bolómetro de Grafeno computación cuántica Azure Quantum classiq

Que el futuro pasa por la computación cuántica es un hecho que se convertirá en realidad en los próximos años. No quiere decir que suceda en un breve periodo de tiempo, pero sí que muchas inversiones se van a dirigir hacia un mercado que todavía no se sabe cómo va a evolucionar. Pero hay pistas. A las inversiones que hacen los países en su desarrollo, por los beneficios que les puede otorgar en su posición estratégica en el mundo globalizado, las empresas de tecnología también van dando sus pasos.

Como ejemplo, destaca la inversión que Samsung y HPE acaban de realizar en la startup de computación cuántica Classiq. Con sede en Israel, esta compañía acaba de recaudar alrededeor de 33 millones de dólares en una ronda de financiación en la que aparecen como inversores las multinacionales surcoreana y norteamericana, lo que muestra el interés que despierta la computación cuántica entre el sector tecnológico.

Pero, ¿qué es lo que hace atractiva a Classiq con respecto a otras? La clave se encuentra en los algoritmos ya que la propuesta pasa por ofrecer a los desarrolladores una plataforma que les permita trabajar en el diseño de algoritmos cuánticos. Lo que la hace diferente según la firma es que la codificación a nivel de entrada cuántica ya funciona en la actualidad, a pesar de que la mayoría de los sistemas cuánticos solo admiten una cantidad relativamente pequeña de qubits y el código es en gran medida experimental. En Classiq creen que este enfoque no escalará una vez que los algoritmos comiencen a requerir más de unos pocos qubits. Es decir, su plataforma, llamada Quantum Algorithm Design (QAD),  proporciona un modelado funcional de alto nivel de los circuitos cuánticos, lo que permite a los desarrolladores combinar sus módulos cuánticos integrados con los definidos por el usuario, y es capaz de ofrecer un circuito cuántico optimizado que hubiera tardado semanas en construirse si se hiciera de forma manual.

Samsung y HPE acaban de realizar una importante inversión en la startup de computación cuántica Classiq

Lo cierto es que la propuesta parece convencer a los inversores ya que las diferentes rondas de financiación que han llevado a cabo desde la startup israelí le han reportado alrededor de 48 millones de dólares en solo 20 meses de existencia. La incorporación al proyecto de firmas como HPE o Samsung no sólo confirma el interés que tiene el sector TIC por este mercado, sino que supone un aldabonazo a las soluciones de Classiq.

Un mercado en auge

Lo cierto es que diferentes informes y estudios aseguran que este mercado crecerá en torno al 22% de aquí al año 2024 y nadie del sector tecnológico quiere quedarse fuera de este mercado emergente. Una prueba más es que Classiq aspira a cuadruplicar su tamaño en los próximos meses con la contratación de más personal, sobre todo ingenieros y desarrolladores. La inyección de los últimos 33 millones les ayudará de forma importante.

 

 

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