La compañía Compart ha publicado un estudio sobre los datos no estructurados y como estos afectan a todos los ámbitos de la vida. Muchas empresas ya buscan una solución para convertir los datos no estructurados en estructurados.

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El volumen global de los datos continúa creciendo fuertemente. De hecho, los datos no estructurados en forma de fotos, archivos de audio y vídeos, así como presentaciones y documentos pueden llegar a crecer de manera desproporcionada, con una media anual del 62%, según indica el Instituto de Investigación de Mercado de IDC, y para 2022 se espera que estos datos representen el 93% del volumen total.

“Los procesos digitales necesitan acceso al contenido de los documentos, y la Inteligencia Artificial necesita también ojos y oídos. Por tanto, cada vez es más importante desde el principio obtener los datos necesarios para la automatización, proporcionarle una estructura y almacenarla correctamente”, afirma Harald Grumser, CEO de Compart.

Los datos no estructurados 

En la actualidad, las empresas se encuentran en plena búsqueda de soluciones eficaces que conviertan los datos no estructurados en estructurados. Y es que, según el MIT Sloan Group un 80% de todos los datos se presentan como inaccesibles, inseguros y no analizables.

Sin embargo, se enfrentan a una serie de retos como son la ubicación geográfica, el tipo de almacenamiento de datos, el gobierno de los mismos o la seguridad y el análisis de esta información en entornos on-premise o en la nube.

Por otro lado, si se lleva a cabo el análisis profundo de los datos no estructurados, se puede formar la base de mejores servicios y más ampliados, que nos conducirán a modelos comerciales completamente nuevos.

Digitalización significa automatización

Los datos estructurados y analizables son el requisito básico para el avance en la digitalización de los documentos con los clientes. Lo que hace referencia a la amplia automatización y estandarización de los procesos documentales, por ello la “intervención humana” es cada vez menos necesaria.

En cambio, en algunos procesos, como la cancelación de una póliza de seguros o el envío de una factura por importe de más de 50.000 euros, los empleados seguirán siendo los encargados de realizar estas transacciones.

Aunque, a medida que los sistemas se vuelven más confiables, mayor será el umbral para el procesamiento automatizado, lo que hará que finalmente estos procesos se lleven a cabo de manera automatizada.

Los datos no estructurados en forma de fotos, archivos, así como documentos pueden llegar a crecer de manera desproporcionada, con una media anual del 62%

Los documentos, los datos legibles por los humanos

El reto  actual está basado en la transformación de la información y los datos, a través de la generación de formas estructuradas y almacenadas en el lugar correcto.

No importa si el documento es enviado o visualizado de forma digital o analógica, lo importante es el dato, por que en definitiva un documento es su respectiva representación en forma legible para los humanos, para lo cual es necesario distinguir entre documentos no codificados y codificados. En este contexto, las dos tendencias más importantes que han reemplazado a otros desarrollos son: XLM y JSON.

Analizar los datos, estructurarlos y almacenarlos

Para asegurar que los datos estructurados están disponibles para el procesamiento automático, es esencial que sean almacenados correctamente. Con Wikidata, este proceso es efectivo y rápido, pues el objetivo es obtener conocimiento a partir de datos estructurados sobre algoritmos. Es aquí donde entra en juego la Inteligencia Artificial que puede ser utilizada para realizar preguntas complejas a posteriori.

El tema más importante en este ámbito es que los datos almacenados y estructurados deben ser analizados, algo que a menudo no se hace. Por ello, XLM es un método probado para garantizar la exactitud e integridad de los archivos.