Internet nos salvará del coronavirus COVID19 por Juan Manuel Sáez
Juan Manuel Sáez de la Calle

Nada más iniciarse el periodo de confinamiento decretado por el Gobierno, la redacción se planteó hacer un seguimiento del servicio online requerido por los ciudadanos a las grandes distribuidoras de alimentación en nuestro país. Por ende, estudiar si, eventualmente, requerían suplemento tecnológico para satisfacer la gran demanda que se avecinaba.

Después de infructuosos intentos, tuvimos que desistir ante la nula colaboración de estas compañías. Esto no ha impedido, en todo caso, que uno mismo haya vivido experiencias que voy a resumir en estas líneas, y que constatan la carencia de recursos tecnológicos suficientes para que las grandes distribuidores te sirvieran la cesta de la compra sin tener que acudir al establecimiento.

Puedo afirmar con rotundidad que en los inicios de la pandemia (no sé en estos momentos se ha arreglado algo), ninguno de los grandes grupos de distribución alimentaria que trabajan en nuestros país estuvieron a la altura de las circunstancias. Voy a dar los detalles de esta conclusión.

Que yo haya podido constatar con mi experiencia, Carrefour, El Corte Inglés, Amazon, Ahorra Más, Día o Mercadona no han conseguido dar el servicio adecuado.
El que más me defraudó fue Carreofour: casi cuatro días para poder conseguir que su aplicación recogiera el pedido. Una vez atado, tardaron veinte días (sí, 20 días) en llevármelo a casa, con el agravante de cobrártelo por adelantado (¡qué magnífica forma de finanaciarse!).

Durante el confinamiento se ha constatado la carencia de recursos tecnológicos suficientes para que las grandes distribuidoras te sirvieran la cesta de la compra sin tener que acudir al establecimiento.

El Corte Inglés, otro desastre. Dos días para conseguir amarrar el pedido (esta vez para productos no comestibles) y quince para que llegara a casa y, además, en tres viajes diferentes.

Y, luego, me ha llamado mucho la atención que Mercadona no tenga servicio online, como tampoco Ahorra Más:; con Dia también muchos problemas. Incluso Amazon, que ha sido siempre el paradigma de la rapidez y puntualidad, está fallando en la recogida de productos rechazados por los clientes; le echan la culpa a Correos, que era quien les hacía esta tarea.
En definitiva, no me acabo de explicar que todas estas grandes empresas no hayan sido capaces de proveerse de la tecnología adecuada para atender esta gran demanda que se ha producido: una pena grande y una oportunidad perdida de hacer negocio y, sobre todo, de haber podido fidelizar a centenares de miles de consumidores.