EMC acaba de publicar los resultados del estudio de IDC Digital Universe, «Extracting Value from Chaos», en el que se llega a la conclusión de que la información digital en el mundo crece más del doble cada dos años, llegando a la colosal cifra de 1,8 zettabytes creados y replicados en 2011.

El quinto aniversario del estudio, que mide y prevé la cantidad de información digital creada y copiada al año y analiza sus consecuencias en empresas, profesionales de TI y particulares, tiene un enorme impacto económico, social y tecnológico para las nuevas oportunidades en Big Data y en el mundo de las TI.

La tecnología y el dinero son los encargados de impulsar las fuerzas que residen detrás de este incesante crecimiento. Las nuevas tecnologías para la utilización sencilla de la información están reduciendo el coste a la hora de crear, capturar, gestionar y almacenar la información: un sexto del coste en 2011 respecto a 2005. Además, desde 2005 las inversiones anuales de las empresas en el  Universo Digital (la nube, hardware, software, servicios y personal para crear, gestionar, almacenar y generar ingresos a partir de la información) han aumentado un 50%, alcanzando unos 4 billones de dólares.

Aspectos destacados del estudio:

El crecimiento masivo de servidores, archivos y gestión de datos no logra mantener el ritmo del crecimiento de personal: IDC señala que las habilidades, experiencia y recursos para gestionar la avalancha de datos y recursos sencillamente no sigue el ritmo de crecimiento de otras áreas. Durante la próxima década (antes de 2020), los departamentos de TI de todo el mundo experimentarán un crecimiento de:

–        10 veces el número de servidores (virtuales y físicos).

–        50 veces la cantidad de información a gestionar.

–        75 veces el número de archivos o contenedores que encapsulan la información en el universo digital, que crece incluso más rápido que la propia información, como cada vez más los sistemas integrados tales como sensores en prendas de vestir, en puentes o en dispositivos médicos.

–        1,5 veces el número de profesionales de TI disponibles para gestionar este volumen.


  • Coste de la informática en la nube y eficiencia operativa: a pesar de que la informática en la nube  representa menos del 2% del gasto actual en TI, IDC predice que en 2015 casi el 20% de la información «pasará por las manos» de los proveedores de servicios de informática en la nube, lo que significa que en alguna parte del viaje del byte, desde su origen a su eliminación, la información se almacenará o procesará en la nube. Tal vez hasta un 10% permanecerá en la nube.


  • La sombra digital tiene mente propia: la cantidad de información que crean los particulares (escribiendo documentos, haciendo fotografías, descargando música, etc.) es mucho menor que la cantidad de información creada sobre ellos mismos en el universo digital.

 

  • La responsabilidad legal o de cualquier otra naturaleza es de las empresas: a pesar de que el 75% de la información en el universo digital la generan particulares, las empresas son legalmente responsables del 80% de esta información en algún punto de su vida digital.


«El volumen caótico de información que sigue creciendo sin cesar representa una cantidad infinita de oportunidades, impulsando cambios sociales, tecnológicos, científicos y económicos», dijo Jeremy Burton, Chief Marketing Officer, EMC Corporation.» Big Data está forzando el cambio en el modo en el que las empresas gestionan y obtienen el mayor partido de su activo más importante: la información. EMC se encuentra en el lugar perfecto para ayudar a sus clientes (desde las compañías más grandes del mundo, gobiernos…hasta las pequeñas empresas) a explotar el valor oculto en el universo digital mientras continúan con su viaje hacia la nube.


Otros hallazgos clave


  • Las nuevas herramientas de captura, búsqueda, descubrimiento y análisis pueden ayudar a las empresas a obtener una visión de los datos no estructurados, que representan más de un 90% del universo digital. Estas herramientas pueden crear datos sobre los datos de forma automática, al igual que las rutinas de reconocimiento facial que ayudan a etiquetar las fotos en Facebook. El crecimiento de los datos sobre los datos es dos veces más rápido que el del universo digital en su conjunto.
  • Las herramientas de inteligencia empresarial tratan cada vez más con datos en tiempo real, tanto si se trata de cargar primas de seguros de automóviles en función de dónde se conduce, de la distribución de la energía a través de la red inteligente o de cambiar mensajes sobre la marcha según las respuestas de las redes sociales.
  • Las nuevas herramientas de gestión de almacenamiento ayudan a reducir los costes de la parte del universo digital que almacenamos, como la deduplicación, la autoorganización en niveles y la virtualización, así como para ayudarnos a decidir qué almacenamos exactamente, como las soluciones de gestión de contenidos.
  • Las nuevas prácticas y herramientas de seguridad pueden ayudar a las empresas a identificar la información que necesitan asegurar y en qué nivel de seguridad para, a continuación, hacerlo desde dispositivos y software de protección contra amenazas específicas para sistemas de gestión para la prevención de fraudes y servicios de protección de la reputación.
  • Las soluciones de la informática en la nube, tanto pública como privada, así como una combinación de ambas, conocida con el nombre de nube híbrida, ofrecen a las empresas nuevos niveles de economías de escala, agilidad y flexibilidad, en comparación con los entornos de TI tradicionales. A largo plazo, se convertirán en herramientas clave para hacer frente a la complejidad del universo digital.
  • La informática en la nube permite el consumo de TI como servicio. Si unimos esto al fenómeno Big Data, las empresas desearán consumir cada vez más recursos de TI como un servicio externo en lugar de invertir en infraestructuras internas.
  • El crecimiento del universo digital sigue superando el crecimiento de la capacidad de almacenamiento. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un gigabyte de contenido almacenado puede generar un petabyte o más de datos transitorios que normalmente no almacenamos (por ejemplo, emisiones de TV que vemos pero no grabamos o llamadas telefónicas que pasan a ser digitales en la red troncal durante la duración de la llamada).
  • Se puede decir que menos de un tercio de la información del universo digital tiene un mínimo de seguridad o protección; únicamente cerca de la mitad de la información que debería estar protegida lo está.