
El 70% de los CEO considera importante o muy importante la soberanía tecnológica, según un informe reciente publicado por la consultora Gartner. Para el 35% de los CEO, esta cuestión se sitúa entre las cinco principales preocupaciones de sus comités ejecutivos.
Esta inquietud ya se está trasladando a las conversaciones entre empresas y proveedores tecnológicos. Flexxible, empresa tecnológica española especializada en entornos digitales de trabajo, también está recibiendo cada vez más preguntas sobre la ubicación y el procesamiento de los datos. Esta preocupación se hace especialmente visible entre clientes del sector público, la banca y los servicios financieros, ámbitos en los que los CEO y responsables de tecnología prestan una atención creciente a la soberanía de la información.
Seguridad, residencia y protección del dato
Gartner pone cifras a algunas de estas preocupaciones. La seguridad es la más citada por los CEO (60%), por delante de la competitividad (43%). La residencia del dato y la protección frente a influencias extranjeras aparecen en el 31% de las respuestas.
En Europa, más del 40% de los CEO otorga a la soberanía tecnológica el máximo nivel de importancia. El informe relaciona esta preocupación con factores como la regulación, las cadenas de suministro y la situación geopolítica, elementos que están adquiriendo un peso cada vez mayor en las decisiones estratégicas de los CEO.
“Cada vez nos preguntan más dónde van a estar los datos y dónde se van a procesar. Lo vemos especialmente en el sector público, la banca y los servicios financieros. Hace unos años no era una de las primeras preguntas que surgían, pero ahora puede condicionar la elección de una solución tecnológica”, explica Sebastian Prat, CEO de Flexxible.
Según destaca Sebastian Prat, CEO de Flexxible, la ubicación de los datos es solo una parte de la soberanía tecnológica. En el caso de Flexxible, los datos asociados al servicio FlexxClient se almacenan y procesan en Europa. De hecho, FlexxClient permite gestionar los dispositivos de una organización mediante un agente instalado en los equipos y un portal web. Este último funciona sobre un hiperescalar en la región West Europe, en Ámsterdam.
Para Flexxible, saber dónde están los datos es solo una parte de la cuestión. “Las empresas quieren tener cada vez más claro dónde están sus datos, qué infraestructura hay detrás de las soluciones que utilizan y quién interviene en su gestión. Nuestro objetivo es ayudarles a mejorar la experiencia de sus empleados y la eficiencia de su negocio sin añadir complejidad”, añade Prat.
La preocupación por la soberanía tecnológica abarca cuestiones de ubicación, procesamiento de los datos, infraestructura, proveedores y la jurisdicción bajo la que se opera
La preocupación por la soberanía tecnológica abarca, por tanto, cuestiones que van desde la ubicación y el procesamiento de los datos hasta la infraestructura, los proveedores y la jurisdicción bajo la que operan. Para los CEO, todos estos elementos pueden tener implicaciones directas sobre las decisiones de inversión y la estrategia tecnológica de sus organizaciones.
También las instituciones europeas están moviendo ficha. En junio, la Comisión Europea presentó el paquete de soberanía tecnológica, que incluye iniciativas relacionadas con cloud, inteligencia artificial, semiconductores y software de código abierto. Un contexto que sitúa la soberanía tecnológica entre las cuestiones que los CEO deben considerar dentro de sus estrategias digitales y de gestión del riesgo.




