Una de las dudas que se nos pueden presentar a la hora de adquirir un nuevo dispositivo es si es o no importante que ambos dispositivos tengan en común el mismo sistema operativo. Android, iOS, Windows Phone, Blackberry… Realmente, ¿en qué aspectos compensa que tu smartphone y tu tablet sean del mismo sistema operativo o hay beneficios en que sean diferentes?
Los expertos Geek de Phone House, la mayor cadena independiente de telecomunicaciones en Europa y España, revelan las ventajas de ambas opciones.
Mismo sistema operativo
–  Sincronizar apps: poder sincronizar las aplicaciones descargadas en ambos dispositivos bajo una misma cuenta de correo electrónico, puede ser una herramienta muy útil. Calendarios, tareas, contenidos multimedia o, aunque nos cueste reconocerlo, conservar la última puntuación de nuestra partida en Candy Crush Saga. Mantén tus calendarios, tareas, o incluso contactos perfectamente sincronizados en todos tus dispositivos a la vez.
–  Ahorrar tiempo: no nos engañemos, hay personas que les cuesta horrores cambiar de sistema operativo, porque no se les da bien o porque son muy “fans” de un sistema en concreto. Tener un mismo sistema operativo puede ahorrarnos mucho tiempo de investigación para aprender a utilizar el nuevo y sacarle partido.
–  Optimizar costes: el hecho de tener ambos dispositivos de un sistema operativo común nos permite en la mayoría de las ocasiones optimizar costes a la hora de compartir los accesorios. Cargadores, cascos, enchufes para el coche… generalmente pueden utilizarse en ambos, lo que puede ahorrarnos bastante dinero.
Diferente sistema operativo
–  Mayores posibilidades de elección: no depender de un único sistema operativo nos permite mayor capacidad de elección y comparativa. Así podremos aprovechar mejor las ofertas a la hora de comprar, un mayor abanico de dispositivos y aprenderemos a utilizar ambos sistemas, conociendo de primera mano las ventajas que nos ofrecen como usuarios y tenerlo en cuenta de cara al futuro.
–  Combinar apps: tener sistemas operativos diferentes nos permite disfrutar de muchas más aplicaciones. Hay algunas aplicaciones o tiendas virtuales que sólo tienen plataforma en un sistema operativo como por ejemplo, la aplicación Photosynth –que realiza fotos en 3D, a modo de “burbuja”- sólo está disponible en iOS, a excepción de la última versión de Android 4.2.2, que la trae integrada de serie; y la más popular, sin duda es App del Día -que ofrece una aplicación de pago al día 100% gratis- que sólo está en Android, tras el cierre de la de iOS con más de 10 millones de usuarios. En otras ocasiones, hay apps que son de pago para un sistema operativo y gratuitas para otros. De esta forma podemos ir equilibrando en ambos dispositivos la oferta de aplicaciones que nos interesan, con las mejores condiciones. Por ejemplo, el famoso juego Angry Birds, es gratis en Android y cuesta 0,89€ en iOS; o para cuidar de tu mascota alienígena la app Pou, que es gratis en Android y cuesta  1,79€ en iOS.
–  Mayor diferenciación: por ejemplo, a la hora de tener un dispositivo personal y otro más enfocado a un uso profesional. Hay sistemas operativos más flexibles que otros, otros que son más organizados y estructurados… tener sistemas operativos diferentes nos puede resultar útil en función de las tareas a desarrollar.