El proyecto Gaia-X, anunciado en 2019 para crear un conjunto unificado de estándares de interoperabilidad para proporcionar una mayor privacidad de datos, no pasa su mejor momento, al menos una empresa clave se ha negado a participar en su desarrollo.

Uno de los funcionarios involucrados activamente en el proyecto describió su trabajo como un desastre. ‘A este paso seguramente no lograremos cumplir el propósito original que perseguíamos con Gaia-X‘, afirmó Yann Lechelle, director ejecutivo del proveedor francés de nube Scaleway.

Dificultadas con Gaia-X

La idea es poder crear nubes propias que permitan a las empresas europeas competir en igualdad de condiciones con los principales proveedores norteamericanos como AWS y Microsoft.

En el contexto de discusión entre los participantes y sus diferencias en función de sus objetivos prioritarios y una estructura burocrática mega hinchada que dificulta la toma de decisiones, la iniciativa hasta ahora ha intentado arrancar, pero no ha tenido mucho éxito.

Gaia-X se desvanece lentamente en mares de burocracia

22 miembros fundadores

La empresa se retiró del proyecto, aunque fue uno de los 22 miembros fundadores de Gaia-X. ‘Es muy complicado si no participamos todos‘, dijo Frank Karlicek, el fundador de NextCloud, otro miembro de Gaia-X. ‘A estas alturas es obvio que es difícil llegar a un consenso entre todos’.

Existen grandes diferencias entre los participantes del proyecto, especialmente en la elección de métodos. Algunas personas piensan que deben ceñirse al minimalismo, mientras que otras quieren lograr una soberanía de datos completa.

Dado que el proyecto ya incluye a más de 320 organizaciones, las cosas se han complicado. ‘Es posible que la organización interna de Gaia-X no esté preparada para este crecimiento‘, dijo el director ejecutivo de Gaia-X, Francesco Bonfiglio. ‘Como estaba previsto, la organización debería ser más simple, más flexible e independiente’.