fugaku superordenador summit

Fugaku es 2,5 veces más rápido que el Summit, que hasta la fecha había sido considerado el más rápido del mundo. Esta máquina es capaz de realizar 415.000 billones de cálculos en un sólo segundo, algo que lo convierte en una bestia tecnológica con muchas aplicaciones, como en este caso en el sector sanitario, al frente de la lucha contra el covid-19.

 La agencia Kyodo reporta que el superordenador Fugaku, creado y desarrollado en Japón, ha entrado en el prestigioso listado de ordenadores TOP500, como el actual dispositivo más rápido del planeta. El instituto científico Riken y la compañía Fujitsu está tras la creación de esta estupenda máquina, sin precedentes. 

Aunque Fugaku está funcionando en modo experimental viene operando desde ya hace algunos meses, y está siendo utilizado en los estudios que actualmente buscan tratamientos contra el covid-19, cuya urgencia es conocida por todos, y para lo que esta máquina, dada su velocidad, puede ser de gran ayuda en términos de tiempo.

Aunque Fugaku está funcionando en modo experimental viene operando desde ya hace algunos meses

Este nuevo superordenador sigue acaparando premios y honores, ya que al margen de ocupar el número uno de la lista TOP500, también se alzado con el primer premio en otras categorías importantes como las relacionadas con el rendimiento en base a los métodos computacionales que presenta y que resultan muy novedosos.

Summit, la supermáquina estadounidense, que hasta la fecha había ostentado el primer puesto como el mejor superordenador del mundo, a quedado atrás tras la realización de 415.000 billones de cálculos en un sólo segundo por parte de Fugaku, resultando así 2,5 veces más rápido que Summit, que queda en un resignado segundo puesto.

Desde mayo de 2020 Fugaku se encuentra en el Centro Riken de Ciencias Computacionales de Kobe, donde está siendo utilizado para la realización de cálculos complejos en distintas investigaciones científicas, y desarrollo de tecnologías industriales y militares. Y en estos últimos tiempos, como decimos, en la apremiante lucha contra la pandemia por el coronavirus.