria.

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