Maya Horrowitz check point

Nombre: Maya Horowitz
Cargo: directora de inteligencia e investigación de amenazas de producto de Check Point
Fecha de nacimiento: 5-12-1985 Hijos: ninguno
Hobbies: running, jugar al tenis, leer, practicar senderismo y Harry Potter
Estudios: doble licenciatura en ADE y Psicología, Máster en Psiconeuroinmunología

Entrevista con Maya Horowitz, directora de inteligencia e investigación de amenazas de producto de Check Point

¿Cómo llegó al mundo TIC?

Mi carrera en el mundo de la tecnología se inició gracias a mis 10 años de experiencia en el ejército israelí.

¿Qué es lo que más valora de su trabajo?

Evidentemente, son muchas las cosas positivas de mi trabajo. De entre todas ellas, lo que más valoro es el hecho de trabajar al lado de personas con mucho talento que, a su vez, son interesantes y diversas. Siempre es fascinante y entretenido poder tener una conversación con cualquiera de ellos.

En su opinión, ¿qué es lo que falla para que las mujeres no apuesten más por el estudio de carreras STEM?

En mi opinión, no es cierto que las mujeres en general no quieran estudiar carreras STEM. Creo que detrás de esta decisión hay un tema cultural, ya que se educa a las mujeres para hacerlas creer que son inferiores a los hombres en este tipo de formación, por lo que muchas mujeres pierden la ilusión por elegir una de estas carreras. Además, estamos menos expuestas a la tecnología, algo que deriva en que nuestro interés por este mundo sea menor al de los hombres. Hay que tener en cuenta que, desde pequeños, mientras los chicos juegan con robots, a las niñas se les regala una muñeca.

¿Cree que existe el “techo de cristal” en las empresas TIC? ¿Cuál debería ser la solución?

No creo que exista un techo de cristal propiamente dicho, pero lo que es innegable es el hecho de que el camino a la cima en el sector tecnológico es más largo y complicado para las mujeres. Mientras que los hombres adoptan una aptitud más enfocada en los puestos directivos (basado en décadas de liderazgo masculino), las mujeres tenemos que combatir estereotipos e incluso demostrar mucho más nuestra valía para poder optar a ocupar altos cargos.

¿Una política de cuotas puede resolver el problema?

Personalmente soy contraria a forzar cuotas, ya que esto puede derivar en que las empresas contraten a mujeres por motivos ajenos a su valía profesional, algo que, en el fondo, lo único que consigue es agravar el problema, creando una especie de “profecía autocumplida”. Sin embargo, sí creo que las empresas deberían integrar proactivamente en sus equipos directivos a muchas de las mujeres con talento que ya forman parte de la plantilla, puesto que esto les da las mismas oportunidades que al resto de sus compañeros.

Por otra parte, aspectos como poner más énfasis en utilizar frases neutras en cuanto al género a la hora de especificar las descripciones de los puestos de trabajo, aumentar la presencia en foros de mujeres tecnológicas e incluso aumentar la visibilidad del resto de mujeres que trabajan en una empresa durante el proceso de contratación son algunas de las acciones que podrían llevarse a cabo.

¿Qué dificultades se encontró usted para llegar a la posición que tiene actualmente?

La principal dificultad residía en que no tenía muy clara la trayectoria profesional que podía llevar a cabo. Actualmente dirijo el departamento de inteligencia de amenazas de Check Point, una de las empresas líderes en ciberseguridad a nivel mundial. Sin embargo, en un primer momento esta área no existía dentro de la organización, así que mi meta era convencer a todos no sólo de la necesidad de crearla, sino de que fuera yo la que liderase este proceso y el equipo de desarrolladores que forman parte de él.

¿Le han servido los estudios que hizo para realizar su labor actual?

Mi formación académica no guarda relación con la ciberseguridad o la alta tecnología, ya que mi especialidad se centraba más en el ser humano (de hecho, mi tesis para el máster giraba en torno a la investigación sobre el cáncer). Sin embargo, he de decir que creo firmemente que existen similitudes entre la investigación de amenazas cibernéticas y cualquier otra rama, y es que la persona que la lleve a cabo tiene que ser curiosa, apasionada por lo que hace, atenta a los detalles y que busque descubrir toda la verdad. Por tanto, puedo decir que, en cierta manera, mi formación me ayuda en mis actividades profesionales.

Si tuviera que aconsejar a un joven qué estudiar de cara a obtener un futuro laboral estable, ¿por dónde le orientaría?

Le aconsejaría que se formase para hacer carrera profesional en el mundo de la ciberseguridad. Mientras que en algunas profesiones tradicionales la oferta de perfiles supera a la demanda, en el caso de la seguridad en el mundo virtual es justo lo contrario, ya que es un mundo en plena expansión. De hecho, hay estudios que señalan que el próximo año habrá 3,5 millones de puestos de trabajo relacionados con la ciberseguridad vacantes en todo el mundo. Esto quiere decir que cualquier profesional relacionado con este sector tendrá más oportunidades para encontrar un empleo.

¿Hacia dónde cree que va el sector TIC? En su opinión, ¿cuáles van a ser las tendencias que realmente van a transformar la sociedad?

En mi opinión, el Internet de las Cosas (IoT), es una de las principales tendencias en le mundo de la tecnología por su capacidad para transformar la vida de millones de personas en todo el mundo. Su influencia en nuestras actividades cotidianas y dispositivos que nos rodean, unido al hecho de que es una tecnología “visible” para todo el mundo hace que, para mí, sea una de las innovaciones tecnológicas con mayor capacidad de transformación. De hecho, personalmente creo que hoy en día sólo vemos la punta del iceberg en todo lo relacionado con el IoT, puesto que sus posibilidades de crecimiento son inmensas.

IA, automatización, robótica, ¿de verdad cree que el futuro pasa por las personas?

La Inteligencia Artificial (IA) y la automatización son las dos tecnologías con mayor impulso en la actualidad. Sin embargo, cuanto mayor es el grado de automatización en los procesos, somos más conscientes de la importancia de la parte humana, que consiste en “alimentar” a las máquinas con un toque de realidad. Por otra parte, el ser humano es una especie muy comunicativa, así que por mucho que avance la tecnología, las personas seguirán siendo imprescindibles.

 

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