El tema de portada de este número que tiene en sus manos trata sobre el mercado del outsourcing. Este vocablo británico está teniendo cada vez una mayor aceptación por parte de las empresas españolas. Los crecimientos de las compañías que se dedican a prestar servicios de externalización alcanzan los dos dígitos anuales y las previsiones que realizan los diferentes analistas afirman que, al menos, hasta 2010 este segmento seguirá una línea ascendente.
Pero, ¿por qué se ha producido esta moda por externalizar aplicaciones e infraestructuras de TI? El primer factor, el miedo que existía a ceder datos y aplicaciones relevantes a una tercera empresa, ha desaparecido. La desconfianza hacia el outsourcer ya no existe y es más, muchas compañías ya no podrían subsistir sin ese socio de confianza.
Una vez perdido el miedo a lo desconocido, aparece el segundo factor fundamental. El ahorro de costes. Y es que, la externalización permite que los gastos derivados del mantenimiento de las infraestructuras, o los costes asociados a tareas como los recursos humanos, se reduzcan de forma muy significativa. Eso en muchas ocasiones se traduce en despidos de empleados y cierre de departamentos de una empresa… y por supuesto, en un incremento de los beneficios. Y este es un problema que tiene que salvar la empresa española, porque el outsourcing no es ahorro de nóminas, como lo entiende buena parte del sector empresarial.
El outsourcing permite a la empresa centrarse en su negocio principal y dejar a un lado los secundarios. Gracias a esto, los empleados pueden ser mucho más productivos y deben ser aprovechados por la empresa para generar un mayor negocio. Por ejemplo, un trabajador del departamento de Recursos Humanos, puede ser reciclado en el departamento comercial. A su vez la empresa goza de una mayor flexibilidad a la hora de contar con nuevos equipos y soluciones, lo que hará que siempre posea la mejor tecnología del mercado. Como ven. Un largo etcétera de ventajas aparte de los costes.
Pero como ocurre en todos los mercados en expansión, el outsourcing es un buen terreno para el fraude: contratos que no cumplen las expectativas, incremento de los precios a medida que transcurre el tiempo. Es necesario que el director de TI estudie el contrato con detenimiento, para que la empresa no se vea sumida en un auténtico caos.

Microsoft tiró la casa por la Window con la presentación de Vista. El Palacio de los Duques de Pastrana, en la madrileña calle del Paseo de la Habana, fue testigo de una gran fiesta, sobria, original, didáctica y entretenida, donde su Consejera Delegada, Rosa García, hizo gala de unas dotes de comunicadora que yo no le había visto antes: estuvo muy bien. Ahora, a esperar cómo reaccionan los usuarios y ver si se deciden a cambiar.
Y ¡ojo! con el peligro que puede dispensarle la competencia…que, ¿qué competencia? Pues según se dijo en “España a las 8” de RNE al día siguiente de la presentación, no es otro que Apple. De lo que se entera uno.