El  mercado de la movilidad empresarial ha experimentado grandes cambios en los últimos años. Si bien inicialmente hablábamos de un marco de juego con un número de actores limitado, en el que destacaba la propuesta de BlackBerry (acaparó el protagonismo de este mercado gracias a valores como la calidad de su teclado, la duración de su batería, sus capacidades de gestión remota gracias a su servidor BES y su integración segura en la red corporativa), hoy en día estamos ante un mercado con múltiples propuestas, con el consiguiente dilema para las empresas. Por Miguel Peña, director de innovación de NTS

El cambio de tendencia se produce  alrededor del año 2007, con la entrada en escena del primer iPhone, y con él, de otras plataformas que comenzaron su andadura en el mercado de consumo pero que han conseguido hacerse un importante hueco en el segmento corporativo, modificando el panorama móvil corporativo, creando nuevas necesidades de servicios (como la gestión de dispositivos y el MDM) y desplazando a jugadores que, hasta el momento, habían ostentado el liderazgo de este mercado.

La irrupción de iOS y Android supuso un soplo de aire fresco a nivel de interfaz e interacción con el usuario, una nueva corriente en la usabilidad a la que BlackBerry no supo reaccionar. Los nuevos terminales con capacidades avanzadas de ejecución de aplicaciones, grandes pantallas táctiles y un ecosistema de apps desarrolladas por terceros, empezaron a consolidar su presencia en el mercado de consumo… y poco a poco en el corporativo. La cúpula directiva de las organizaciones empezó a rendirse a los nuevos terminales iPhone como icono de status, pues para entonces los dispositivos BlackBerry ya habían colapsado el mercado de consumo, y poseer este terminal ya no era un símbolo diferencial ni distintivo. A este hecho, le siguieron el aterrizaje de los tablets y el posicionamiento del iPad como una herramienta de trabajo útil.La respuesta de BlackBerry ante este nuevo escenario se basó en  un empeño por seguir aferrándose a la superioridad del teclado físico frente al virtual. Pero la ausencia de una estrategia de más calado, precipitó su pérdida de protagonismo en el mundo empresarial, a pesar de tener una solución técnica potente y eficiente para este mercado.

Según las últimas cifras publicadas por IDC, BlackBerry acapara actualmente – aunque sigue en clara tendencia descendente- el 20% del mercado de empresa, apoyándose en su seguridad y facilidad de gestión para los departamentos de TI, frente al casi  50% de iOS (incluyendo iPhone e iPad) y el 25%  de Android. Y eso que, en el caso de este último, destaca la falta de tablets sobre esta plataforma pese a la abundante oferta comercial. La razón estriba en que una gran parte de los tablets Android vendidos son el “Kindle Fire” de Amazon, sin aplicación alguna en el mundo empresarial. Windows Phone, por su parte, no llega al 1% debido a su clara orientación hacia el mercado de consumo. Incluso aunque ahora empieza a cambiar esto, otros productos de Microsoft como sus tablets con Windows RT que tienen la mayor orientación de su segmento al mundo corporativo no logran alcanzar grandes cuotas, por lo que la presencia de la firma de Redmond es casi testimonial.

En este panorama tan cambiante y heterogéneo, a las empresas se les presenta el dilema de hacia dónde dirigir su estrategia de movilidad corporativa, teniendo en cuenta que, a la vista de la inquietud que suscita el incierto futuro de algunos fabricantes, las inversiones que se realicen han de garantizar la continuidad del servicio a medio y largo plazo.  Aunque cualquier predicción que podamos hacer no pasará de ser un vaticinio, podemos pensar en un posible futuro escenario marcado por las siguientes tendencias:

  • iOS. En el mercado corporativo tendrá que esforzarse por no perder el dominio que actualmente posee en el segmento tablet. Se espera un estancamiento de su cuota en torno al 40%, con pequeñas variaciones cíclicas que suelen coincidir con el lanzamiento de sus productos.
  • Android: Marca una clara tendencia de crecimiento aunque los expertos auguran que su ciclo parece próximo a agotarse debido a varios factores. Por un lado, para seguir creciendo tendría que arañar cuota a iOS, lo que a día de hoy se antoja cuanto menos complicado ya que, pese a contar con terminales de alta gama, Android no se asocia al segmento Premium, al menos en el mercado corporativo. Si bien es cierto que tiene más recorrido en el mercado de tablets que en el de móvil, su techo está alrededor del 40% ó 45%.
  • BlackBerry: La falta de terminales le ha costado su hegemonía en el mercado y, pese a que ya cuenta con una buena oferta de dispositivos BlackBerry 10 en gama media y alta, todo parece indicar que seguirá perdiendo cuota debido al daño que ha provocado en su imagen los últimos virajes en su estrategia corporativa.  A esto hay que añadir además el hecho de que las aplicaciones desarrolladas para BlackBerry 7 no sean compatibles con BlackBerry 10, lo que ‘exige’ a las compañías una migración que abre la puerta a otros sistemas. Por otro lado, el hecho de que su oferta no contemple la propuesta de tablet, con cada día más adeptos en el segmento corporativo, es otro punto en contra. Aún así, un buen ritmo de lanzamiento de terminales (aunque inferiores a las previsiones, sus cifras de venta son de 1 millón de dispositivos/mes) y la decisión de la compañía de hacer sus soluciones compatibles con iOS y Android, con el objetivo de dar respuesta a un entorno que camina hacia la heterogeneidad, debería permitirle detener e incluso invertir esta tendencia en el medio plazo.
  • Windows Phone: En general su cuota es residual en el mercado corporativo salvo quizá en el segmento de tabletas. Presenta un fuerte crecimiento en mercado consumo pero por ahora para la mayoría de las empresas no es una opción a considerar, salvo quizás en estrategias BYOD.
  • Otros: Hay una cuota de mercado de hasta un 15% potencial que puede ser cubierta por otros sistemas operativos. La inquietud de los fabricantes por el monopolio de Google a través de Android y el encarecimiento de los dispositivos que ha llevado a la práctica desaparición de terminales low-cost están impulsando la aparición de nuevas iniciativas como Bada, Tizen, Firefox OS o Ubuntu mobile. Aunque actualmente no tienen mercado, destaca el potencial de  Firefox OS para llegar al mercado corporativo con terminales de muy bajo precio que pueden ser una respuesta a las necesidades de colectivos que trabajan en campo.

Las opciones son múltiples, y lejos queda ya que volvamos a encontrar un escenario dominado por una sola marca. En esta tesitura, serán los propios interesados los que deberán analizar cuáles son sus necesidades de movilidad actuales, pero también futuras, teniendo además en cuenta que, ante la diversidad de opciones que ofrece el mercado, apostar por una estrategia multiplataforma, con diferentes sistemas móviles conviviendo simultáneamente en los distintos colectivos de la organización, puede ser la clave que garantice el éxito e implicará decisiones no sólo relacionadas con la migración a nuevos sistemas, sino también con la implantación de políticas y soluciones de gestión de dispositivos (Mobile Device Management) con las que ‘orquestar’ el parque móvil resultante de forma unificada reduciendo así los costes de TI.