Fernando Jofre

El pasado mes de julio tuvo lugar, como es costumbre, el mayor evento anual de partners de Microsoft: Inspire 2021. Fue el marco para dar a conocer muchas novedades, y entre todas ellas me quedo con una: Windows 365, el nuevo sistema operativo cloud de Microsoft. Y que supone que pondrá al alcance de cualquier negocio el uso de Windows en la nube desde cualquier navegador y dispositivo. Desde un PC, hasta un smartphone (incómodo, seguro), pasando por tablets, equipos corriendo bajo Linux y los Mac de Apple. Bastará un navegador y conexión a internet. Empezará siendo un Windows 10 virtualizado, para posteriormente convertirse en el nuevo Windows 11.

Los profesionales de TI implementarán y gestionarán Windows 365 con Microsoft Endpoint Manager, la misma herramienta que se utiliza para gestionar los PC físicos. Siendo una herramienta de gestión que requiere menos especialización que las propias de Azure.

¿Qué lo diferencia de Windows Virtual Desktop? (Al que por cierto no piensa reemplazar) En una palabra, la simplificación. Ya no será preciso contratar servicios en Azure, y ser experto en VDI para configurarlo y ponerlo en marcha. Microsoft estima que atenderá con esto a un mercado de aproximadamente el 80 por ciento que carece de necesidades de una personalización completa/avanzada o de los recursos propios con departamentos de TI específicos.

Con este lanzamiento de este escritorio virtualizado Microsoft cierra el círculo de la virtualización

Con este lanzamiento Microsoft cierra el círculo de la virtualización. Es la última pieza que le quedaba por el momento. Ya lo hizo con Office 365 (ahora Microsoft 365), lo ha hecho con Dynamics, y a nivel de puesto de trabajo, sólo faltaba este elemento. Disfrutará de mayor seguridad y un arranque instantáneo: te encontrarás tu “ordenador” tal y como lo dejaste la última vez.

Ahora bien, queda despejar la incógnita del precio. Que al cierre de esta edición (a finales de julio) todavía no se ha dado a conocer.

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