Fernando Jofre telefónica

COVID-19 nos está enseñando muchas cosas. Tanto en el plano personal como en el profesional. Salud, libertad, economía, seguridad y el valor de la información son las primeras ideas que me vienen a la cabeza.

Y casi sin previo aviso nos ha abierto los ojos ante nuestro estado de madurez digital, del que tanto hablan las consultoras ante la realidad de la necesaria transformación digital de los negocios. Darwin nos vuelve a recordar la importancia de la capacidad para adaptarnos para sobrevivir. Y ponernos a teorizar sobre cómo será nuestro futuro no tiene mucho sentido, porque es un escenario inexplorado para todos nosotros.

Recibo en estos días un interesante estudio de la consultora Opinno enfocada en procesos y estrategias de innovación, que analiza las 10 tendencias post-COVID-19 que transformarán la sociedad y que nos invita a aprovechar las lecciones que nos está dejando esta crisis.

El mundo será digital por defecto y la ciberseguridad será la clave en un futuro no lejano

Y de todas ellas, quisiera resaltar dos: la primera, que el mundo será digital por defecto, y en el que la ciberseguridad será la clave. El consumo digital se disparará, las empresas y sus modelos operativos tendrán que adaptarse con automatización masiva (robótica e IA) y eliminación de la fricción de la tecnología. Y la segunda es la del “patriotismo industrial”, de tal manera que el desabastecimiento reforzará la importancia de la investigación, de la producción propia y de la redefinición de la cadena de suministro.

Otro detalle importante que deja caer este análisis es el que las predicciones se harán cada vez a más corto plazo, y que a las empresas no les quedará más remedio que contemplar escenarios más o menos apocalípticos para los que deberá tener previstos planes de contingencia. Por todo ello las empresas tenderán a ser cada vez más colaborativas, con la idea indiscutible de que todos juntos somos más fuertes: lo público y lo privado, investigadores, start-ups, instituciones académicas y filantrópicas… Un ecosistema preparado para protegerse ante futuras crisis.

En este contexto, no puedo evitar la reseña al proyecto COVIDWarriors, una asociación sin ánimo de lucro que conecta voluntariado, talento emprendedor y tecnología para amplificar el impacto contra el COVID-19. Está claro que juntos llegamos más lejos.