IPYC ha presentado los principales resultados de su informe sobre el estado del conocimiento de las empresas industriales sobre sus costes reales de fabricación. El cual demuestra que un 40% desconoce los costes exactos por unidad de producción.

Todo ello debido a que la contabilidad analítica que manejan los responsables financieros no contempla toda la casuística que puede afectar a la producción por la escasa digitalización de los procesos, lo que oculta información en tiempo real de lo que sucede.

“Tener en cuenta que los procesos productivos tienen una serie de particularidades que, o se conocen, o pasan desapercibidas a la hora de tomar decisiones. Ese conocimiento, es el plus que ofrece Doeet”, afirma Yolanda Fuster, CEO de IPYC Ingenieros.

Empresas industriales y costes reales de fabricación

Según el informe de IPYC, sólo el 15% de los directores financieros y ejecutivos del sector afirma disponer de información de manera integrada con las aplicaciones de dirección de negocio y sólo un 23% declara disponer de un comité de productividad en la empresa.

Esta situación, se traduce en que las previsiones de costes operativos del sector hayan de asumir, de manera inesperada, sobrecostes de entre un 9% y un 18% debido a factores no previstos, pero habituales del sector industrial, tales como:

  • errores y defectos de producción
  • mermas
  • paradas imprevistas de máquinas
  • roturas de stocks de materias primas
  • problemas de almacenaje o incrementos de horas extra 

Y es que, la situación es especialmente crítica en ciertos sectores como el agroalimentario, plástico o cosmético, entornos en los que estos sobrecostes son del 18%, 13% y 15%, respectivamente.

Políticas de “sensorización”

Por otra parte, y según el estudio de IPYC, la irrupción de tecnologías como Internet de las Cosas o la Inteligencia Artificial ha provocado la adopción de políticas de “sensorización” sin objetivos concretos y que no contemplan los criterios reales que afectan a la producción.

El 45% de los responsables financieros afirma tener dificultades para tomar decisiones a partir de la información que les proporcionan este tipo de sistemas y un 85% que, los errores siguen produciéndose sin poder detectar su origen.

Pues, los procesos de digitalización de la producción no están completamente ajustados a los objetivos de negocio en numerosas ocasiones.

El 60% de la mediana y pequeña industria aún no ha abordado este tipo de procesos lo que pone en alto riesgo su capacidad de supervivencia en el actual entorno global.