test PCR cantabria impresión 3D

Uno de los problemas que tiene España es el número de test PCR que realiza. Se trata de una de las herramientas esenciales para poder mitigar el impacto del coronavirus pero nuestro país todavía no se encuentra entre los que más test PCR realiza a pesar de que es uno de los que más fallecidos tiene. La CNN desmintió el pasado domingo las cifras dadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien aseguró que se habían realizado más de 1.600.000 pruebas PCR. Así que parece claro que la capacidad de España para hacer estos test PCR, al menos, está en entredicho. Todo ello a pesar de que la recomendación de la OMS para poder frenar a Covid-19 es la de realizar el mayor número de test PCR posible.

El problema de los test PCR

Incrementar la capacidad de diagnóstico se considera imprescindible para el plan de desescalada propuesto por el Gobierno. Por ello, hace falta un mayor número de test. Las cuatro empresas adjudicatarias para producir test PCR coinciden en que pueden duplicar, e incluso triplicar, su producción. Sin embargo, señalan que el freno está en el desabastecimiento de los kits de extracción de ARN y de hisopos, los bastoncillos con el que se obtiene una muestra de la nariz o la garganta del paciente. La mayoría de los test PCR que se realizan en nuestro país son importados de China y el norte de Italia.

Las cuatro empresas adjudicatarias para producir test PCR coinciden en que pueden duplicar, e incluso triplicar, su producción

Así que, como ha sucedido en numerosos países, se han puesto en marcha iniciativas para intentar ayudar en la pandemia. Y una de las tecnologías que más se ha destacado durante esta crisis ha sido la impresión 3D y eso es lo que han hecho en Cantabria.

El Hospital Virtual Valdecilla (HvV), en Cantabria, se ha convertido en un referente nacional e internacional, y ha posicionado la región a la vanguardia de la innovación y el autoabastecimiento. El hospital lleva a cabo un proyecto de diseño, fabricación, validación y aplicación de hisopos nasofaríngeos, aptos para realizar pruebas microbiológicas (PCR) para la detección de la COVID-19, realizados con impresoras 3D y resina biocompatible de la compañía Formlabs.

El HvV fabrica una media de 5.500 hisopos semanales a través de dos modernas impresoras de escritorio de tecnología láser que trabajan las 24h. “Gracias a este proyecto que estamos llevando a cabo con las impresoras 3D de Formlabs, Cantabria ha logrado autonomía en la producción de esta pieza fundamental en la prueba PCR, aumentando así su capacidad de realización de test entre la población”, apunta Ignacio del Moral, director del Hospital Virtual Valdecilla. “Por el momento hemos estado en contacto con los servicios de salud de Murcia y Castilla y León , a los que estamos apoyando en el proceso de fabricación, mientras que otras comunidades autónomas como Asturias y País Vasco han mostrado interés en el proyecto. Al mismo tiempo, sistemas de salud de otros países también han mostrado interés y actualmente están testeando los hisopos”, añade del Moral. El proyecto ha despertado también el interés de otras regiones, lo que podría facilitar el autoabastecimiento y la posibilidad de realizar una mayor cantidad de test PCR en España.

La eficacia del 3D

La multinacional Formlabs ha desarrollado la tecnología de impresión 3D utilizada por el HvV para producir los hisopos, siendo la única organización que los están produciendo en España. Estos hisopos tienen un bajo coste de producción por unidad en comparación con otras opciones, lo cual hace a esta tecnología un alternativa interesante desde el punto de vista económico si comparamos con los precios que este artículo está alcanzando en el contexto actual. Además, son de rápida disponibilidad, ya que al día se pueden producir hasta 650 de ellos con una única impresora 3D. Esta tecnología puede contribuir a reducir significativamente la dependencia de importación del país de este tipo de material, así como estimular la creación de tejido industrial local. Y la mejor noticia: los Hisopos nasofaríngeos homologados realizados en el HvV con una impresora 3D de Formlabs ya están siendo utilizados en pacientes con síntomas compatibles con  COVID-19

“Las tecnologías de impresión en 3D han demostrado ser una alternativa de producción de ciertos materiales médicos en momentos de carencia de stock. Ésto está demostrando ser muy útil no solo para combatir esta pandemia, sino de cara a estar preparados y poseer autonomía para otras posibles situaciones de emergencia futuras en las que se requiere de una rápida respuesta sanitaria”, apunta César Santos, director de márketing de Formlabs en Europa. “Estamos trabajando con docenas de hospitales, sistemas de salud y agencias gubernamentales de todo el mundo para abordar la pandemia y la escasez de la cadena de suministro, con proyectos que abarcan pruebas COVID-19, EPIs y componentes para equipos médicos”, añade Santos.