transformación digital

A estas alturas, todos nos hemos dado cuenta de que la expresión transformación digital se ha convertido en un término sobreutilizado que se refiere a un vago complejo de cosas que todas las empresas saben que deben afrontar en la actualidad. Pero resulta difícil elaborar una estrategia de transformación porque la expresión se refiere a multitud de elementos diferentes.

No es posible aplicar una definición práctica. En lugar de eso, a continuación, propongo ocho modelos mentales que nos ayudarán en la transformación digital en varios aspectos.

Modelo 1: Aumentar la velocidad

El mundo digital es un mundo veloz. Los retos que afrontan las empresas surgen con gran rapidez: los gustos de los consumidores cambian constantemente; las situaciones geopolíticas varían rápidamente; surgen pandemias y guerras comerciales a las que es necesario responder.

Pero la rapidez también es importante porque hemos aprendido que podemos aprovecharla para mejorar la calidad, seguridad, estabilidad, fiabilidad, controles económicos e innovación. Esta última aumenta porque podemos probar rápidamente nuevas ideas potenciales con un riesgo mínimo y un coste reducido mediante la nube y DevOps.

La rapidez mejora la seguridad porque podemos responder con mayor agilidad a los cambios relativos a amenazas y podemos poner a prueba nuestros sistemas repetidamente y a bajo coste a medida que los construimos o tras haberlos desplegado.

Para las empresas, esto requiere un importante cambio de orientación, el modelo actual es capaz de mitigar el nivel de riesgo, pero requiere que establezcamos una estructura capaz de adaptarse con rapidez.

Modelo 2: Utilizar la tecnología digital

Otra forma de pensar en transformación digital es como introducción de nuevas tecnologías que aportan nuevas oportunidades de aumentar los ingresos y gestionar costes, y que también cambian las expectativas de los clientes y aquello a lo que puede acceder la competencia.

Un claro ejemplo de transformación es el Machine Learning, que en los últimos años se ha convertido en una opción práctica para su aplicación empresarial generalizada debido a la rapidez de los nuevos procesadores y la mejora de los algoritmos.

El ML también se ha democratizado. Hasta hace poco, los negocios que deseaban hacer uso de esta tecnología tenían que contratar a uno de los escasos expertos en ML. En cambio, hoy en día, Amazon Web Services ha puesto modelos de ML a disposición de todos mediante la nube, incluso de personas sin ningún tipo de experiencia en este campo. Las herramientas y modelos pre-entrenados de AWS eliminan muchas de las complejidades del ML. Las organizaciones pueden construir prototipos rápidamente y, puesto que los costes de la nube dependen del volumen de utilización, estos prototipos resultan altamente asequibles.

Por lo tanto, en este modelo mental, la transformación se basa en nuevas maneras de emplear las nuevas herramientas para obtener resultados de negocio. Pero realmente no se trata de algo opcional. Los negocios que no puedan o no quieran utilizar estas nuevas herramientas se verán expuestos a la disrupción por parte de aquellos que sí lo hagan.

Modelo 3: Interactuar digitalmente

Los clientes han cambiado; esperan servicios digitales y tienen expectativas muy elevadas. Buscan hacer todo de forma fluida y orientada al servicio y, por lo general, quieren poder hacerlo digitalmente, desde sus teléfonos y otros dispositivos.

Por su parte, las compañías han descubierto que las interacciones digitales pueden tener otros beneficios sustanciales, pero también son interacciones diferentes de las personales y requieren un cambio de modelo mental. Es posible entrenar a los empleados, pero no se puede entrenar a los clientes, que simplemente se irán a la competencia si encuentran demasiadas barreras a sus deseos.

Modelo 4: Orientarse hacia el cliente

Los productos tradicionales fueron diseñados bajo los auspicios de un gestor de producto. Pero en el mundo digital, los productos y sus características se co-diseñan junto con los clientes. Empleamos productos mínimos viables para valorar el interés de los clientes y a continuación ajustamos el producto en iteraciones rápidas, recabando información sobre la forma en la que los clientes responden a la continua evolución del producto. El objetivo es tratar cualquier idea que tengamos como una hipótesis que debe ser puesta a prueba con los clientes.

En el pasado, las compañías consideraban que estaban orientadas hacia el cliente, pero el mundo digital es diferente. El competidor que gana es aquel que responde mejor a las necesidades del mercado, empleando un modelo rápido e iterativo.

Modelo 5: Guiarse por los datos

Antes, nuestros datos se encontraban bloqueados en bases de datos estructuradas de forma transaccional, de modo que únicamente resultaba posible extraer información operativa y llevar a cabo análisis limitados. Hoy en día, hemos liberado esos datos para poder realizar análisis más extensos y los hemos combinado con tipos de datos no tradicionales. Contamos con herramientas como ML para analizarlos de formas innovadoras y potentes. Además, el valor de los datos corporativos ha aumentado de forma exponencial, puesto que las organizaciones pueden utilizar sus datos para múltiples propósitos.

Más datos también conllevan más oportunidades para malinterpretarlos. Según este modelo mental, la transformación digital consiste en más que recabar, almacenar y analizar datos. También debemos aprender a utilizarlos de un modo efectivo.

Modelo 6: Aumentar la resiliencia

El mundo digital requiere que nuestros sistemas de información se encuentren disponibles prácticamente el 100% del tiempo. Esto, en varios aspectos, representa la base de todos los elementos que denominamos transformación digital. La tecnología empresarial debe ser resiliente ante las interrupciones diarias, pero también ante crisis como pandemias o inundaciones.

Las expectativas respecto a la disponibilidad continua provienen, en parte, de la creciente importancia de los sistemas informáticos para las operaciones de las empresas y también de las crecientes expectativas del público respecto a contar con servicios siempre activos.

Dado que nuestros sistemas siempre se encuentran activos y conectados, también representan siempre un objetivo para los hackers. La exposición a los ataques forma parte de la naturaleza de los servicios digitales. La seguridad, como la resiliencia, debe establecerse desde los cimientos.

La transformación digital implica la disponibilidad constante de los servicios de información, al igual que los demás suministros. Incluso una mayor disponibilidad, puesto que no deberían ser vulnerables a cortes de electricidad.

Modelo 7: Prepararse para el futuro

La transformación digital también consiste en ser capaz de responder a las demandas futuras. El futuro es incierto, de modo que la transformación digital se centra en preparar la organización para responder ante lo desconocido.

A la hora de prepararse para el futuro en el mundo digital, la clave es volverse más ágil, rápido y flexible. Para mí, la agilidad es la capacidad de reaccionar ante el cambio de forma apropiada, rápida, asequible y con bajo riesgo. Dado que la mayoría de las empresas no se han establecido para ser ágiles, necesitan deshacer parte de lo que son.

Según este modelo mental, la transformación digital es el proceso de preparar a la organización para responder ante un futuro siempre imprevisible.

Modelo 8: Construir la empresa del futuro

La transformación digital no es un simple añadido a lo que son los negocios actuales, sino una forma diferente de entender qué es un negocio.

Intentemos unificar los otros siete modelos mentales para la transformación digital. Imaginemos que podemos movernos a la velocidad que queramos, que podemos contar con un flujo rápido de innovación y utilizar los datos de forma efectiva, incluso en cantidades ingentes. Siempre estamos conectados y disponibles. Y contamos con multitud de nuevas tecnologías revolucionarias. Y, sí, lo mismo se aplica a nuestra competencia.

¿Significa esto que operamos en un mercado hipereficiente y masificado, donde ninguna compañía disfruta de una auténtica ventaja sobre su competencia? Creo que más bien es al contrario. El hecho de que todas las empresas puedan innovar fácilmente no significa que sus innovaciones vayan a ser idénticas.

El mundo digital no solamente reduce las barreras de acceso para nuevas startups, sino que también reduce las barreras para que los negocios existentes sean creativos. Las herramientas pierden importancia; existe un canal directo desde las mentes de los empleados a los clientes. Las compañías se ven influenciadas por la historia, la competencia y el entorno social. Y cada compañía produce una estrategia y un producto distintos, una propuesta de valor diferente para sus clientes.

Por Mark Schwartz – Enterprise Strategist, Amazon Web Services