LG G5 & friends
LG G5 & friends

El primer teléfono modular del mercado. Esa es la característica distintiva del nuevo LG G5. Esto quiere decir que se le pueden incorporar accesorios extrayendo la parte inferior del terminal en la que se encuentra, además, la batería. Sí, esta es quizá la mejor noticia de todas. De un tiempo a esta parte el acceso a la batería en los smartphones era imposible por parte de un usuario normal, así que cuando ésta dejaba de funcionar correctamente siempre había que acercarse al servicio técnico para poder reemplazarla, lo que suponía un desembolso extra por parte del usuario. Con el nuevo LG, esto no ocurre ya que siempre se podrá cambiar de batería comprando una nueva y sin necesidad de ir a un servicio técnico. No sólo eso: ahora podemos llevar una batería extra y desprendernos de los cargadores autónomos, aunque en realidad no hace falta ya que una de las principales ventajas del nuevo LG G5 es que la batería aguanta durante una jornada completa y haciendo un uso intensivo del terminal.

El LG G5 fue la estrella del pasado MWC de Barcelona y, de momento, no ha sido superado por ninguno de los nuevos terminales que han aparecido en el mercado desde entonces

A la redacción ha llegado simplemente el teléfono, sin ninguno de los accesorios, pero estos también prometen. Sobre todo y a nuestro modo de ver, destacan la cámara profesional y el accesorio para realidad virtual. En los próximos meses iremos viendo cómo aparecen nuevos dispositivos externos para el terminal. Quizá, el único punto negativo, es que cada vez que queramos insertar un nuevo módulo habrá que reiniciar el teléfono.

Lo más destacable

Aparte de la modularidad, el teléfono en sí es una maravilla. En primer lugar, LG ha conseguido hacer un terminal con un atractivo diseño con unas prestaciones que en muchos casos superan a los de la competencia, empezando por la doble cámara con sensores de 16 y 8 megapíxeles. El que realmente importa es el primero y con él, hemos conseguido realizar fotografías en las que destacan la nitidez y la calidad de las mismas tanto a plena luz del día como en ambientes más oscuros. Los disparos se realizan de forma muy rápida. Es de suponer que si le añadimos el módulo de cámara, las imágenes sean casi profesionales. La segunda de las lentes, la de 8 megapíxeles a LG le sirve para sacar capturas con un ángulo de visión de 135 grados con lo que se obtienen imágenes en modo gran angular.

Otro aspecto que nos ha llamado la atención es la pantalla de inicio Always On que permanece siempre activa cuando la pantalla principal está apagada. A través de ella y sin necesidad de encender el terminal, tendremos acceso a la fecha y hora, así como a las notificaciones que se vayan produciendo. Gracias a ello se alarga la duración de la batería.

La pantalla es de 5,3 pulgadas, aunque a simple vista pudiera parecer un poco más pequeña y moverse sobre ella se realiza de forma ágil. No se producen parones en ningún momento, aunque tengamos la memoria llevada al límite. Otro punto es la conexión. LG ha optado por un USB-C, que poco a poco van a ir implementando la mayoría de fabricantes. La principal ventaja de esto: el teléfono se carga al 80% en 30 minutos.

En lo que se refiere a seguridad, el LG G5 incorpora un sensor de huella dactilar de tal forma que sólo el dueño del teléfono puede acceder a él. Es una de las pocas cosas que no nos ha gustado ya que no siempre detecta de forma correcta la huella dactilar.

En lo que se refiere a apartados técnicos cuenta con una memoria interna de 32 GB, ampliables con MicroSD y procesador Quad Core 2.1GHz.