En el antiguo reino de Siam (la actual Tailandia), cuando algún súbdito provocaba la ira del rey, este le enviaba un regalo envenenado: un elefante blanco tan costoso de mantener, por la comida y atenciones especiales que exigía, que muchas veces suponía la ruina de sus dueños. De este modo, el elefante blanco ha pasado a simbolizar toda aquella posesión valiosa que, por su coste de mantenimiento, se convierte en una pesada carga. Por Juan Miró, Sales Manager de Infor España


Algo parecido es lo que ha ocurrido en las últimas décadas con los ERPs de los grandes desarrolladores. Convertidos en mastodontes de paso lento y gestión compleja, no siempre ofrecen toda la flexibilidad que las empresas necesitan hoy. Además, su mantenimiento implica múltiples costes ocultos y, sobre todo, plantea verdaderos quebraderos de cabeza cuando se trata de implantar cambios basados en la lógica de negocio. Esto es especialmente «desesperante» cuando se trata de armonizar las culturas corporativas de dos empresas en proceso de integración-fusión. Y en estos tiempos que vivimos, el fenómeno de la concentración empresarial prolifera en cualquier sector. En España, por ejemplo, el mercado de fusiones y adquisiciones en 2013 parece estar recuperándose a pesar de las dificultades de financiación en sectores como el inmobiliario, el energético o la industria, y son muchas las empresas que están optando por esta vía para garantizar su rentabilidad y supervivencia. En el último informe Global M&A Predictor de KPMG, se pronostica también una nueva oleada de fusiones y adquisiciones por parte de las mayores empresas del mundo. Como ejemplo, basta la reciente compra de H.J. Heinz por Berkshire Hathaway (propiedad de Warren Buffett) en la oferta más elevada de la historia de la industria alimentaria, 28.000 millones de dólares.


Un reciente informe de IDC realizado en Europa y Norteamérica (“Mantenimiento de sistemas ERP: el coste del cambio”, de mayo de 2013) hace precisamente hincapié en el incremento de costes para el ERP que suponen los cambios de negocio. Según los datos obtenidos en la encuesta, el precio de los requerimientos de cambio asciende a 1,2 millones de dólares al año de promedio, pudiendo sobrepasar los 4,1 millones un año después de los gastos iniciales de instalación. En algunos casos, determinados acontecimientos provocaron incluso que el 15% de los encuestados tuviese que volver a implementar por completo su solución ERP, después de un desembolso inicial que en el 60 % de los casos ascendía a 2,5 millones de dólares.


Frente a los enfoques rígidos, la propuesta de Infor se basa, por un lado,  en dos características clave: la flexibilidad y la especialización. Las empresas necesitan explotar lo antes posible las últimas funcionalidades y no verse limitadas por sus antiguos entornos tecnológicos. Asimismo, un exceso de personalización supone dificultades para actualizarse a las últimas versiones del software o para conectar el ERP con las aplicaciones de contabilidad, RRHH o marketing. Por otro lado, responder a las  necesidades sectoriales debe ser una premisa básica del ERP.


El ERP moderno, sencillo, flexible, con amplias funcionalidades y orientado por sectores verticales (sin costosas personalizaciones), es ya una realidad. Hoy, una compañía puede actualizar una aplicación sin que afecte a las otras. Incluso puede elegir actualizar una aplicación en la nube durante la fase de despliegue y pruebas, y después conectar con la aplicación propietaria o mantener la aplicación en la nube de forma perpetua. La elección es suya, no del fabricante.


Por otro lado, según un informe de la consultora McKinsey Global Institute en el año 2012, revela que un trabajador pasa una media del 28 % de su tiempo a lo largo de una semana gestionando el correo electrónico y casi el 20 % buscando información interna o localizando a los compañeros que pueden ayudarle en tareas específicas.


El nuevo ERP es más social que nunca, muy necesario en el entorno actual. La combinación entre los procesos de negocio y la colaboración que aporta una red social corporativa es el enfoque que Infor aporta redefiniendo de esta forma el software de gestión empresarial tal y como se conoce,


El modelo se basa en una plataforma unificada para sus aplicaciones sociales, móviles y  en la nube.y esto simplifica las integraciones y las mejoras, reduce  la carga de TI y aporta a los usuarios finales una mayor flexibilidad para adaptar los procesos de negocio.  El resultado puede  resumirse en una sola palabra: armonía.


Las innovadoras soluciones de Infor proporcionan esto de manera que no sólo se convierten en negocios sociales, sino simplemente en negocios; en otras palabras, estamos delante de un cambio en la forma de trabajar.


Por fin, el ERP deja de ser el temido elefante blanco que centraba todas las preocupaciones del responsable de TI.