Devoteam

Devoteam, multinacional francesa de servicios digitales, anuncia la creación de una entidad común en España, llamada Devoteam Cloud Services (DCS), especializada en migrar soluciones corporativas a la nube. Como primer integrador europeo de Google, la compañía es un especialista en implantación, puesta en marcha y soporte de soluciones Google for Work.

La nueva entidad creada en España (DCS) implantará todo el portfolio de Google, desde Google Apps, aplicaciones que permiten a los empleados trabajar y colaborar en los mismos documentos, intercambiarlos y tenerlos siempre disponibles en la nube, a Google Search Appliance, el motor de búsqueda que combina la experiencia de Google, con otras funciones que satisfacen las necesidades de las empresas actuales, o Google Maps, la solución Google de geolocalización.

La nueva entidad creada se encargará de la implantación y desarrollo certificado de estas plataformas, a partir de despliegues en la nube, y va a desarrollar una importante actividad en el entorno Cloud, no sólo con las soluciones de Google, sino también de otros proveedores, como Salesforce, ServiceNow o BMC, partners globales de la compañía.

Como explica Frédéric Rouaud, General Manager de Devoteam España, “queremos sustituir el modelo on-premise de provisión de TI, por un modelo Cloud que se adapte a todo tipo de sectores, actividad y tamaño de cliente. Nuestro interlocutor ahora ya no es el responsable de TI, sino el CEO o director general que toma decisiones basadas en el negocio”.

La constitución de esta nueva entidad tiene que ver con la especial naturaleza de los proyectos Cloud, que requieren una organización más “ligera” y “ágil” que ponga en marcha proyectos de forma acelerada. Como explica el propio Rouaud, “este tipo de proyectos requieren una filosofía diferente a la que normalmente empleados en los proyectos de transformación digital. Con DCS, nos presentamos al cliente llevando una solución Cloud de colaboración, que ponemos en marcha, y le acompañamos en todo el proceso. Pero, el foco fundamental es la solución. Este tipo de proyectos tienen unas características muy especiales; sobre todo importa la rapidez y seguridad de la implantación, la agilidad, y la confianza del cliente en la tecnología que va a utilizar. Por eso, necesitamos personal más especializado, que esté más cerca de nuestros partners, básicamente Google, Salesforce, ServiceNow o BMC”, insiste el directivo.

La flexibilidad de las soluciones Cloud permite evitar costosas inversiones en infraestructura, que ahora se desvincula de la actividad del cliente, lo que le permite centrarse en los aspectos clave de su negocio.

La actividad de DCS tendrá un componente muy importante de servicio (en torno al 90%) y mucho menor de hardware y software (10%). Se trata de utilizar una infraestructura Cloud que ya está disponible para centrarse en una mera gestión de usuarios, que también se puede delegar en terceras empresas.

“Lo realmente importante es el cambio cultural que implica. El cliente tiene que convencer a toda la plantilla de que es necesario cambiar la forma de trabajar, antes de poner en marcha el proyecto. Y esto sólo se puede hacer con el compromiso claro de la dirección”, subraya Frédéric Rouaud.

Según las estimaciones de la compañía, la nueva DCS obtendrá el 70% de sus ingresos de las licencias y un 30% de servicios añadidos y ofrecerá estas soluciones a empresas e instituciones de cualquier tamaño.

Las soluciones de Google para los negocios están logrando crecimientos de dos dígitos, en los últimos años, y todo apunta a que la tendencia de los negocios a llevar parte o toda su operativa a la nube está siendo un gran motor para este avance. De hecho, la matriz francesa de la compañía ya ha comenzado a hacerlo en importantes proyectos para entidades públicas y privadas de todos los sectores y, en la actualidad, habrán migrado a entornos Cloud a unos 700.000 usuarios.

Para todos ellos, la compañía comienza realizando un estudio de consultoría que le permita detallar un mapa de aplicaciones, priorizar entre ellas, determinar cuáles son core y cuáles no, para comenzar trasladando a la nube las herramientas que no son estratégicas. Tras ello, se define un calendario de migración y puesta en marcha que es mucho menor que en proyectos de transformación digital, por ejemplo. Como señala Rouaud, “si un proyecto de transformación puede llevar varios años, uno de migración Cloud puede suponer apenas un par de meses”.