Simplicity Works propone una industrialización inversa para relocalizar la producción en España

Simplicity Works ha desarrollado una técnica de fabricación que podría ayudar a la industria del calzado a conseguir una “industrialización inversa”, con el objetivo de relocalizar la producción en España tras la crisis del covid-19, a través de la innovación y fomento de la i+D+i. 

Con esta innovación, patentada por un equipo de investigadores e ingenieros con sede en Elche y fruto de un desarrollo de más de siete años, se puede unir las diferentes partes de los zapatos y zapatillas deportivas de forma más rápida, con menor uso de materiales y una gran reducción del coste de producción. Además, sectores como el textil o el mueble podrían beneficiarse también de este nuevo tipo de fabricación.

“Europa importa 4 billones de pares de zapatos al año, de los cuales 225 millones ya podrían fabricarse con un coste competitivo en España gracias a la escalabilidad de nuestra tecnología, a la que hemos llamado 3D Bonding. Esto supondría la creación de más de 190.000 puestos de trabajo directos e indirectos”, explica Adrián Hernández, fundador y managing director de Simplicity Works.

Simplicity Works y el nuevo escenario económico

La industria manufacturera ha perdido peso en España, pasando de representar un 16,2% del PIB en el año 2000 a un 12,6% en 2018, lo que hace que se aleje del objetivo del 20% marcado por la Union Europea para 2020. Además, dada la crisis surgida por el coronavirus, se pone de manifiesto la importancia de promover el tejido industrial de nuestro país.

Con esta innovación se podría conseguir una “industrialización inversa”, con el objetivo de relocalizar la producción en España tras la crisis del covid-19

A pesar de que el sector del turismo es una de las bases de nuestra economía, dada la situación que atraviesa y que seguirá atravesando a medio largo plazo, España debería redirigir sus estrategias hacia la idustria, pues el alto grado de impermeabilidad de las fronteras hará que tardemos de media, más de tres años en volver a los niveles que teníamos antes de la crisis.

Por ello, el impulso de nuevas políticas industriales en este complejo escenario económico es, para Simplicity Works, una apuesta que podría redefinir el rol del estado en la compra compartida de algunos bienes. “El denominado copago y modelos similares, en los que los gobiernos costean parte del precio de un producto de primera necesidad, ya está implantado en el ámbito sanitario o en los libros escolares. ¿Por qué no hacerlo extensible, por ejemplo, al calzado infantil que fabrican muchas firmas españolas?, concluye Hernández.