La Surface de Microsoft abrió el camino. Este modelo Galaxy Tab Pro S presentado por Samsung es una copia de calidad de la tableta de los de Redmond

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Hasta hace unos años, las tabletas sólo jugaban en la división de consumo. Hasta entonces, ninguna se acercaba hasta el mercado profesional. Hasta que apareció la Surface y empezaron a aparecer productos que sí podían ser utilizadas para trabajar. La idea es básica, incluir un teclado que apenas pese en la pantalla.

En realidad, con este modelo nos encontramos con un modelo que es más tableta que portátil, por lo que podría entrar a jugar en el terreno de los híbridos, pero no deja de ser una tableta a la que se le añade un teclado para satisfacer las necesidades de un mercado profesional.

Se trata de un producto en el que prima el diseño sobre cualquier otro elemento y que cubre más allá de las necesidades básicas de cualquier profesional. Decimos que es tableta más que híbrido porque carece de aspectos exclusivos de los portátiles y ese es un detalle que salta a primera vista: carece de conexiones más allá del único puerto USB-C que incorpora. Si se trata de un equipo profesional, la coreana debería, al menos, haber incorporado dos puertos de estas características ya que si en un momento dado necesitamos cargar el equipo no podremos incorporarle ningún periférico adicional. Este, de hecho, nos parece el elemento más negativos de un producto que, por otro lado es más que aceptable.

La tableta tiene 12 pulgadas y es más que manejable. El teclado viene de serie y sirve además como funda de protección. Se puede quitar de forma sencilla si queremos prescindir de él y aligeraremos el peso del equipo, aunque es verdad que tampoco mucho, ya que el teclado apenas añade unos gramos de más.

Características en la Galaxy Tab Pro S

La Galaxy Tab Pro S viene con Windows 10, un elemento que ha hecho que este tipo de equipos mejore de forma notable con respecto a los equipos que añadían el sistema operativo de Microsoft hasta la aparición de éste. Cuanta con una memoria de disco de estado sólido de 128 GB y un procesador Intel HD 515.

La calidad de la pantalla es excelente peor también tiene un apartado negativo: En Samsung se han preocupado en exceso por el ahorro de energía y aunque programemos el oscurecimiento de pantalla cuando llevemos un intervalo concreto sin usarlo, la pantalla se oscurece cuando pasa un minuto sin que hayamos tocado una tecla del teclado o la pantalla si la utilizamos en modo táctil.

En cuanto a diseño, es una copia clara de la Surface de Microsoft, salvo por el detalle de que no tiene ningún panel en la pantalla que permita sujetarse por sí sola en vertical sobre una mesa. Si queremos, por ejemplo, ver una presentación, tendremos que incluir obligatoriamente el teclado para que la pantalla se sujete. Esto nos parece un detalle que Samsung debería haber pensado a la hora de diseñar el equipo. La tableta presenta unos acabados excelentes con bordes redondeados en aluminio lo que le dan sensación de robustez.

Es el teclado otro aspecto que se puede mejorar: no es retroiluminado, por lo que en condiciones de oscuridad no podrás trabajar con él. Asimismo, no se puede trabajar de forma práctica con el teclado sobre las piernas.

En lo que se refiere a la autonomía, el equipo nos ha sorprendido gratamente. En Samsung aseguraban que la batería era uno de los puntos fuertes del equipo y es cierto que es así: hemos trabajado con ella 12 horas seguidas sin tener que volver a enchufarla a la red.

En definitiva nos encontramos la Galaxy Tab Pro S pretende atacar el segmento del mercado profesional, pero aunque sólo sea por el detalle de incluir sólo un puerto USB debería hacer que nos planteáramos su compra. Este detalle nos parece vital a la hora de decidirnos por este u otro equipo de similares características. A su favor destacamos la calidad de la pantalla y el buen funcionamiento de Windows 10 dentro del equipo. Funcionamiento que puede mejorar sensiblemente si le incorporamos el lápiz externo y que Samsung vende aparte.

El precio es otro detalle negativo: más de 1.200 euros. Si estás interesado, aquí tienes más detalles