Es difícil hablar de la situación de mercados sin hacer mención a la crisis. No cabe duda de que la mayoría de los grandes proyectos llevados a cabo en las empresas han tenido como trasfondo la ‘crisis económica’, bien para atajarla o esquivarla, bien para aprovecharla como elemento impulsor para la corporación.

Dentro de este planteamiento, el sector tecnológico juega un papel fundamental, ya que los sistemas desarrollados en los últimos años consiguen a la perfección los dos principales objetivos que debe tener una buena acción empresarial: abaratar costes y aumentar la producción. Motivación de equipos, reducción del gasto, implantación de nuevos planes de gestión,… todas ellas son acciones que, por separado, pueden generar un beneficio concreto, pero pocos proyectos de desarrollo consiguen por sí solos y de forma unilateral reducir los gastos de la empresa a la vez que aumentar la eficacia de sus trabajadores.

Hoy en día, la problemática de las empresas es precisamente esa: cómo reducir costes y mejorar los procesos de trabajo. En este sentido,  las compañías se están dando cuenta de que tienen que reducir costes de oficina e impresión y no saben cómo hacerlo. De hecho, muchas compañías desconocen el número de sus dispositivos de impresión o el uso que se les da a los mismos. Éstas no ven la ineficiencia de sus flujos de trabajo y otros procesos similares, como por ejemplo el suministro de consumibles, o la pérdida de tiempo que implica la relación con diferentes proveedores de servicio. En la mayoría de las ocasiones, ignoramos aspectos como el servicio o la gestión, y no nos damos cuenta que empleados altamente cualificados pierden demasiado tiempo realizando trabajos que podrían realizarse por sí solos con servicios de impresión gestionados.

Para evitarlo, lo más adecuado es contar con un programa personalizado que se encargue de todas las tareas relacionadas con la impresión, comenzando por la identificación de los costes de impresión, aportando reducciones de costes potenciales y aminorizando el impacto medioambiental del parque de impresión. De esta manera, conseguiremos reducir hasta un 25% el coste de impresión.

Además, a través de los servicios gestionados de impresión los clientes incrementan su productividad, ya que las compañías pueden organizar sus  procesos  de trabajo  gestionando sus documentos de manera más eficaz,  reduciendo la carga de trabajo del departamento de IT y liberándose la propia empresa de tareas rutinarias que puedan ser tratadas eficientemente por fuentes externas.

Se trata, en definitiva, de ofrecer al cliente lo que realmente necesita; de hacer una propuesta personalizada de MDS (Managed Document Service) que implique un paquete de servicios para mejorar la gestión en la producción de sus documentos,  para reducir  los costes de impresión, la carga de trabajo de su departamento de IT, así como para reducir también su impacto medioambiental.