Grupo Redcom, mayorista y proveedor de servicios de telecomunicaciones nacido en 1977, ha elegido la tecnología de NetApp para actualizar, de la mano de Seidor, su infraestructura de TI. El proyecto, que se enmarca en un proceso de virtualización de su arquitectura de servidores, ha reportado a la organización “una mayor estabilidad en su forma de operar”, tal y como declara José María López, Responsable de Sistemas del Grupo.

Con el objetivo de adecuar su infraestructura de TI a los nuevos requerimientos del negocio, Grupo Redcom aborda la renovación de su parque de servidores y encuentra en la virtualización una nueva alternativa a los 12 sistemas físicos con los que contaba hasta el momento. Con un departamento de TI interno pequeño era vital, como señala José María, “disponer de tiempo para hacer otras cosas, pero también tener mayor escalabilidad y redundancia”. Por este motivo, se apuesta por tener un único servidor físico en el que corren 12 sistemas virtuales y por la tecnología de NetApp, como sistema de almacenamiento, pues como puntualiza el máximo responsable de sistemas, “era la alternativa que mejor encajaba en este entorno y la que presentaba un mayor valor diferencial”. En este sentido, José María López destaca la estructura física del equipo con doble controladora, la capacidad de recuperar automáticamente los archivos y el soporte multiprotocolo que evitaba a la organización el despliegue y mantenimiento de diferentes sistemas de almacenamiento.

Grupo Redcom ha implantado de la mano de Seidor un sistema NetApp FAS2020 que le ha permitido, en palabras de José María, “programar automáticamente las copias de seguridad y realizar de forma automática la recuperación de archivos así como facilitar y centralizar la gestión de los sistemas”. SnapManager, junto a la tecnología Snapshot de NetApp, permite hacer copias instantáneas de las bases de datos y de los servidores virtuales en caliente. Este sistema permite tener backups de recuperación muy rápida ya que se encuentran en la propia cabina.

En el despliegue de todo el proyecto, que ha tenido una duración de dos meses, ha jugado un papel clave Seidor, del que José María López resalta “la involucración e implicación del equipo” que ha derivado en colaboraciones posteriores entre las dos organizaciones.