Me fastidia un poco defender a Google. No me gustan las dictaduras, ni los monopolios, y tengo claro que Google es eso: tiene el poder omnímodo que le da el poseer toda la información y la utiliza a su gusto. De forma indirecta, nos dice lo que tenemos que leer, lo que tenemos que pensar, dónde comprar las cosas, dónde ir de vacaciones, no deja nada al libre albedrio de los ciudadanos.

En el caso nuestro, el de los medios, además, nos controla nuestras visitas, nos dice las que hemos tenido (muy manipuladas para pagar lo menos posible) y con la posibilidad de castigarte al ostracismo si te portas mal.

Hay que decir que tiene un lado bueno: no somos conscientes, pero es una herramienta fantástica para poder acceder a todo tipo de información, ¡y en tiempo real! Nos daríamos cuenta de su gran utilidad si dejara de darnos ese servicio.

Precisamente esa falta de servicio, el de las News, es lo que ha provocado que los grandes editores españoles hayan puesto el grito en el cielo cuando les han dejado fuera. No tengo por más que alegrarme, a pesar de que también soy (mi editorial) uno de los perjudicados.

Este cabreo es como que te inviten a desayunar en la Cafetería Mallorca y que pretendas que, además, te paguen un canon porque dices que vas a contar a tus amigos que te han invitado y que, por tanto, le estás haciendo publicidad. Google les estaba dando a estos “pájaros” (los que acaparan las subvenciones, la publicidad pública y demás prebendas) una cobertura que no podrían conseguir sin ellos y encima pretenden que les paguen.

El antiguo Régimen subvencionaba la compra de papel de los grandes diarios, dándoles un montón de millones, que era una forma mantenerlos dóciles. Hoy, con otras excusas, se hace lo mismo: la mayor parte de la prensa catalana, por ejemplo, recibe “ayudas” de la Generalitat de Artur Mas, una manera simple para que se muestren amables con su proceso independentista. Pues bien, estos y los otros, están ladrando ahora porque Google no está dispuesto a pagar dos veces (primero aportando caudal de lectores, y, segundo con dinerito contante y sonante) por un servicio que –no nos engañemos- es bueno para Google, pero hay que reconocer que, en este caso, es mejor para los que ponemos noticias en la Red.

Soy un firme creyente del modelo menos malo, el de la economía de mercado, y, por consiguiente, detractor acérrimo de cualquier tipo de subvención que no tenga un carácter social. Los grandes grupos editoriales no tienen ese carácter: si no son capaces de ser rentables por sí solos, que se vayan a vender papel higiénico a Nicolás Maduro.

Mientras tanto, que Google no nos meta a todos en el mismo cajón y le pediría que nos siga permitiendo difundir nuestra información, que es de lo que vivimos….


Este año 2015 va a ser un gran ejercicio para Byte TI. Estoy seguro. Nuestro grupo editor, Publicaciones Informáticas MKM, cumple 15 años. Sin piarlas tanto como los grandes grupos, hemos conseguido mantenernos en estos difíciles tres lustros, llegando cada día, cada semana, cada mes, a un montón de lectores que nos ayudan con su seguimiento de nuestros medios. Prometemos seguir al pie del cañón y nos les defraudaremos. Además, nos reservamos grandes sorpresas para este año, que iremos desvelando oportunamente…