Como prescriptor de opinión o agitador de masas, no tengo precio. Hace dos meses, en mi editorial de diciembre, escribía que, como nos contaba Rajoy en campaña electoral, la única salida para arreglar la maltrecha economía española era crear empleo. Venía a argumentar que no me creía a los políticos, y que deberíamos ser nosotros, los ciudadanos, los empresarios, los que deberíamos tomar la iniciativa. En concreto, como algunos recordarán, proponía rebajarnos todos el sueldo en torno a un quince por ciento, para destinarlo íntegramente a la creación de empleo en nuestras propias compañías.


Bueno, pues el éxito fue total. En aquel texto, solicitaba abrir el debate y pedía, por favor, que mostraran su parecer sobre tal propuesta. Les voy a revelar un dato: esa “carta del director” se la enviamos por correo electrónico a un total de 8.500 direcciones, fundamentalmente directivos de empresas medianas y grandes. ¿Saben cuántos comentarios recibimos? En total, uno. ¿Y saben que decía? Que no estaba de acuerdo y se mofaba diciendo que mejor que el quince el cincuenta por ciento de rebaja….


Yo no voté a Rajoy, pero me alegré de que ganara y, sobre todo, que se castigara el desastre organizado por Zapatero. Me creí su discurso simple de que lo que había que hacer en España era crear empleo; que haciendo esto, el resto de problemas se solucionarían solos. Pero ha pasado un mes y, aparte de incumplir su promesa de no subir impuestos, todavía no ha hecho nada que nos permita vislumbrar que se cumpla esa necesidad de crear puestos de trabajo; más bien todo lo contrario…


Uno quiere ser optimista, pero no le dejan. Nuestro sector, digan lo que digan, está hecho una pena. Suerte que las grandes multinacionales se están manteniendo por sus buenos resultados fuera de nuestro país, pero todo tiene un límite. Las Microsoft, Intel, SAP, HP, etc., han declarado unos ingresos mundiales record, pero en España han pinchado de verdad. Suerte que la legislación les ayuda a no poder ofrecer detalles parciales de los resultados y, por tanto, a no desvelar los verdaderos números de las filiales ibéricas. Si no, más de un susto nos daríamos. No hay nada más que fijarse en los cambios habidos en sus cúpulas directivas, y los que vendrán en las próximas semanas…


Juan Manuel Sáez


Si todos gastásemos como la Casa Real, el sector iría mucho mejor. Miren lo que recojo de lo aparecido en la prensa en relación a los gastos de su Majestad El Rey de España: “inversiones reales” de 100.000 euros para “equipamientos para procesos de información y licencias de desarrollo informático”, entre otros conceptos. Y, “87.000 euros a “arrendamientos y cánones” (informáticos)”. Me encantaría saber, por curiosidad, qué equipos informáticos tiene La Zarzuela.