El SIMO de este año no ha dejado impasible a nadie. Lo más sonoro han sido las fuertes críticas vertidas por Toshiba. Pero también fue importante la defensa de HP. Habrá que recordar aquello de que »cada uno cuenta la feria según le va en ella». Como siempre, todo el mundo opina y y todo el mundo da la receta de cómo tendría que ser para que remontara el vuelo.
Yo, particularmente, sigo pensando que este certamen es necesario y que la edición de este año me ha gustado más que la del pasado, aun reconociendo que ha dado la sensación de que acudieron menos visitantes.