Hace diez años, el equipo que elaborábamos la revista BYTE, ante los malos augurios que nos presagiaba su empresa editora, decidimos apostar por nuestra cuenta por esa publicación, que luego rebautizaríamos como BYTE TI.

“Mal momento”, se podía decir, al ver lo que se avecinó: en estos dos lustros han desaparecido el cincuenta por ciento de las revistas especializadas en Informática que teníamos en el año 2000. Esto ya es un dato.

Nuestra ilusión lo puso todo y no nos conformamos solo con BYTE. Lanzamos otras publicaciones que luego, alguna de ellas, contribuyeron con ese cincuenta por ciento de penuria.

Al cabo de este tiempo, hemos conseguido sobrevivir en este peculiar mundo, que no se parece en nada a lo que empezamos hace trece años. Algún proyecto nos salió mal, pero BYTE TI, junto con nuestro Diario Informático, y las publicaciones online, Developer TI, ISV Magazine y Biotech Magazine, nos permiten afirmar que nos hemos sobrepuesto a la crisis y que podemos presumir de tener un proyecto sostenible para que se nos tenga en cuenta en este complicado mercado.

En el apartado de agradecimientos, que es imprescindible en estos casos, por supuesto, a todas las empresas que nos han apoyado, a muchas personas que sería imposible detallar en este poco espacio. Y, por encima de los seres humanos, mi agradecimiento personal a la tecnología,  y a dos puntales esenciales de ésta,  sin los cuales estoy complemente seguro de que no hubiéramos llegado hasta aquí: INTERNET Y EL CORREO ELECTRÓNICO.


Juan Manuel Sáez


AMETIC, la Asociación fruto de la fusión de las dos Asociaciones de amplia representación en el Sector de la Electrónica, las TIC y los Contenidos, no está superando con satisfacción el siempre difícil proceso de integración de dos organizaciones. Hay una coincidencia: no ayuda el exceso de protagonismo de su máximo representante, Jesús Banegas, quien, tras caer en desgracia en la cúpula de la CEOE, quiere compensarlo con esta atalaya, que, por lo visto, también le viene grande.