Hace unas semanas nos hicimos eco del lanzamiento de “BioSurveillance Next”, el último producto de Herta Security,  que supone la solución de reconocimiento facial más rápida del mundo. BYTE TI tuvo un encuentro con Javier Rodríguez Saeta CEO de la empresa. Para que nos contara las principales ventajas de esta solución, así como la historia de esta compaía

¿Cómo nace la Compañía y cuáles son sus fundamentos?

Herta Security nace como una spin-off de la Universidad Politécnica de Cataluña y se basa en la experiencia que mi socio Javier Hernando y yo veníamos acumulando en diferentes soluciones de software de detección biométrica. A lo largo de los años habíamos trabajado tanto en proyectos de investigación como para otras empresas en biometría del rostro,  la voz y el iris, y  a inicios del 2010 pensamos que era oportuno llevarlos al mercado.

¿Cuáles son los factores que diferencian a Herta Security?

Aunque tenemos disponibles las soluciones de iris y voz, hemos decidido enfocar la mayor parte de nuestro desarrollo en la biometría facial, en la que tenemos un amplio rango de productos que giran alrededor de “BioSurveillance”, un producto que nació para entornos de alta seguridad, donde se requiere la ausencia de colaboración por parte del usuario, la simultaneidad de diferentes cámaras trabajando sobre el mismo sistema, una capacidad de respuesta muy rápida y, por supuesto, una altísima fiabilidad.

¿Nos puede dar ejemplos?

Cuando hablamos de rápida capacidad de respuesta, nos referimos a que podemos identificar una cara en tiempo real entre 500.000 de una base de datos en un segundo. En cuanto a la no colaboración del usuario, queremos decir que las personas detectadas e identificadas no necesitan mirar voluntariamente a las cámaras. De hecho, es conveniente que ignoren las ubicaciones de éstas, y todo esto lo hacemos sobre un PC con procesador de última generación.

Nos ha hablado de “BioSurveillance”, pero en mayo presentaron “BioSurveillance Next” ¿Nos explica las diferencias?

Si bien los principios básicos son los mismos, la diferencia fundamental es el rendimiento. “BioSurveillance” está diseñado para trabajar en entornos de afluencia no masiva de personas como pueden ser centros comerciales, entradas de edificios, tránsito normal en vías públicas, lobbies de hoteles…, mientras que “BioSurveillance Next” se puede aplicar a grandes concentraciones de personas, como manifestaciones, carreras populares, concentraciones religiosas, aeropuertos en horas punta….  Para dar algunos datos, “BioSurveillance” escanea varias caras de forma simultánea, mientras que “BioSurveillance Next” procesa un número mucho mayor.

¿Cuál es el milagro tecnológico para esas diferencias?

Son varios, pero quizá el más notable es que “BioSurveillance Next” hace un uso intensivo de los procesadores gráficos de altas prestaciones (GPU), mientras que “BioSurveillance” se apoya más en los procesadores tradicionales (CPU).

Ha mencionado productos complementarios.

Sí, alrededor de “BioSurveillance” nacen otros productos, como módulos que permiten enviar las alarmas a dispositivos IOS o Android, generadores de imágenes sintéticas para enriquecer bases de datos de fotografías, sistemas de control de acceso o soluciones que en lugar de analizar imágenes de cámaras lo hacen de otras fuentes de vídeo y que se aplican para análisis forense. Me gustaría mencionar además “BioMarketing”, un producto que analiza las personas que pasan por delante de una cámara y nos informa de su raza, sexo y franja de edad permitiendo elaborar estadísticas o proyectar publicidad dirigida.

¿Y qué pasó con los productos de iris y voz?

Están disponibles. Identificamos a las personas por su voz y en esta tecnología podemos ofrecer soluciones en pago por uso para entornos como centros de llamadas. En cuanto al iris, podemos leer ambos ojos simultáneamente cuando las personas pasan bajo un arco. Son soluciones muy potentes si bien nos encontramos con más competencia que en facial, donde podemos decir que tenemos una clara ventaja competitiva.

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