Ecosistemas terrestres y sus estructuras genéticas. Exactamente igual que en la naturaleza, todos los sistemas de la información deben de convivir y para ello deben de encontrar su espacio, un lugar que les permita desarrollarse sin interferir con los demás sistemas.

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Los servicios en la Nube nos permiten que los sistemas actuales convivan y se desarrollen con el menor impacto en la producción del cliente, creciendo o decreciendo en función de esas necesidades.

Las Redes SDN y la hiperconvergencia son los medios que mediante un orquestador permiten que nuestros servicios estén seguros y garantizados.

Así como se investigan y preservan ciertos espacios de alto valor ecológico, de manera que podamos conocer los cambios que se producen en el medio que alberga esa gran biodiversidad, para los sistemas de la información ocurrirá lo mismo con las Nubes Federadas (Federación: agrupación institucionalizada de entidades sociales relativamente autónomas), con la unión de proveedores de Nubes Privadas, Híbridas, se podrán gestionar de forma unificada mediante un Orquestador (Gobernador) esa Federación de Nubes.

Los ecosistemas son importantes para el cambio global, mejoran la eficiencia energética, aportan energías renovables, se estabilizan las emisiones de CO2, se controla la huella de carbono, etc. Para los sistemas de información el medio donde conviven también es importante, las Nubes Federadas nos ayudarán a optimizar todos los puntos que necesita el ecosistema para desarrollarse. El objetivo de los virtualizadores es conseguir esa Federación entre Nubes internas y externas de los clientes, que puedan extenderse a lo largo de múltiples Centros de Datos o proveedores de servicios en la Nube.

El objetivo de las Nubes Federadas, su Orquestador, su biodiversidad de sistemas, no es otro que la optimización de recursos

Escalar y cambiar proveedores en base a lo que esperemos de sus servicios será una de las virtudes que aporta la Federación, aunque antes de que llegue este momento habrá que pensar en la compatibilidad de las Nubes para poder gobernarlas de idéntico modo, potenciar su confianza, su fortaleza y estabilidad. Un crecimiento débil puede llevarnos a una fragmentación o rotura de este sistema de biodiversidad y hacer que los “seres” que conviven en él no encuentren su espacio.

El objetivo de las Nubes Federadas, su Orquestador, su biodiversidad de sistemas, no es otro que la optimización de recursos y el establecimiento de una infraestructura virtual, que puede ser el respaldo, para hacer frente a posibles contingencias, así como para garantizar la seguridad de la información alojada en esa Federación, sin olvidar que en este futuro los servicios de las Nubes Federadas, los datos y aplicaciones estarán dispersos así como los servicios de oficina / sucursal remota (ROBO) y servicios de recuperación de desastres (DR).

En este nuevo entramado de redes, servicios y software las comunicaciones y su seguridad juegan un papel fundamental y de ello dependerá el éxito o fracaso de este nuevo propósito.

Por lo que finalmente podemos concluir que, en el apartado de las comunicaciones, los factores críticos para el buen funcionamiento de las Nubes Federadas serán la funcionalidad, la flexibilidad y la innovación. Satisfacer las necesidades del negocio mediante la funcionalidad. Mayor o menor ancho de banda en función de las necesidades del cliente o de cómo trabajaremos dentro de esa Federación lo hace posible la flexibilidad. Y, por último, la innovación, las empresas fabricantes de tecnología deben de desarrollar sistemas que sean capaces de focalizarse en los dos puntos anteriores funcionalidad y flexibilidad. De esta manera los nuevos servicios en la Nube podrán dar un paso más, buscando siempre mejor servicio, abaratamiento de costes, disponibilidad y seguridad.