Leandro Hermida Ibercaja

El rol del CIO ha evolucionado desde hace unos años hasta ahora. Entrevistamos a cuatro CIOs y responsables de tecnología que ofrecen su opinión acerca de cómo han vivido esta evolución.

Entrevista con Leandro Hermida, director de Tecnología y Sistemas de Ibercaja

El CIO ha pasado de optimizar sistemas a tener una visión conjunta de toda la empresa que no sólo afecta al departamento TIC, ¿Qué ha supuesto esta transformación para usted?

La transformación que estamos viviendo actualmente implica que cada vez más el CIO está directamente involucrado e incluso corresponsable en la estrategia y negocio de la empresa así como en su desarrollo e implantación, cada vez más preocupado por el futuro y como adelantarse al mismo en la medida de lo posible. Ello implica por ejemplo que no hay que esperar a que surjan necesidades o que se soliciten soluciones concretas, para plantear y desarrollar un proyecto, sino que hay que adelantarse a esas necesidades y soluciones y muchas veces desarrollarlas incluso antes de que el negocio o el mercado las demanden.

Además la situación actual del COVID19 ha puesto en valor en muchos casos las estratégicas y capacidades que se venían desarrollando en los últimos años y por tanto que yo creo reforzará la posición de muchos CIO como puede ser en nuestro caso, y por tanto acelerará la transformación en la que estamos totalmente inmersos. Cada vez vamos más rápido hacia un modelo de transformación y cambio continuo como la nueva normalidad operativa que la situación actual creo que no hace más que acelerar por un lado y poner en valor por el otro.

¿Ha cambiado la relación que tiene con el comité directivo? ¿Le prestan más importancia a la labor del departamento de tecnología?

Yo creo que está cambiando mucho, y a mejor, además este cambio acelerándose también con la situación actual generada por el COVID19. Actualmente los comités directivos de las empresas ya tienen muy claro que la tecnología, pero especialmente como esta habilita y facilita el negocio, es una de las mayores ventajas competitivas que actualmente tiene una compañía. Y por tanto la mayor preocupación es como aprovecharla de la mejor forma posible y ello conlleva también la capacidad de transformación y ejecución. Siempre, y especialmente en el sector financiero, la tecnología ha sido muy relevante, pero actualmente ese rol ya de por si relevante está evolucionando, pasando de ser un mero proveedor de capacidades más o menos avanzadas y desarrolladas al negocio, a ser participe y responsable directo de la propia estrategia corporativa y desarrollo de la misma junto con las principales áreas de negocio y corporativas. Hoy en día ya no se entiende negocio sin tecnología y tecnología sin negocio, y para mí esa es la clave para poder aprovechar la gran ventaja competitiva que la tecnología habilita. Esto conlleva también un cambio y transformación relevantes en cuanto al talento y cultura corporativas desde la alta dirección hasta cualquiera de los empleados, ya que no será completamente posible hasta que los perfiles de negocio y corporativos sean tecnólogos los perfiles más tecnológicos también lo sean de negocio.

¿Qué cree que, en materia tecnológica, deben aprender las empresas tradicionales de las que son meramente digitales?

Las empresas digitales nacen en casi todos los casos en base a la tecnología como solución a una necesidad de mercado y negocio, y en muchos casos incluso inventándola y desarrollándola cuando ni siquiera existe. Y a partir de ahí la empresa se desarrolla, crece y se adapta de forma continua, ágil y flexible ya de forma permanente durante toda su vida. Para mi ese es el ADN de las empresas nativas digitales y por tanto el factor diferencial y la ventaja competitiva que las empresas más tradicionales tienen que aprender y conseguir desarrollar internamente. Algo tan evidente es muy difícil de adoptar y desarrollar internamente para una empresa tradicional y no hay soluciones mágicas por mucho que hablemos continuamente de transformación digital ya que muy pocos llegan realmente a transforma el ADN de la empresa para ser menos tradicional y más digital. Tampoco creo necesario ni relevante para cualquier empresa ser meramente digital, sino que la clave es tener una propuesta de valor atractiva y competitiva en un mundo y mercado que cada vez es más digital y esto puede ser aprovechado de muchas formas dependiendo del sector y empresa. En mi experiencia ese ADN que diferencia una empresa de otra, en el fondo es cultura empresarial y esa cultura se desarrolla y se hace realidad a través de personas.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta un CIO en la actualidad?

Los retos actuales de un CIO, desde mi punto de vista, son cada vez más relevantes pero a la vez más transformadores y relevantes si se consiguen abordar de forma exitosa. En el fondo se trata de convertir retos en oportunidades. Simplificándolo mucho y hablando en sentido amplio sin entrar en los detalles,

Tener la capacidad necesaria para poder aprovechar las tecnologías e innovaciones disponibles en cada momento y a la vez ser lo más ágil y flexible posible para desplegarlas para ir siempre por delante de las necesidades del negocio y del mercado.

La gestión de la cultura y el talento es un reto muy relevante en la realidad actual de un CIO, ya que es necesario transformar la forma de entender y hacer las cosas pero a la vez ser capaz de atraer y mantener al mejor talento tecnológico y no tecnológico,

Otro gran reto de muchas compañías establecidas es ser capaz de agilizar y escalar la transformación mientras que personas, procesos y tecnologías ya existentes siguen funcionando y operando de forma eficiente y efectiva, en el fondo lo que tradicionalmente se entiendo como transforming while performing.

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