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Oracle Red Bull Racing: ingeniería de datos a 300 kilómetros por hora

Oracle y Red Bull mantienen una de las alianzas más fructíferas de la Fórmula 1 desde el año 2022. El acuerdo debe ser tan positivo para ambas marcas que en esta semana han anunciado una extensión y ampliación del mismo, lo que reforzará una de las colaboraciones tecnológicas más importantes de la parrilla. Esta asociación abarca desde el desarrollo de la nueva unidad de potencia híbrida de Red Bull Ford Powertrains en la nube hasta el despliegue de agentes de Inteligencia Artificial en el muro de garaje durante los Grandes Premios.

Para entender la magnitud de esta integración digital, es necesario adentrarse en la estructura de trabajo del equipo de la mano de sus principales responsables técnicos. Jack Harrington, director de alianzas tecnológicas y de rendimiento de Oracle Red Bull Racing, explicó durante la celebración del Gran Premio de España a un grupo de medios de TI, entre los que se encontraba Byte TI, su misión con contundencia: “Mi función es esencialmente intentar utilizar las asociaciones que tenemos con empresas que nos proporcionan productos para mejorar el rendimiento de nuestro coche o de nuestro negocio. Es mi trabajo ayudar a convertir en un arma la tecnología que nos facilitan nuestros socios para conseguir una ventaja más competitiva en la pista”.

Ya no es sólo marketing

La Fórmula 1 ha experimentado una metamorfosis radical en las últimas dos décadas. Hasta hace no muchos años, las alianzas se circunscribían al contexto del marketing y la publicidad. La irrupción de las principales tecnológicas han transformado por completo el modelo. Ahora sigue siendo marketing, pero sobre todo, mucha innovación. Tal y como señaló Harrington «nuestra alianza con Oracle es una buena muestra de esta realidad, Y nuestra relación con ellos es la más integrada y el mejor ejemplo de asociación tecnológica en la Fórmula 1. Esto no es una exageración. De hecho, todos los casos de estudio que tenemos son reales, contamos con métricas que respaldan lo que hacemos y, sin ellos, no podríamos operar como equipo”.

Esta simbiosis técnica se materializa mediante figuras clave como Miles Jackson, especialista de Oracle integrado directamente en el departamento de ingeniería del Oracle Red Bull Racing. Jackson actúa como enlace técnico para identificar los desafíos de la escudería y adaptar las herramientas de la suite de Oracle, logrando traducir las capacidades de procesamiento en mejoras directas sobre el monoplaza y la eficiencia operativa del equipo.

De las simulaciones de Montecarlo al motor propio

La historia de esta colaboración comenzó en 2021 cuando Oracle se incorporó como socio de innovación. En aquel primer año, el equipo trasladó sus simulaciones de estrategia de parada en boxes a Oracle Cloud Infrastructure (OCI) utilizando modelos matemáticos de Montecarlo. Como explica el propio Harrington, «en lugar de utilizarlas para simular el comportamiento de una acción o un valor bursátil, las empleábamos para simular cuándo realizar una parada en boxes”.

El éxito rotundo de este proyecto llevó a Oracle a convertirse en patrocinador principal en 2022, ampliando su tecnología al área comercial y de interacción con los aficionados mediante aplicaciones CRM. Sin embargo, el desafío más audaz llegó con la decisión de Red Bull de diseñar y fabricar su propio motor para la reglamentación de 2026. La escudería aprovechó la potencia de cómputo de la nube de Oracle para acelerar el desarrollo de la unidad de potencia Red Bull Ford Powertrains sin necesidad de edificar un centro de datos físico tradicional, permitiendo escalar la capacidad de simulación para sus ingenieros en un tiempo récord de cuatro años.

El caso práctico de Monza

La Inteligencia Artificial ya se ha convertido en la gran frontera competitiva del campeonato de Fórmula 1. En este sentido, la escudería ha desarrollado un agente de estrategia impulsado por IA que condensa reglamentos deportivos, normativas técnicas y registros de incidentes pasados dentro de un modelo de lenguaje (LLM) apoyado por flujos de trabajo de agentes autónomos.

Harrington detalla que el objetivo de la IA no es reemplazar al ser humano, sino liberar su potencial. Tal y como aseguró, “lo que estamos haciendo con la Inteligencia Artificial es capacitar a nuestros ingenieros para que hagan más cosas y de forma más eficiente. Queremos asegurarnos de proporcionar los datos y las herramientas a nuestros ingenieros para que puedan concentrarse en su especialidad como miembros humanos de nuestro equipo”.

Para confirmar el caso de uso el portavoz del Oracle Red Bull Racing puso un ejemplo que ocurrió durante el Gran Premio de Italia en Monza. En plena carrera, Max Verstappen realizó un adelantamiento en la primera curva en el que se vio forzado a salirse ligeramente de los límites de la pista. En cuestión de 10 a 15 segundos, la herramienta de IA analizó el histórico de decisiones de la FIA y los reglamentos, recomendando devolver inmediatamente la posición para evitar una sanción de tiempo.

“Escuchamos el consejo del agente y le dijimos a Max que devolviera la posición”, relata Harrington. “A Max no le hizo mucha gracia, pero gracias a devolver la posición de inmediato pudimos recuperarla después mediante un adelantamiento limpio en pista. Logró un mejor resultado que si no hubiera devuelto la posición. Ese es el nivel de confianza que tenemos en estos sistemas”. Además de acelerar las decisiones, dejar la consulta de reglamentos en manos de la IA permite a los ingenieros mantener los ojos fijos en la pista, identificando riesgos de seguridad como banderas amarillas o analizando la telemetría en tiempo real.

El «Control de la NASA» en Milton Keynes y la batalla virtual

La operativa de un fin de semana de Gran Premio supone la generación de un volumen masivo de datos. Las regulaciones de la F1 limitan a 60 el número de ingenieros desplazados al circuito para trabajar en el coche. Para suplir esta restricción, Red Bull conecta la pista con su sede central en Milton Keynes (Reino Unido).

“En Milton Keynes tenemos una sala de operaciones que parece el control de la NASA, donde hay otros 60 ingenieros analizando los datos en directo. Podemos transferir datos desde Melbourne hasta nuestro campus en 0,4 segundos”, revela Harrington.

Durante las sesiones de entrenamientos libres, los datos de degradación de neumáticos recogidos en pista se envían tanto al centro de operaciones como a la nube de Oracle. Allí, el equipo de estrategia liderado por la ingeniera Hannah Schmitz ejecuta simulaciones avanzadas. Gracias a la infraestructura de OCI, la escudería ha incrementado en un 25% el número de simulaciones ejecutadas, probando miles de escenarios probables y evaluando los niveles de riesgo mediante virtualización.

Esta precisión en las simulaciones ya ha decantado carreras, donde los modelos predictivos pueden indicar cuál es la mejor opción para ganar una carrera.

El desafío del límite presupuestario y el factor humano

Desde la implantación del límite presupuestario (cost cap) fijado en torno a los 215 millones de dólares, las escuderías no pueden resolver sus problemas mediante un gasto ilimitado. Harrington enfatiza que esta restricción ha reducido los presupuestos casi a la mitad en comparación con épocas pasadas. En este nuevo escenario, “la forma en que utilizas tu presupuesto es tan importante como la forma en que diseñas el coche. Buscar la eficiencia a través de la tecnología en la nube de Oracle o la Inteligencia Artificial nos aporta un beneficio de rendimiento enorme”.

A pesar del despliegue tecnológico de última generación, en el corazón de Red Bull Racing la última palabra sigue perteneciendo al factor humano. Al ser preguntado sobre si los algoritmos pueden dictar la conducción perfecta y superar a los pilotos en pista, Harrington concluye con una sonrisa: “Max Verstappen es casi una máquina en sí mismo y desafiaría a cualquier modelo de IA a ir más rápido que él en trazada. La IA no le aconseja a Max cómo conducir, sino, por ejemplo, cuál es la forma más eficiente de gestionar los neumáticos a lo largo de toda la distancia de carrera para llegar al final de la manera más rápida posible”.

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