Diseño de una buena estrategia del cloud

El pasado 2021, más de la mitad, o más bien el 64 %, de los representantes de las empresas europeas señalaron la importancia de la transformación digital.

Esto es dos veces más que hace tres años: en 2020, sólo un tercio de los encuestados respondieron que abordaban el problema de manera sistemática y llevaban a cabo la transformación como parte de una estrategia especial.

El desarrollo digital pasa naturalmente a primer plano en los planes estratégicos de las grandes y medianas empresas. En un mundo post COVID-19, las organizaciones requieren un mayor grado de automatización tanto de TI como de procesos comerciales.

En qué soluciones corporativas complejas se está trabajando hoy en día, cómo las empresas construyen sus ecosistemas, qué metas y objetivos resuelve la transformación digital y qué incluye.

¿Por qué es tan necesaria la transformación digital?

El mercado de servicios de TI se está desarrollando, solo en 2020 creció un 14% y alcanzó un volumen enorme. El proceso de digitalización está cobrando impulso: los expertos sugieren que en 2023 el mercado mundial de transformación digital crecerá hasta los 2,3 billones de dólares.

Es importante separar y no confundir conceptos como digitalización y transformación digital. La digitalización es un punto de transición de los procesos a la esfera digital, por ejemplo, la digitalización de un archivo y la creación de una base de datos basada en él.

La transformación digital afecta todos los aspectos de la empresa: producción, servicio al cliente, informes, capacitación de empleados, sistemas de seguridad. Las empresas están prestando más atención al estudio de la experiencia del cliente, y el enfoque de producto, combinado con tecnologías digitales, impulsando así el valor.

La transformación digital lleva a la empresa al siguiente nivel. Una única plataforma digital permite: 

-Simplificar y estandarizar la interacción entre divisiones, departamentos y empleados.

-Crear y utilizar eficazmente sistemas expertos de apoyo a la toma de decisiones.

-Formar sistemas de gestión de activos.

-Gestionar procesos de negocio en tiempo real.

-Configurar análisis de extremo a extremo, tomar decisiones y administrar el valor del producto en función de los datos.

-Mejorar el servicio al cliente.

-Aumentar la productividad de los empleados, estandarizar las prácticas formativas.

-Garantizar la seguridad de los datos y reducir los riesgos.

La necesidad de digitalización global es reconocida no solo por las empresas, sino también por los estados: en los últimos años, muchos países han incluido proyectos de transformación digital en programas estratégicos para la próxima década.

Según la calificación del Índice de Evolución Digital, Singapur, el Reino Unido, Nueva Zelanda, los Emiratos Árabes Unidos, Estonia y Hong Kong ocupan los primeros lugares en la digitalización de las agencias gubernamentales.

Los proyectos de digitalización abarcan casi todos los ámbitos: sanidad, educación, economía, administración pública. En la base de la transformación digital actual encontramos indiscutiblemente al ecosistema. Combina las funciones de TI y comerciales de una organización: gestión de TI, gestión de recursos humanos y talento, limpieza (AHO), contabilidad y compras.

Una sola plataforma soluciona la mayoría de los problemas que dificultan la digitalización de la empresa: fragmentación tecnológica de los sistemas de gestión, falta de información sobre capacidades TI, integración compleja de diversos servicios, costos injustificados de implementación y soporte de procesos.

Los ahorros sólo en licencias pueden llegar al 25%. La falta de un ecosistema hace que sea imposible cambiar e innovar rápidamente: los servicios de TI no pueden mantenerse al día con las necesidades comerciales.

Las tecnologías autoescritas o desactualizadas no permiten el desarrollo de procesos de gestión de TI ni la introducción de nuevos y no cuentan con la flexibilidad necesaria y un conjunto de tecnologías de automatización (low-code, bpm, AI).

Esto ralentiza el desarrollo del sistema de gestión de TI en su conjunto y el proceso de transformación digital de las organizaciones. Además, a menudo los sistemas implementados anteriormente por los fabricantes occidentales ya no son compatibles con el proveedor, lo que complica aún más la actualización y dificulta el desarrollo.

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