Próximos eventos

Adaptando Cloud con Ciberseguridad, 7 de marzo (evento presencial)

Aplicaciones con microservicios

4 ventajas del desarrollo de aplicaciones con microservicios

En los últimos años, el desarrollo de aplicaciones ha cambiado significativamente debido a la rápida evolución tecnológica, lo que ha llevado a la arquitectura monolítica a ser reemplazada por microservicios.

Y es que, según un informe de Mordor Intelligence, el mercado mundial de los microservicios en la nube alcanzará los 2.700 millones de dólares para 2026. En este contexto, atSistemas ha presentado algunas de las ventajas con las que cuenta esta arquitectura.

“Gracias a los microservicios, podemos optimizar más que nunca la tecnología, adaptarla de forma mucho más específica a los problemas reales de nuestros clientes y, a la vez, mejorar los procesos de desarrollo, tanto en eficiencia como en eficacia”, dice Ignacio Montero Jiménez, Responsable Línea de Negocio de arquitectura y desarrollo en atSistemas.

4 ventajas del desarrollo de aplicaciones con microservicios

  • Aumento de la resiliencia del software. La principal ventaja de los microservicios y la clave de su funcionalidad reside en la independencia de los módulos, que aporta resiliencia a toda la aplicación. En otras palabras, en caso de que ocurra algún fallo en alguno de los módulos del software, o haya que hacer algún tipo de mantenimiento, el resto de los componentes de la aplicación no se verían afectados, por lo que sus aspectos funcionales podrán seguir adelante con normalidad. Por consiguiente, además, se elimina el riesgo de la pérdida de los datos. Un ejemplo de ello es el de Netflix que, en 2008, tras un error en su base de datos monolítica que interrumpió su servicio durante varios días, decidió realizar la migración a los microservicios, con el objetivo de realizar cambios y arreglos de forma más rápida y ágil hasta convertirse en lo que es hoy en día

El mercado mundial de los microservicios en la nube alcanzará los 2.700 millones de dólares para 2026

  • Autonomía en la elección de herramientas tecnológicas. Una de las características de la estructura de tipo monolítico es que todos los miembros del equipo que trabajan en el desarrollo de la aplicación dependen de un marco tecnológico específico. Los microservicios, en cambio, permiten a cada equipo de trabajo funcionar con su propia herramienta sin afectar al funcionamiento de la aplicación. Esto, a su vez, implica que puede probarse la integración y compatibilidad de otras tecnologías, facilita su implementación y, en caso de error, hace más fácil volver a una versión anterior y corregir los errores
  • Escalamiento más fácil y flexible. Al tener la posibilidad de modificar cada microservicio de forma independiente, la agilidad en el desarrollo es mucho mayor. Así, la introducción de mejoras, características o integración de otros componentes a la aplicación resulta mucho más sencilla y flexible. Asimismo el empleo y consumo de recursos es más eficiente y sostenido, debido a que el desarrollo es mucho más específico y hecho a medida de cada necesidad
  • Agilidad en el desarrollo. La arquitectura de microservicios permite, al estar especializados por módulos, que los equipos de desarrollo sean más pequeños y dedicados. Esto hace que la cadena de trabajo sea más rápida, ágil y productiva por lo que, de esta forma, se acorta el tiempo de desarrollo, de implementación y de corrección de errores. En última instancia, la ventaja es la posibilidad de satisfacer las necesidades del cliente de una manera más eficiente, lo cual redunda finalmente en un aumento del rendimiento de la propia empresa. De hecho, según datos de Solo.io, la mayoría de empresas con al menos la mitad de sus aplicaciones basadas en microservicios tienen ciclos de lanzamiento diarios o, al menos, son más frecuentes

 

 

Deja un comentario

Scroll al inicio