Aunque los datos generales dicen que el mercado de servicio lleva ya unos años en una fase de estancamiento, las previsiones indican que en los próximos meses, las empresas dedicadas a este segmento del mercado TIC empezaran a recuperar terreno y a incrementar sus facturaciones. Por Manuel Navarro Ruiz

Dos son los elementos que ejercerán de espoleta de este mercado: cloud computing y sobre todo Big Data. Es en este último caso donde IDC hace un mayor hincapié. Según la consultora, los servicios sobre Big Data alcanzarán los 593 millones de dólares en Europa Occidental en este año, cifra que representa un 20% del total. Para 2018 se espera que el crecimiento de esta parte sea de un 24,6%, lo que supondría llegar a casi 740 millones de facturación.

El resto de apartados, aunque no experimentan semejantes crecimientos, también comienzan a mejorar. Y se nota. Por ejemplo, Alberto Carrillo Pozuelo, Business Development Manager de Ermestel Econocom-Osiatis cree que ahora mismo “hay una oportunidad muy buena. Es cierto que ahora mismo estamos atravesando un periodo de crisis, y esta situación lo que provoca es una disminución de servicios que no demuestren un valor muy claro en el mercado y sin embargo, pues sí que se presiona a que determinadas tecnologías que en épocas de bonanza tardarían más en adaptarse, se empiece a trabajar en ellas. Las empresas que realmente tengan la visión y sean capaces de adaptarse a este cambio tendrán una oportunidad de crecimiento. Así hay determinados sectores que están creciendo a una velocidad muy rápida. Y es que lo que está ocurriendo ahora es que las tecnologías que empiezan y que funcionan tienen una curva de adaptación muchísimo más veloz que lo que se ha conocido nunca antes, y esto repercute directamente en los servicios asociados a esas tecnologías. De tal manera que lo que funcione va a crecer de forma frenética y lo que no demuestre valor se mantendrá o bajará”. Luis Aranguren, Director de Servicios de Outsourcing de IBM, apunta que “en la situación actual de una nueva economía centrada en el cliente, las empresas buscan estrategias y modelos de negocio que les ayuden transformarse para seguir siendo competitivas. En éste sentido la externalización está creciendo más que otras áreas al ser una excelente herramienta que permite a las empresas mejorar su eficiencia operativa y controlar y reducir costes en actividades que no son el centro de su negocio. Además, la externalización dota a las empresas de una mayor flexibilidad y permite liberar recursos (tanto económicos como humanos) que la empresa puede luego reinvertir en áreas clave, que le permitan irse adaptando hacia el futuro”. Y  Alejandro Pérez González, Director General de Ventas de T-Systems, señala que “A pesar de que el sector de los servicios TIC se ha visto afectado por la crisis de la economía española, hoy en día podemos decir que es uno de los principales creadores de empleo en nuestro país, con un alto nivel de demanda, un elevado número de puestos muy cualificados y especializados y con una importante capacidad productiva. El panorama empresarial de cara a los próximos años se perfila plenamente ligado a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación y se encamina hacia una digitalización paulatina, por lo que el mercado de los servicios en España está evolucionando en este sentido para dar respuesta a este futuro a corto plazo”.

Este dato, apuntado por el portavoz de T-Systems parece confirmarse con estudios que manejan tanto consultoras como, outsourcers y prestadores de servicios. Por ejemplo, Ibermática. Desde esta compañía de servicios trabajan sobre la base de que la facturación de servicios informáticos en España muy probablemente vaya a aumentar de forma significativa en los próximos años. Aun teniendo en cuenta la actual presión del mercado sobre las tarifas de servicios, hay factores que van a impulsar de forma determinante ese crecimiento:

–          La aplicación de tecnologías de la información a los procesos de negocio de las empresas va a ser uno de los vectores principales para aumentar su productividad en la fase de salida de la presente crisis

–          La externalización TI para concentrarse en los aspectos core del negocio es una tendencia creciente.

Y subrayan: la evolución hacia el “Todo como servicio” va a agrupar bajo el epígrafe de servicios muchos de los gastos e inversiones que las empresas dedicaban antes a hardware, licencias…

Servicios en crecimiento

Como señalábamos al principio del artículo, Big Data y Cloud Compunting serán dos de las piezas fundamentales en el desarrollo de los servicios. Pero también otros. Por ejemplo desde T-Systems se señala que todos los servicios orientados a responder al proceso de transformación de las empresas en su camino hacia la digitalización están siendo los servicios más demandados por parte de todos los sectores en la actualidad. Todo modelo de negocio que busque superar los actuales retos del mercado tiene que operar en un entorno de Seguridad, de Movilidad, con base Cloud y que permita una gestión inteligente de datos, ya que todo ello es la esencia de lo digital en el mundo de los negocios y la meta está en crear corporaciones 100% digitales. Juan Manuel González, Director de Sourcing de Quint Wellington Redwood, apunta otros más: “En los próximos meses el crecimiento vendrá de la mano de los servicios de tipo Cloud tanto de infraestructura (IaaS) como de aplicaciones (SaaS). Son una tendencia al alza muy clara y en la que están realizándose grandes inversiones por parte de los principales proveedores. Asociado a estos servicios TI y principalmente en empresas no tecnológicas se prevé un notable aumento de la consultoría de asesoramiento en tecnologías de la información y su adaptación a los diferentes sectores”. En la misma línea se mueve Javier Sáinz, director de marketing de Ibermática, quien asegura que “En la actualidad se siguen contratando servicios gestionados, externalización de infraestructuras dedicadas o de mantenimiento de aplicaciones, etc. pero la tendencia es avanzar hacia un mayor nivel de su abstracción y globalización, contratando directamente SaaS (Software como servicio) o al menos PaaS (Plataforma como servicio), que incluyen los distintos componentes de hardware, software y soporte técnico necesarios para garantizar la continuidad y evolución del servicio que realmente reciben los usuarios finales de esos sistemas”.

Desde Ermestel Econocom-Osiatis tambien apuntan a que Los servicios que más van a crecer posiblemente en los próximos años son los que se refieren a toda la estrategia de Automatización y de Gestión de la plataforma TI. Ahora mismo, no tiene sentido el ir máquina por máquina haciendo una labor repetitiva, sino que lo que hay que hacer, en base a políticas y compliance, es conseguir que todos los equipos de una empresa trabajen de acuerdo a esa política, con lo cual por ahí hay una proyección bastante importante.

Y, por otro lado, lo que se está haciendo es, que cuando llega el momento de renovar ciertos equipos en los que el mantenimiento es muy caro, se buscan soluciones que sustituyan a este equipo para disminuir el gasto fijo que implica ese mantenimiento. Entonces, se está tiende a realizar downsizing de BBDD, o downsizing de servidores. En definitiva, la tendencia es migrar todo lo que se pueda a plataformas más económicas.

No hacerlo todo uno

Todo apunta que todos aquellos proyectos que tengan como objetivo final la mejora de la eficiencia operativa y en costes de las organizaciones serán los que experimente un mayor crecimiento en los próximos meses. En el mercado de las TIC este tipo de servicios, en sus diferentes ámbitos (Consultoría, Integración de Sistemas y Outsourcing) siempre han sido servicios demandados, y en un contexto de contracción de le economía lo serán aún más. Los servicios a los que más se va a recurrir por parte de las empresas serán aquellos que incidan en la reducción de costes. Hablamos, por un lado, del outsourcing, pero también por ejemplo des servicios orientados a analizar el Coste Total de Propiedad (TCO) de los sistemas de información y a recomendar mejoras en los mismos. También se observará un incremento en la demanda de servicios orientados a la revisión y renegociación de contratos con proveedores tecnológicas (dentro de la gama de servicios de Vendor Management). Pero sin duda, lo que más influye a la hora de apostar por los servicios es la reducción de costes.

En general, las empresas no son conscientes de que apostar sólo por el precio no suele reportar buenas soluciones. No sólo el servicio puede ser deficiente sino que generará mayores problemas de los que antes tenía la empresa. En general, las empresas no saben los riesgos que corren cuando sólo apuestan por la reducción de costes. La elección de un proveedor de servicios TI no sólo se debería centrar en la búsqueda de ahorro de costes, sino basarse en otros criterios como: la capacidad del proveedor de llevar a cabo el proyecto contratado, la posibilidad de evolucionar las plataformas integradas y/o las aplicaciones desarrolladas, atendiendo la evolución de las necesidades concretas de cada cliente. En definitiva, hoy por hoy, la mayoría de las empresas no son conscientes de estos riesgos porque la cultura de una adecuada contratación de servicios informáticos todavía está poco extendida, sobre todo en el segmento de la pequeña y mediana empresa. En la contratación de servicios informáticos, de este modo, hoy el principal objetivo de las empresas sigue siendo conseguir el precio más bajo y a muchos de los encargados de esta contratación, sobre todo de aquellos que carecen de la formación necesaria, todas las ofertas de servicio les parecen iguales. En este sentido, Juan Manuel González, Director de Sourcing de Quint Wellington Redwood cree que es necesario ir “más allá de la reducción de costes objetivo en cualquier iniciativa de contratación de servicios a un tercero. Esta relación permite a la empresa cliente centrarse en dos conceptos básicos, el valor para el negocio y en cómo generarlo y medirlo. La “microgestión” de la tecnología y su complejidad consume muchísimo esfuerzo y requiere profesionales dedicados. Desacoplar la tecnología y a la vez garantizar los mecanismos de gobierno necesarios es una necesidad para lograr una gestión realmente eficaz”.

Sergio Lumbreras, Marketing Manager de Alhambra-Eidos, hace hincapié en que “el responsable de tecnología de una compañía cada vez está más metido dentro del negocio de la compañía y no puede dedicarle tiempo a la tecnología. No tiene recursos ni económicos ni humanos que le permitan estar siempre pendiente de lo último en tecnología. Realmente, no es su función, él debe conocer bien su negocio y las necesidades que tiene para mejorar y contratar a expertos que le ofrezcan una serie de servicios realmente ajustados a esas necesidades es un objetivo claro dentro de su estrategia TI”. Desde Interxion, Robert Assink, su director general, cree que las empresas deberían apostar por contratar con un tercero “fundamentalmente por una cuestión de especialización. Siempre es mejor dejar en manos de expertos las áreas que siendo importantes para el negocio, no forman parte del core. Por ejemplo, en el caso de la infraestructura TI, contar con un proveedor de centro de datos va a permitir a las organizaciones externalizar su tecnología en instalaciones preparadas en conectividad, seguridad, energía, etc. No sólo es una cuestión de ahorro de costes, también de enfocarse en el negocio y mejorar su competitividad”.

En definitiva, el especialista de TI de la empresa traduce las necesidades de su negocio a tecnología, pero no sabe de ellas, de lo que existe en el mercado, por eso debe contar con un Partner que conozca bien las diferentes soluciones a aportar. No viven el uno sin el otro. Se crea un equipo: El cliente sabe de negocio y el proveedor sabe de la tecnología que necesita para cada caso y, por eso es importante contar con su experiencia. En este sentido, Alberto Carrillo Pozuelo, Business Development Manager de Ermestel Econocom-Osiatis pone un ejemplo: “Un responsable de TI de un cliente conoce las Políticas a implantar  en la cadena de producción para aumentar las ventas, para que la logística sea mejor, para que el marketing sea más claro…, todo esto es lo debe ser el trabajo del personal tecnológico de la empresa, lo que afecta al negocio y aporta valor, y el proveedor de tecnología le debe dar las soluciones tecnológicas para cada necesidad concreta”.

Cloud Computing

Big Data es una de las patas principales que harán crecer el mercado de servicios en los próximos meses y se muestra como una clara tendencia. La otra ya es una realidad y es la que ha hecho que las cifras de mercado del sector no hayan sido desastrosas en los años pasados. Hablamos de Cloud Computing y los servicios basados en la nube. Cloud Computing aporta la promesa de olvidarnos del coste de propiedad asociado a las inversiones informáticas, creando una oferta de servicios en la cual lo importante es precisamente este servicio y no la infraestructura, su gestión y el manejo técnico que está por detrás. Esta promesa se basa, por supuesto, en que el proveedor cuenta con unas buenas características para la prestación de estos servicios, es decir, con redes de comunicaciones suficientemente ágiles y con las condiciones de rendimiento, de seguridad y de privacidad apropiadas para el modelo de la informática en la Nube. El Cloud Computing trae una nueva aproximación a la prestación de los servicios más que un cambio en los mismos. La comparación con el suministro eléctrico es un ejemplo que nos sirve para ilustrar esta evolución. A principios del siglo XX las industrias generaban su propia electricidad para poder desarrollar su negocio, hoy es impensable no contratar el suministro a alguna de las empresas energéticas.

Los conceptos de flexibilidad, simplificación, estandarización no son nuevos, en realidad el cloud concreta de estos mensajes en soluciones tangibles totalmente adaptadas siendo estas a su vez sus principales ventajas.

Para el portavoz de IBM, “Cloud Computing proporciona los beneficios de la externalización en cuanto a modelo de costes transformando costes fijos en variables, evitando inversiones iniciales y permitiendo a las empresas acceder a funciones y capacidades específicas de un modo aún más flexible de pago por uso y, en éste caso, conociendo en tiempo real el nivel de consumo realizado.  En éste sentido la PYMES se pueden beneficiar del acceso a capacidades de forma muy flexible.  Es importante que las empresas reflexionen sobre cuál es su objetivo a la hora de adoptar una estrategia cloud, cuál es el nivel de integración al que quieren acceder (Infraestructura IaaS, Plataforma PaaS, Software SaaS) y qué modelo cloud es más ventajoso para sus objetivos (Cloud Pública, Privada o Híbrida) ya que cada uno de esos modelos requiere un nivel de inversión diferente y, por tanto, conlleva un ROI distinto”. Por su parte el portavoz de T-Systems asegura que “Llevamos nueve años afirmando que el Cloud es el futuro y, a día de hoy, nos reafirmamos: Cloud es y será el futuro. En mi opinión, todo modelo de negocio que busque superar los actuales retos del mercado tiene que operar en un entorno de Seguridad, Movilidad, Cloud y Big Data. Pero estos entornos no tienen sentido por sí solos. Todo está relacionado. No se pueden desarrollar estrategias de movilidad sin ir acompañadas de conceptos esenciales de seguridad. Lo mismo ocurre con la gestión en la red de las herramientas de management, o el uso de datos desde entornos móviles. No podemos hablar de Big Data si antes no hablamos de Cloud. Estos cuatro pilares son la esencia de lo digital en el mundo de los negocios, lo que convertirá a las empresas y administraciones en organizaciones totalmente digitales y preparadas para enfrentarse al futuro”.

A pesar de las bondades de la nube, ésta también tiene sus riesgos. En los últimos días, y a raíz de la polémica de la filtración de fotos privadas de varias famosas la nube y su seguridad se cuestiona más que nunca.

Y es que, al igual que ocurre en los servicios tradicionales los riesgo de contratar servicios en cloud, no están exentos de riesgos. Los principales riesgos vienen dados, por un lado, por las amenazas de la seguridad y privacidad en el modelo Cloud Computing y, por otro, de las garantías que debe tener una empresa que ha transferido toda su infraestructura informática a una entidad externa. Y es que, en esta externalización, las empresas siempre deben tener un elemento de respaldo, en caso de que su proveedor pudiera tener un problema grave o incluso desaparecer, caso en el que todos los activos de comunicación que le hayan confiado sus clientes, se podrían ver comprometidos. Las grandes compañías normalmente cuentan con el conocimiento interno necesario y sí tienen estos elementos de control. Sin embargo, hoy por hoy no está muy claro si las pymes pueden contar con estos mismos elementos de garantía, debido básicamente al desconocimiento del mundo Cloud Computing. Es posible que, en el futuro, vayan apareciendo nuevas auditorías y certificaciones más específicas que las existentes hoy en día, para dar a las empresas mayores garantías en este ámbito. En este sentido, el portavoz de T-Systems considera que “muchas veces, una única noticia es capaz de echar casi abajo años de estudios, de pruebas, de investigación, como la que hacía eco recientemente sobre el fallo de seguridad en iCloud. El esfuerzo que los proveedores tecnológicos hacemos para que estos fallos se vean reducidos y no se lleguen a producir nunca es enorme. Por supuesto que aún está pendiente madurar aún más las arquitecturas Cloud para que este tipo de contratiempos no vuelvan a producirse, pero los datos respaldan el esfuerzo del que hablo: el gasto en la construcción de bloques cloud y en servicios en la nube ha experimentado un crecimiento del 25% en Europa durante el último año, según un estudio reciente de IDC. Esto demuestra que las inversiones que los proveedores realizamos en materia de seguridad es fuerte. Otro dato que lo ratifica es el que nos proporcionaba a principios de año la consultora Gartner, cuando afirmaba que el gasto en servicios de seguridad cloud aumentaría de forma notable en los próximos doce meses y que, para 2018, más de la mitad de las organizaciones utilizarán servicios especializados en protección de datos, gestión del riesgo de la seguridad y gestión de la infraestructura de seguridad para mejorar la seguridad de sus sistemas”. Por su parte, Sergio Lumbreras de Alhambra-Eidos, cree que “ la seguridad es un elemento clave a la hora de contratar un servicio cloud. Es cierto que debes saber dónde está la información, dónde está la nube que tú estás contratando, bajo qué leyes se rige y quién puede o no tener acceso a esa información, que es crítica para el negocio. Ese es un miedo bastante común en las organizaciones y es un aspecto que les hace a veces echarse para atrás a la hora de contratar servicios cloud. Pero ante esto debemos decir que un proveedor de servicios de garantías tiene una sólida base que asegura la información, que respalda al dato y que lo ubica de la manera más eficiente. Eso es un valor que siempre debe estar presente para evitar cualquier riesgo”.

¿La muerte del servicio tradicional?

El auge de la nube despierta cierto recelo en los prestadores de servicios tradicionales. Evidentemente, les quita negocio pero, ¿acabará cloud computing con todos los servicios tradicionales? Existen servicios tecnológicos bien conocidos y bastante estandarizados, que se trasladarán sin problemas a un modelo tipo Cloud Computing. No obstante, es muy probable que otros servicios, bien por su complejidad o por las reticencias a transferirlos hacia el exterior, sigan permaneciendo bajo el estrecho control de las organizaciones y, en este caso, no migren al modelo Cloud. No obstante, si las pequeñas empresas pueden conseguir que estos servicios en la nube tengan garantías de seguridad y de conservación de sus datos y activos de información suficientes, para ellos dichos servicios serán una alternativa económica muy interesante, que les permitirá abordar soluciones que hasta ahora no podían por la inversión que requería su implantación, con los correspondientes beneficios para su negocio. Para el portavoz de Ibermática, “los servicios Cloud complementan y potencian a los llamados tradicionales. Existen partes de la infraestructura en la nube que compiten con arquitecturas onsite o remotas dedicadas. Cada alternativa da respuesta a necesidades concretas y, sin duda, el futuro será híbrido. Los últimos movimientos hacia la estandarización garantizan una mayor permeabilidad que permita migrar de un modelo de nube a otro en función del ritmo de evolución de necesidades y tecnologías disponibles. También para esto, un buen aliado tecnológico es la clave”. Por su parte, Alejandro Pérez González, Director General de Ventas de T-Systems cree que los servicios tradicionales no desaparecerán a corto plazo al 100%, aunque sí es cierto que tecnologías como el cloud o el big data están transformando activamente la forma de entender los servicios, ya que las organizaciones  están comprendiendo cada vez mejor el verdadero valor de los datos corporativos y la seguridad, así como el provecho que de ellos puede extraerse debido a las múltiples posibilidades y oportunidades que ofrecen a las empresas a raíz del estudio no sólo cuantitativo de los datos, sino también cualitativo”.

Pero las opiniones no son, ni mucho menos unánimes. Son muchas las que tienen claro que los servicios, entendidos de la manera tradicional van a desaparecer. En esta línea se sitúa Alberto Carrillo Pozuelo, Business Development Manager de Ermestel Econocom-Osiatis que considera que “no se trata de preguntarse si desaparecerán o no. El tema es cuándo, pero seguro que los desbancará. A lo mejor no al 100%, pero casi  en su totalidad. Quedarán siempre nichos para otras tecnologías, pero el cloud pasará a ocupar un porcentaje muy elevado de los recursos TI de las empresas”. De la misma forma piensa el portavoz de Quint: “Sin duda aquellos servicios susceptibles de ser comoditizados, se verán relegados a una externalización con una interfaz de servicios total. Sólo aquellos aspectos que proporcionan una ventaja competitiva serán conservados en la parte interna de la cadena de valor”.


Del Service Factory a los “Técnicos en la nube”…

Javier Sáinz, director de marketing de Ibermática

Es sabido que el sector de las Tecnologías de la Información está viviendo un avance acelerado y, a pesar de su juventud, alcanzando al mismo tiempo cotas de maduración creciente en sus modelos de negocio y tejido estructural. Hace ya años que se pronostica la existencia de unas TI en modo utility, con las que bastaría “enchufarse” para disponer de los servicios necesarios y pagar en función de lo marque un contador. Todavía falta tiempo, aunque ciertamente esa es la dirección en la que avanzamos.

La virtualización de los sistemas, la creciente externalización de infraestructuras, una serie de estándares y procedimientos, y finalmente la difusión del concepto y realidad del Cloud Computing han acercado el hardware e incluso las licencias de software hacia el enfoque de total flexibilidad, escalabilidad instantánea y pago por uso. Ya tenemos, casi, una informática en modo utility, bajo demanda…

Pero mientras tanto, ¿qué pasa con los servicios? Los servicios profesionales son un componente fundamental para el buen funcionamiento de los sistemas y la atención y soporte a los usuarios y, por bastante tiempo, esos servicios seguirán estrechamente unidos a los seres humanos que los prestan. De ahí que, en su comercialización pueden aparecer todavía particularidades que les alejan del modelo de computación en la nube:

–         Contratación inflexible (por largos períodos) y basada en dedicación en lugar de en resultados

–         Conocimiento disponible limitado al de los profesionales contratados

–         En ocasiones, profesionales de alto nivel y coste realizando, por proximidad, tareas de menor valor añadido.

–         Improvisación y reminiscencias del enfoque artesanal de tiempos anteriores, en lugar de industrialización y trabajo procedimentado.

–         Difícil escalabilidad. Problemas en el acompañamiento de los servicios al desarrollo rápido del negocio

–         Esquema poco propicio para la evolución, adaptación a los nuevos negocios e integración de las nuevas tecnologías

Las empresas de servicios TI hemos trabajado mucho para transformar progresivamente nuestra actividad hacia un modelo más fabril, que permita aprovechar las ventajas de la especialización, conocimiento acumulado y masa crítica, tal y como ya hicieron anteriormente sectores más maduros.

En Ibermática trabajamos ya, en la mayor parte de nuestras áreas de servicio, en modo Service Factory. Con este modelo de servicio conseguimos aportar al negocio de los clientes valores muy importantes, cubriendo sus necesidades en todo momento (“de extremo a extremo”) y adaptando dinámicamente el servicio a la demanda de la actividad.

Uno de los objetivos fundamentales de este modelo es buscar la eficiencia y el ahorro de esfuerzo mediante la reutilización de los medios, el conocimiento y los métodos, a través de la aplicación de las mejores prácticas ITIL, Lean IT, además de otras iniciativas y metodologías propias. Las ventajas de un modelo Service Factory son:

• Se presta un servicio homogéneo en el marco de un catálogo de servicios.

• Se realiza una gestión unificada de la producción.

• Existe una estructura organizativa basada en roles.

• Se dispone de procesos y procedimientos estandarizados, apoyados en ITIL e iniciativas de mejora continua.

• Los medios técnicos están normalizados.

• Se analiza el grado de eficiencia (volumetría frente a esfuerzo IT).

A través de la homogeneización se consigue que las tareas de menor valor añadido sean realizadas por grupos de soporte más operativos, liberando así a técnicos de grupos expertos para las tareas de mayor valor añadido.

La Service Factory nos permite dar un paso más y ofrecer a nuestros clientes, no solo Infraestructura o Aplicaciones con las ventajas de IberCloud, sino también los servicios, en un formato que podríamos denominar “Técnicos en la nube”.

El nuevo enfoque de “Técnicos en la nube” aporta también al mundo de los servicios profesionales las ventajas que han hecho el Cloud Computing tan atractivo para los clientes y que ahora se concretan en:

–         Máxima flexibilidad en los recursos dedicados, en función de las necesidades de cada cliente

–         Gestión y medición de la calidad en base a acuerdos de nivel de servicio

–         Modelo económico flexible, rápidamente escalable y con pago por uso. En otras palabras, directamente relacionado con la evolución del propio negocio.

–         Acceso a conocimiento especializado. Planes de mejora continua y propuestas de evolución de los servicios

De modo que, si contamos ya con un modelo de Infraestructura hardware y software en la nube, e incorporamos los servicios de administración y soporte bajo este nuevo formato de “Técnicos en la nube”, avanzaremos en el camino hacia la todavía utópica meta de transformar la informática en otra utility…


La digitalización, el próximo reto

Por Alejandro Pérez González, Director General de Ventas de T-Systems.

En un contexto como el actual, las empresas tienen que superar numerosos contratiempos como partidas presupuestarias dedicadas a TI muy reducidas, problemas de liquidez e incluso rechazo de financiación por parte de los bancos para poner en marcha proyectos tecnológicos que podrían repercutir de forma muy positiva en su funcionamiento y rentabilidad. Dado este panorama, son muchas las compañías que buscan como aliados a partners tecnológicos con capacidad financiera para invertir en infraestructuras tecnológicas, además de poder contar con un servicio de consultoría continuo que les permita disfrutar de nuevas tecnologías, soluciones y servicios adecuados para su sector, para poder responder y adelantarse a las demandas futuras y a posibles necesidades.

Esta reducción presupuestaria y la necesidad de contar con la TIC, ha provocado que los CIOs actuales tengan que asumir nuevos retos y acometer proyectos que tengan, entre sus objetivos, impacto en la cuenta de resultados. Esta situación que estamos viviendo requiere un nuevo enfoque estratégico: transformar las empresas para convertirlas en organizaciones completamente digitales. Es cierto que resulta especialmente difícil predecir con exactitud cómo va a ser el mundo de la empresa, por ejemplo, dentro una década, pero sí que podemos afirmar que el futuro se dirige hacia una paulatina digitalización, futuro del que no formarán parte aquellas organizaciones que no se quieran transformar, las que rechacen adaptarse a una nueva forma de actuar, de ser, de trabajar. Al fin y al cabo, aquellas que rechacen la digitalización.

Y ¿cómo se inicia este proceso de transformación en búsqueda de la digitalización? La respuesta es muy sencilla: todo modelo de negocio que busque superar los actuales retos del mercado debe comenzar a operar en un entorno de movilidad, de seguridad, en la nube y que le permita una gestión inteligente de datos para sacar el máximo rendimiento de estos. Todo ello es la esencia de lo digital en el mundo de los negocios y la meta está, precisamente, en crear corporaciones 100% digitales.

Esto no significa que, a corto plazo, desaparezcan los servicios tradicionales en su totalidad. Pero sí es cierto que estos nuevos entornos están cambiando de forma exhaustiva la manera de comprender los servicios, ya que las organizaciones  están empezando a entender mejor el verdadero valor que supone trabajar en  ámbitos más móviles y seguros, donde el análisis inteligente de los datos corporativos ubicados en la nube juegan un papel protagonista y clave para entender qué está pasando en cada organización, cómo son sus clientes y predecir, por ejemplo, su comportamiento. Una información muy valiosa que permitirá a los directivos tomar las decisiones más adecuadas en cada área y monitorizar prácticamente en tiempo real el impacto de sus decisiones.

Los cuatro pilares sobre los que se sustenta la digitalización están íntimamente relacionados. No se pueden desarrollar estrategias de movilidad sin ir acompañadas de conceptos de seguridad. Al igual que no podemos hablar de Big Data si antes no hablamos de Cloud. Estos cuatro pilares son la esencia de lo digital en el mundo de los negocios, lo que convertirá a las empresas y administraciones en organizaciones totalmente digitales y preparadas para enfrentarse con éxito al futuro.


Cuando un tercero lleva mi tecnología

Desde IBM creen que las ventajas del outsourcing abarcan todos los ámbitos de la empresa: la gestión del negocio, financiera, de recursos humanos y, por supuesto, tecnológicas. Para Luis Aranguren, Director de Servicios de Outsourcing de IBM España, éstas son algunas de ellas:

–          Incrementar la eficiencia de gestión de procesos y áreas de TI al externalizar a un tercero que posee una metodología, procesos y procedimientos experimentados cuya aplicación implica un aumento en la productividad a lo largo de los años de vigencia del contrato.

–         Centrarse en su negocio clave. Ya que a través de la externalización se dispone de más recursos que dedicar a las tareas esenciales de su propio negocio al delegar en su socio tecnológico la gestión de determinadas funciones. Los recursos liberados, tanto financieros como humanos, pueden emplearse en nuevos proyectos de innovación, transformación, integración o simplemente diferenciación.

–         Aumento de la flexibilidad del modelo de gestión de la empresa lo que permite una mayor capacidad para adaptarse rápidamente a los cambios en el negocio y una mayor agilidad para tomar decisiones.

–         Adoptar un modelo de costes variable frente a fijo, lo que proporciona una mayor flexibilidad financiera.

–         Reducción y control de costes e inversiones asociados a infraestructura, aplicaciones y procesos. El outsourcing reduce el nivel de inversiones necesarias siendo el proveedor quien las realiza para proporcionar el servicio con un ahorro desde el primer momento. Por otro lado, los costes asociados son predecibles durante el periodo del contrato con el consiguiente beneficio para el negocio.

–         Mejorar la calidad del servicio al contar con un socio de contrastada solvencia, con el que se establecen unos objetivos determinados de calidad y nivel de servicio objetivos. El cliente tiene la garantía y los mecanismos de control necesarios para obtener continuamente un servicio eficaz y de la calidad requerida.

–         Mejorar la capacidad de innovación. Acceso a las mejores prácticas globales en tecnologías de la información y gestión de procesos, disponiendo del respaldo que supone el conocimiento especializado del proveedor.

–         Gestión eficaz de los recursos humanos, enfoque en los nuevos proyectos de transformación e innovación, acceso a recursos especializados adicionales, mejora de los conocimientos e, incluso, transferencia de todo o parte del personal de TI hacia el proveedor de servicios.

Estos beneficios ayudan a las empresas a acometer proyectos de transformación e innovación gracias a los recursos liberados durante la externalización.