Carles Ransanz, VP Direct Sales & Enterprise Market de Sage

Con la pandemia, la digitalización se ha acelerado. Se habla mucho de los procesos que han llevado a cabo las grandes cuentas. Pero ¿y el mid-market? Carles Ransanz explica a Byte TI la propuesta de Sage.

Entrevista a Carles Ransanz, VP Direct Sales & Enterprise Market de Sage España

La digitalización se ha acelerado, ¿también en las medianas empresas?

Sí, sin duda, esta situación ha servido para que las medianas empresas también se unan a la ola de la digitalización. Estas han dejado de considerar la transformación digital, en el sentido más estricto entendida como la integración de las nuevas tecnologías en todas las áreas de una empresa para cambiar su forma de funcionar, como una posibilidad. Son conscientes de lo que ganan apoyándose en la misma; ahora, es una necesidad. Las ventajas de la digitalización van mucho más allá de reducir costes o ganar flexibilidad, dan una visión 360º para conocer en todo momento los procesos de la compañía y ofrecer, a través de la tecnología, una información exhaustiva en tiempo real de, por ejemplo, stocks disponibles o el estado de la gestión de los pedidos. La digitalización abre la puerta a construir desde la base, el core, creando nuevas formas de llegar al cliente. Negocios y servicios derivados del cambio de paradigma dando cabida a horizontes nuevos.

El hecho de que el proceso de digitalización se haya acelerado es un aspecto muy favorable, que tendrá un impacto de escala en todos los ámbitos. Desde Sage hemos desarrollado un concepto que, precisamente, se sustenta en esto; la “Digitivación”, entendiendo a esta como la palanca que nos permita relanzar la economía, maximizar la eficiencia del sistema productivo y sostener, paralelamente, el bienestar de las personas posicionándolas en el centro. Todo, enmarcado en un proceso supervisado y escalonado para obtener resultados tangibles en un medio/largo plazo.

¿Qué problemas están teniendo este tipo de empresas en su digitalización?

A la incertidumbre de la situación sanitaria actual, se suma la falta de confianza en el mercado. Además, el proceso ha sido acelerado y aquellas medianas empresas que no tenían una estrategia digital implícita en su modelo de negocio han tenido que tomar decisiones sobre la marcha para adaptar sus servicios a las necesidades de trabajadores y clientes. A inicios de la pandemia se tomaron decisiones de emergencia (teletrabajo, despliegue de e-commerce, etc.), pero, ahora, debe pensarse como se transforman realmente y cómo consolidan o evolucionan los cambios realizados por la urgencia del momento. Por ejemplo, hace un año con el inicio del confinamiento, el teletrabajo paso en dos semanas del 7 % a casi el 30 %. Las empresas deben partir de un plan preestablecido.

Así, ante esta situación, muchas pequeñas y medianas empresas no cuentan con perfiles cualificados para encabezar estos proyectos, ni con la figura de una dirección estratégica de tecnología que lidere el cambio. Estos factores, entre otros, no permiten establecer un plan de negocio que favorezca a amortizar las inversiones.

Es por esto por lo que desde que empezó la pandemia, en Sage hemos focalizado todos nuestros esfuerzos en acompañar también a las medianas empresas en este camino. Gracias a nuestra experiencia y trayectoria sabemos lo difícil que puede ser comenzar a confiar en la tecnología sin ver resultados inmediatos, más aún, en un contexto como en el que nos encontramos. Por eso, estamos al lado de nuestros clientes para transmitirles que podemos darles una solución para sus necesidades en este sentido. Como empresa tecnológica somos conscientes de que sin las personas las herramientas serían solo eso, herramientas. Vamos más allá del estricto concepto de digitalización. Digitalizar es incorporar cultura digital.

¿Qué propuesta hace Sage para ellas?

Cada cliente es único y tiene unas necesidades concretas. Por eso en Sage contamos con una familia de soluciones que se adaptan a las particularidades y características del usuario. Además de esta, complementamos nuestra propuesta con las extensiones de los ISV incluidos en nuestro Marketplace para dar con la sinergia perfecta. Los acompañamos y guiamos desde el primer momento, ayudándolos a dar sus propios pasos, pero transmitiéndoles que con Sage cuentan con una red de seguridad que les permite proyectarse y seguir creciendo con escalabilidad y a través de la sostenibilidad.

Sin lugar a duda, nuestro ecosistema de partners e integradores que asesoran y guían la implantación de las mencionadas soluciones, aplicando las mejores prácticas del mercado, suman una propuesta de valor añadido durante el proceso de digitalización.

La flexibilidad y la agilidad son uno de los problemas a los que se enfrentan los departamentos TIC de estas empresas, ¿qué ofrecen desde Sage para ayudarles a afrontar este reto?

Justamente, como comentábamos, Sage dispone de una amplia red de partners que nos permite estar cerca de los clientes. Ya sea proximidad geográfica o bien la experiencia relevante en la industria o problemática que el cliente está afrontando. Somos la extensión de esos departamentos TIC en estos momentos de transición. Los apoyamos y acompañamos; los proveemos de esas herramientas que necesitan para seguir haciendo crecer sus negocios.

Además, estamos preparados para dar respuesta a los nuevos paradigmas que van surgiendo derivados de la situación actual del ecosistema empresarial, los cambios en la cultura corporativa de las compañías y los nuevos modelos de trabajo. Desde Sage proveemos a nuestros clientes de las mejores soluciones para que puedan seguir operando en remoto y con el ritmo habitual de trabajo.

Recursos Humanos es uno de los departamentos que más ha sufrido con la pandemia, ¿qué errores han tenido que corregir? ¿Qué retos tienen?

Los empleados son el core de cualquier empresa. Su bienestar debería ser una prioridad dentro de la cultura corporativa de toda entidad. De hecho, la productividad de estos está directamente relacionada con sus condiciones laborales. Las compañías necesitan transmitir un mensaje a su plantilla de optimismo y resiliencia y, aquí, los departamentos de RRHH juegan un papel clave gestionando la comunicación interna. Así, la digitalización de estos, sin lugar a duda, es fundamental para agilizar los procesos que afectan directamente a los empleados. Los sistemas que sean capaces de aunar la integración en la nube y el análisis de información ayudarán a los equipos de personas a obtener una visión realista y detallada de la experiencia del empleado. No hay que olvidar que la clave de la transformación digital son las personas, estas serán los portavoces y ejecutores de un gran cambio en la empresa. Se creará una nueva cultura basada en una forma diferente de hacer negocio y de relacionarse; interna y externamente.

La pandemia ha hecho que las medianas empresas también implanten nuevas modalidades de trabajo (teletrabajo, flexiworking, etc.) obligándolas a poner todos sus servicios en la nube pudiendo ofrecer a sus trabajadores una alternativa a la presencialidad. Por otro lado, el hecho de llevar un control de la jornada laboral, tramitar vacaciones o bajas de forma práctica, rápida y sencilla se hace indispensable para que el empleado pueda realizar su trabajo diario de forma óptima.

¿Dónde cree que van a estar las tecnologías clave para la recuperación de las medianas empresas?

Sin lugar a duda, y dada la situación de incertidumbre y expectación ante los nuevos cambios, la flexibilidad es clave para poder movernos en un escenario incierto. Concretamente, en cuanto a stocks, las soluciones de Sage permiten optimizar los procesos reduciendo la necesidad de inmovilizarlos (ya sean materias primas, semielaborados o producto final). Un extraordinario control de costes para poder ajustar producción a demanda sin perder rentabilidad, sino ganándola. Muy importante, igualmente, el servicio al cliente final, para lo cual es fundamental la trazabilidad de los entregables.

Las herramientas tecnológicas estarán en la base de las nuevas estrategias de negocio, permitiendo trazar un plan que permita a las empresas avanzar, recuperar pérdidas e, incluso, los niveles de facturación previos a la pandemia.