Tecnología BOA de Orizon elimina los sobrecostes que implica el mal rendimiento tecnológico

En 2018, el mal rendimiento tecnológico le supuso al sector bancario un coste adicional medio equivalente al 15% de sus inversiones en tecnología. Estas cifras se basan en un estudio de la empresa Orizon, en el que añade que es debido a problemas e ineficiencias ocultos de los sistemas informáticos. Según este mismo informe este porcentaje, con ligeras variaciones, se ha ido acumulando en este entorno desde 2008, año en el que la banca se enfrentó al doble reto de acelerar su transformación digital y de llevar a cabo una severa reducción de costes.

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Para ello, la compañía tecnológica española Orizon ha iniciado la comercialización de una novedosa tecnología, desarrollada íntegramente en España, que elimina los problemas de rendimiento tecnológico de las grandes corporaciones españolas. La empresa centrará su oferta en empresas con inversiones en tecnologías de la información de entre 300 y 400 millones de euros y ha previsto un plan de negocio con el que prevé obtener una facturación de 13 millones de euros en este nuevo mercado, en sólo tres ejercicios.

Según Ángel Pineda, CEO de Orizon,podemos minimizar de manera notable el grave problema que tienen las grandes empresas de este país por el mal rendimiento de sus infraestructuras tecnológicas y que, a nuestro juicio, están llegando a límites infranqueables. Con nuestra solución –añade Pineda—no sólo hablamos de importantes ahorros de costes, sino también de permitir a esas empresas recuperar la agilidad y la competitividad que el nuevo entorno digital puede ofrecerle”.

Orizon enfocará su actividad hacia grandes organizaciones con unas inversiones mínimas en tecnologías de la información de entre 300 y 400 millones de euros al año, lo que se traduce en un grupo de en torno a 140 empresas. La compañía, centrada ahora mismo en el entorno de banca y seguros, también ampliará su oferta de servicios a los sectores del retail y las utilities.

Nueva tecnología ya probada para un nuevo mercado

Orizon basa su estrategia en su propia tecnología, denominada BOA, y en una metodología también desarrollada internamente, y en las que la compañía ha invertido más de dos millones de euros durante los últimos cuatro años y que, a su juicio, es una propuesta única para un nuevo mercado, el del rendimiento tecnológico.

La oferta de Orizon se centra en una actividad ahora mismo desconocida en nuestro país y que, más allá del mero buen funcionamiento de las infraestructuras tecnológicas, ofrece a las organizaciones visibilidad, información y soluciones aplicables ante problemas, pero también posibles mejoras del rendimiento y acciones a desarrollar en la infraestructura tecnológica de la empresa pensando en la rentabilidad e impacto en el negocio.

Esta tecnología es usada por un total de 13 empresas que cotizan, 12 de ellas en el IBEX35

Según Ángel Pineda, “si bien existen multitud de herramientas de gestión del rendimiento de las aplicaciones y las infraestructuras, tales como APM o AIOps, se limitan a detectar problemas y a resolverlos de manera rápida, pero no entran al análisis de las razones y menos aún en que parámetros o procesos modificar para que no vuelvan a reproducirse. 

Efectivamente, la tecnología de Orizon ya está siendo utilizada por grandes instituciones financieras de nuestro país. De hecho, Orizon gestiona actualmente más de 500 millones de procesos de negocio en el sector bancario, y ha conseguido, a modo de ejemplo, reducir los tiempos de respuesta, tanto de ordenadores centrales como de sistemas abiertos en un 25% y ahorros de costes de hasta un 40%.

Tecnología BOA

La propuesta de Orizon pivota sobre su tecnología BOA, que ofrece una visión global de todos los sistemas informáticos e infraestructuras tecnológicas de una empresa, así como la implantación progresiva de un sistema de calidad de las aplicaciones con el objetivo de transformar a toda la organización. BOA, gracias a su inteligencia y a la automatización de sus algoritmos, vigila el 100% de los procesos, transacciones y otros elementos tecnológicos de manera constante, detectando aquellos que afectan al negocio y planteando, por ejemplo, posibles escenarios globales de mejora o de ahorros por franja horaria o por tipos de aplicación. BOA es una solución no intrusiva, fácilmente integrable en cualquier infraestructura tecnológica y herramientas ya existentes en una organización, así como accesible desde cualquier tipo de dispositivo.

BOA es una herramienta que le ayuda a optimizar y gestionar el performance de su infraestructura tecnológica a través de la identificación y corrección de los problemas de software mejorando la calidad del servicio digital.

La aproximación funcional de BOA es de arriba hacia abajo, de modo que, para un objetivo determinado, la herramienta, además de detectar el problema e identificar los procesos y elementos responsables, propone recomendaciones para resolver el problema y eliminar ineficiencias que, en la mayoría de los casos, implican a proveedores terceros, dado el alto nivel de externalización en la gran empresa. Este aspecto es clave ya que permite a las organizaciones implantar una cultura de mejora continua e incorporar criterios de rendimiento y calidad de software en los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) con proveedores externos.

Por último, la tecnología BOA incorpora algoritmos para la detección y resolución automática de las 50 casuísticas más comunes responsables del 80% de los problemas de las infraestructuras tecnológicas.

Según acaba diciendo Pineda, “la realidad es que actualmente hay grandes organizaciones en España que cuando tienen problemas, y a pesar de disponer de herramientas de todo tipo, no son capaces de saber qué les ocurre. Es una situación, que además de angustiosa –apunta Pineda–, afecta directamente al negocio. Lo que proponemos es replantear el ecosistema actual de creación, entrega y mantenimiento del software mediante el análisis, la identificación y la resolución avanzada de sus errores e ineficiencias”.