Entrevista a Abel Márquez, Lead Technology Product Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España
¿En qué punto cree que se encuentran hoy las empresas españolas respecto a la adopción de la IA?
Creo que estamos en una fase de transición entre la experimentación y la adopción real. Hace apenas dos años muchas organizaciones utilizaban la IA principalmente para hacer pruebas o resolver tareas puntuales. Hoy las empresas ya buscan casos de uso concretos que mejoren la productividad, reduzcan errores y ayuden a tomar mejores decisiones.
Sin embargo, todavía existe una diferencia importante entre utilizar herramientas de IA genéricas y desplegar inteligencia artificial integrada en los procesos de negocio. Ahí es donde estamos viendo el siguiente paso: pasar de la curiosidad hacia la transformación real del trabajo.
Las empresas ya no preguntan si deben incorporar IA, sino cómo hacerlo de forma segura, fiable y con impacto tangible en su actividad. Y en este punto los proveedores tecnológicos debemos hacer una labor de acompañamiento y asesoramiento experto con el fin de ofrecer soluciones reales y prácticas al tejido empresarial.
¿En qué procesos empresariales aprecian mayores beneficios desde Wolters Kluwer?
Los mayores beneficios aparecen especialmente en procesos intensivos en conocimiento, normativa y análisis de datos.
En el ámbito laboral, por ejemplo, vemos un enorme potencial en la resolución de consultas normativas, la obtención de información de nómina, la elaboración de informes, el análisis de incidencias o la simulación de escenarios. Son tareas que, además de consumir mucho tiempo, requieren combinar información procedente de distintas fuentes.
La IA permite reducir drásticamente el tiempo dedicado a buscar información, aumentando la autonomía de los profesionales y facilitando que puedan dedicar más tiempo a actividades de mayor valor añadido.
En el caso de procesos críticos como la gestión laboral, ¿cuál debe ser el equilibrio con la supervisión y el criterio humano?
La gestión laboral es un proceso especialmente sensible porque tiene implicaciones económicas, legales y humanas. Por eso defendemos un modelo de “human in the loop”: la inteligencia artificial ayuda a analizar información, encontrar respuestas, identificar riesgos o generar propuestas, pero la decisión final sigue correspondiendo al profesional.
La IA debe actuar como un acelerador de conocimiento, no como un sustituto del criterio experto. Igual que una calculadora no sustituyó al contable, la IA no sustituirá al profesional laboral; lo que hará será permitirle trabajar mejor, más rápido y con más información.
¿Qué otros desafíos plantea? ¿Qué preocupaciones detecta entre los profesionales?
Las principales preocupaciones suelen concentrarse en cuatro áreas. La primera es la fiabilidad de las respuestas: los profesionales necesitan confiar en la información que reciben. La segunda es la privacidad y la seguridad de los datos, especialmente cuando hablamos de información laboral y de recursos humanos. La tercera es la transparencia: entender de dónde proviene la información y por qué una IA ofrece una determinada respuesta. Y la cuarta es la capacitación: muchas organizaciones están descubriendo que el verdadero reto no es tecnológico, sino cultural. Es necesario aprender a trabajar con estos nuevos asistentes digitales y desarrollar nuevas habilidades para sacarles el máximo partido.
En Wolters Kluwer trabajamos precisamente para dar respuesta a estos desafíos, desarrollando soluciones de IA que combinan conocimiento experto, contenido actualizado y principios de IA responsable, así como ofreciendo servicios de formación y capacitación, para que los profesionales puedan aprovechar todo el potencial de esta tecnología con confianza, seguridad y criterio.
Muchas empresas siguen viendo la IA como una amenaza para el empleo. ¿Comparte esa visión?
No la comparto. Cada revolución tecnológica ha generado incertidumbre, pero históricamente hemos comprobado que la tecnología transforma los puestos de trabajo mucho más de lo que los elimina.
La IA va a automatizar tareas repetitivas, administrativas o de bajo valor añadido. Pero eso permitirá que los profesionales dediquen más tiempo al análisis, la interpretación, la estrategia o la relación con las personas.
De hecho, en ámbitos como la gestión laboral existe una creciente complejidad normativa y una escasez de perfiles especializados. La IA puede convertirse precisamente en una herramienta para ampliar las capacidades de estos profesionales y ayudarles a ser más productivos y eficientes.
En Wolters Kluwer desarrolláis una inteligencia artificial experta. ¿Qué valor aporta?
La diferencia está precisamente en la palabra “experta”. No se trata de una IA generalista que busca información en Internet. Se trata de una inteligencia artificial especializada que combina normativa laboral actualizada, conocimiento experto de Wolters Kluwer basado en nuestra larga trayectoria en el sector y datos reales de la propia organización. Esto permite ofrecer respuestas contextualizadas, fiables y directamente relacionadas con el trabajo que el profesional está realizando.
Además, está integrada dentro del flujo de trabajo habitual. El usuario no tiene que salir de la aplicación ni trasladar información a herramientas externas. Puede interactuar directamente con sus datos y obtener respuestas accionables en tiempo real.
También destacáis la IA responsable como uno de los pilares de su estrategia. ¿Qué significa realmente desarrollar una IA responsable?
Significa que la innovación tecnológica debe ir acompañada de confianza. En Wolters Kluwer trabajamos sobre principios de privacidad, seguridad, transparencia, , gobernanza y responsabilidad. La IA debe ser capaz de aportar valor sin comprometer la protección de los datos ni la confianza de los usuarios y, sobre todo, con el foco puesto en la supervisión y el criterio humano.
Por eso apostamos por entornos controlados, conocimiento validado y mecanismos que aseguren que el profesional entiende el contexto de la respuesta y mantiene siempre el control sobre las decisiones.
La IA responsable no consiste únicamente en construir modelos más potentes: consiste en construir modelos que las personas puedan utilizar con confianza.
¿Cómo cree que cambiará la forma de trabajar de los profesionales en los próximos cinco años?
Creo que veremos una transformación similar a la que supuso la llegada de Internet o del cloud. Los profesionales pasarán menos tiempo buscando información y más tiempo interpretándola. La interacción con los sistemas será cada vez más conversacional y natural. Muchas tareas operativas se automatizarán y las herramientas serán capaces de anticipar necesidades, proponer acciones y generar análisis de forma autónoma.
Pero el factor diferencial seguirá siendo humano. Los profesionales que más valor aportarán no serán quienes conozcan más procesos mecánicos, sino quienes sepan combinar conocimiento del negocio, pensamiento crítico y capacidad para trabajar junto a sistemas inteligentes.
En definitiva, no vamos hacia un futuro en el que las personas sean sustituidas por la IA; vamos hacia un futuro en el que los mejores profesionales serán aquellos que sepan colaborar eficazmente con ella.
La inteligencia artificial no viene a reemplazar al profesional. Viene a democratizar el acceso al conocimiento, reducir la complejidad y permitir que las personas dediquen más tiempo a aquello que realmente genera valor. Ese es precisamente el propósito con el que hemos desarrollado a3innuva Nómina Expert AI, la solución de gestión laboral de Wolters Kluwer que integra las funciones de un agente inteligente para ayudar al profesional laboral a partir de datos reales de la solución y conocimiento experto en normativa laboral.




