Ángel Pineda Orizon inversiones TIC
Ángel Pineda, CEO de Orizon

Orizon es capaz de eliminar los sobrecostes en las inversiones TIC que implica el mal rendimiento tecnológico de las grandes corporaciones españolas, algo que la crisis provocada por Covid-19 va a hacer más que necesario. Hablamos con su CEO, Ángel Pineda, sobre el futuro de la firma

¿Por qué es necesaria una empresa como Orizon?

Básicamente porque le ofrecemos a las empresas un servicio que ahora mismo no ofrece nadie: asegurar la calidad y el buen funcionamiento de su software y de sus aplicaciones de negocio. En otras palabras, garantizamos a nuestros clientes que su software cumpla con los requerimientos con los que ha sido desarrollado y con la calidad de servicio adecuada, tanto interna como externamente. Esto significa que sea capaz de soportar los procesos de negocio y las expectativas de sus usuarios o clientes, tanto en tiempo de respuesta, como en forma (completitud, acuerdos de nivel de servicio…). Además, una consecuencia de este objetivo es los ahorros de costes que les proporcionamos a las empresas que, aunque muchas veces pueden pasar desapercibidos, pueden llegar a ser muy altos.

Las áreas de desarrollo y sus costes asociados han crecido muchísimo en las empresas y hay una verdadera obsesión en las organizaciones para tratar de dar respuesta a las necesidades que impone el mercado en el que se mueven ahora mismo los negocios. Esta situación ha llevado aparejada una progresiva pérdida del control sobre las aplicaciones y el concepto de calidad ha ido perdiendo peso a favor de los costes o la rapidez. Aunque la externalización en sí misma no tiene porque ser negativa la evolución de la industria (enfocada al commodity) ha hecho todavía más daño que los factores anteriores. El problema de la calidad de software es achacable a los precios y a los proveedores y, como consecuencia, las organizaciones tienen una falta de control evidente sobre su infraestructura tecnológica y sobre qué rendimiento puede sacar de ella buscando, desesperadamente, eficiencia ante el caos, y es lo que ofrecemos nosotros, soluciones, sentido común y ahorro. A las organizaciones les faltan, sobre todo, mecanismos de medición. Si no sabes lo que te ocurre no vas a poder mejorarlo.

¿Tan mal funcionan las grandes empresas españolas en lo que a tecnología se refiere?

Desde el punto de vista del rendimiento que las empresas extraen a sus inversiones TIC, yo diría que podría ser mucho mejor y, en consecuencia, su eficiencia. Además, otro problema asociado a esta falta de rendimiento es el lastre que supone a muchas organizaciones para avanzar en la adopción de nuevas tecnologías o para desarrollar nuevos servicios. Y esta derivada es de especial gravedad si tenemos en cuenta el alto grado de protagonismo que la tecnología ha adquirido para definir la competitividad permanente en la que viven los negocios y con unos clientes cada día más digitalizados y exigentes con los servicios que reciben.

Todas las grandes empresas cuentan con un CIO y su correspondiente departamento TI, ¿qué consejos les daría?

Que sean exigentes con el buen rendimiento de su tecnología y también con sus proveedores terceros a fin de asegurar la calidad y evitar quebraderos de cabeza y sobrecostes. Según nuestra experiencia, los problemas de rendimiento se concentran en pocos procesos, pero si se ejecutan muchas veces y no se detectan y corrigen, se generan muchas ineficiencias.

¿Cuáles son los sectores en los que más fallan las grandes empresas españolas?

Bueno, no creo que los fallos de rendimiento de la tecnología se puedan ceñir a una actividad u otra, yo diría que están asociados al uso intensivo de la tecnología y, sobre todo a su uso como factor vital para competir en sus respectivos mercados. Además, existe una tercera variable, que es el cliente. Como mencionaba anteriormente, se trata de un cliente cada día más digital y exigente que, además, no está dispuesto a admitir fallos o demoras.

«Los fallos de rendimiento de la tecnología se puedan ceñir a una actividad u otra, yo diría que están asociados al uso intensivo de la tecnología»

El funcionamiento correcto de la tecnología se ha revelado durante los últimos años como uno de los factores clave que definen la lealtad de los clientes y esto las empresas lo saben muy bien. Aun así, y desde nuestro punto de vista, el sector financiero y el mercado de retail, con la presión del mundo online, deberían revisar profundamente el rendimiento de sus sistemas, y en muy corto espacio de tiempo, el sector de los seguros también se va a enfrentar a toda una revolución en su forma de competir y fidelizar clientes y ello pasa forzosamente por una tecnología que funcione con un 100% de eficiencia.

Las grandes empresas tienen fallos, pero cada vez gastan más en TIC. ¿Qué solución les ofrece Orizon?

Orizon asegura el rendimiento en función de los objetivos de negocio que, en términos generales son bastante similares: ahorro de costes, tiempos de respuesta rápidos, reducir el número de paradas o acabar los procesos batch a tiempo. Nosotros, diariamente medimos los procesos de negocio e identificamos qué partes del código o de la infraestructura son responsables de fallos o de funcionamientos no adecuados. Para ello, analizamos diariamente terabytes de información técnica y sacamos conclusiones en función de aquellos procesos que, de verdad, son los que pueden afectar al negocio.

Pero además de identificar automáticamente qué es lo que está provocando que algo vaya mal, también proponemos la solución que, en muchos casos, se resuelve con un proceso automatizado o puede requerir la intervención manual por parte de analistas. Nuestro objetivo es que, cada vez más, la resolución sea también una tarea totalmente automática.

Todo esto lo hacemos con nuestra herramienta BOA. Pensando en el futuro y partiendo del conocimiento que hemos adquirido, queremos anticiparnos a los problemas y ofrecer la solución adecuada sin intervención humana.

En una situación como la actual, ¿han visto que el número de fallos se incremente?

Los procesos en las grandes empresas son muy similares y lo que sí varía es la tecnología que subyace, pero en cada escenario hay una serie de fallos muy específicos que, además, se suelen replicar. La gran diferencia está en qué umbral de tolerancia, en cuanto a calidad y tiempo de respuesta, tiene cada organización.

Como mencionaba anteriormente, nuestra experiencia indica que los problemas de rendimiento se concentran en pocos procesos y el 70% de esos fallos son muy similares en la mayoría de las organizaciones. Para ilustrar con alguna cifra, una empresa con un presupuesto anual en tecnología de entre 400 y 500 millones de euros tiene un sobrecoste de entre un 10% o un 15 % en el mantenimiento de aplicaciones, y otro 15% en la infraestructura. Hablo de ahorros netos ya que en este tipo de empresas los costes de esta área están creciendo entre un 20% y un 30% anual.

¿Cuál es la estrategia de Orizon para los próximos meses?

Nosotros enfocamos nuestra actividad hacia grandes organizaciones con unas inversiones mínimas en tecnologías de la información de entre 300 y 400 millones de euros al año. Esto, en nuestro país, se traduce en un grupo de en torno a 140 empresas.

Ahora mismo estamos centrados en el entorno de banca y seguros, pero queremos enfocarnos también hacia el mundo del retail, ya que es otro entorno en el que la tecnología es el elemento más fundamental para competir.

Trabajan con grandes empresas. ¿Han pensado en las medianas?

Como mencionaba anteriormente, ahora mismo estamos enfocados hacia grandes organizaciones puesto que son ellas las que hacen grandes inversiones en tecnología y tienen una mayor dependencia de ella. Por lo tanto, no es tanto cuestión de la clasificación de una organización según la tipología que conocemos todos, por número de empleados o facturación, sino más bien por la importancia que otorgue a su tecnología y a su buen funcionamiento como factor clave para competir y avanzar. Por lo tanto, aquellas organizaciones que tengan este enfoque pueden y se beneficiarán de contar con nuestros servicios.