Epson ha presentado dos nuevas impresoras de su gama Business Inkjet; Workforce Pro RIPS WF-C879R y WF-C878R. Estos equipos aportan un rendimiento de impresión de hasta 86.000 páginas en monocromo y 50.000 páginas a color sin tener que cambiar consumibles, aumentando la autonomía y productividad del producto y reduciendo la necesidad de intervención del usuario.

Las nuevas impresoras RIPS, compatibles con el el software Epson Remote Service, son fáciles de controlar por parte del proveedor a través del diagnóstico remoto, proporcionando un servicio inmediato y eficiente tanto para el distribuidor como para el usuario final, como se indica en la iniciativa «La importancia de los 2 metros» de Epson, #Epson2Metros.

“Con la sostenibilidad, la productividad y la eficiencia firmemente establecidas como factores clave en la toma de decisiones de compra de equipamiento para la empresa, Epson ha tratado de garantizar que su gama de impresoras business inkjet pueda dar respuesta a los tres”, comenta Óscar Visuña, director de la división business de Epson Ibérica.

Epson amplia su gama Business Inkjet

Workforce Pro RIPS WF-C879R y WF-C878R están pensadas para empresas y centros de trabajo de tamaño medio, por ello emplean una una velocidad de impresión de 26 ppm.

Las nuevas impresoras RIPS, compatibles con el el software Epson Remote Service, son fáciles de controlar por parte del proveedor a través del diagnóstico remoto

Además, en estos momentos las impresoras pueden llegar a alcanzar importantes ahorros si emplean este tipo de tecnología sin calor, como es el caso de la gama Business Inkjet. Y es que, según el volumen de impresoras BIJ de Epson vendidas en 2018, las empresas europeas se ahorrarán unos 15,4 millones de euros en costes de energía y 37 573 toneladas de CO2 durante un ciclo de cuatro años.

“Una evidencia que se desprende de los datos de cálculo de consumo y emisiones, que destacan la oportunidad de alcanzar un mayor ahorro gracias a estos equipos. Con Business Inkjet de Epson, se podría ahorrar 1800 millones de kWh de energía al año. Esto equivale a aproximadamente 213 millones de euros en costes y 636 toneladas de CO2; un volumen anual de emisiones de CO2 para el que se requerirían 29 millones de árboles con el fin de compensarlo por completo”, explica Visuña.