Mi amigo Juan José Millás (al que no conozco de nada), escribía en El País el pasado mes de diciembre un interesante artículo en el que se quejaba de que se hable de “consumo cultural”. Recojo textual: “Ir al cine, escuchar a Beethoven, leer a Dostoiesvki o visitar el Museo del Prado no son formas de consumo”. Era la premisa para quejarse de los recortes que el Gobierno de Rajoy está implementando (palabra que viene al pelo) en lo que este buen hombre  -y compañeros en general de la progresía de salón de este país- entiende por cultura a la que hay que subvencionar.

¿Me van a contar que la última película de Almodóvar (un genio para mí), “Los amantes pasajeros”, debe contar con subvención porque es cultura? Este señor, del que no me he perdido ninguna de sus películas, ha recibido 2,9 millones de euros del Estado en los últimos años. ¿Por qué es cultura su cine y no los contenidos de una revista de divulgación Informática?

¿Un concierto de Beethoven tiene que recibir ayudas? ¿Y por qué no nuestro vídeo en el que debatimos cómo salir de la crisis con las principales directoras generales de empresas de Informática?

Que no me cuenten cuentos. Salvo contadas excepciones, el cine ni siquiera es consuno cultural. Para mí es puro consumo, o, lo que es más claro, un simple negocio. ¿Los contenidos de Byte TI son cultura? Pues yo creo que más que la mayoría de las películas que se estrenan hoy día.

¿Tenemos que subvencionar la música, el teatro? Sinceramente, más de lo mismo. Recupero el palabro “implementación” para presumir de que publicaciones especializadas de nuestro sector, ponen cada día elementos imprescindibles para conocer y mejorar cómo funcionan las cosas: la Informática está ya detrás de todo y nosotros contamos cómo se hace.

¿Es mejor visitar el Museo del Prado que quedarse en casa con una Tablet y recorrer virtualmente el museo del Louvre? ¿Por qué no subvencionar la comprar de ordenadores?

Lo que propongo es que las subvenciones se queden para los emprendedores y para la gente que pasa penuria. En principio, no quiero subvenciones para nuestras publicaciones, pero si se las dan a Almodóvar y a todos sus amigos, también las quiero para nootros. Con que bajen el IVA para todos, y que la gente tenga más facilidad y medios para consumir (independientemente de que le pongamos el adjetivo “cultural”), me conformo.

Ahora resulta que vamos a tener que cotizar por los vales de comida, los planes de pensiones y demás, que para lo único que va a servir es para que las empresas se retraigan de contratar nuevo personal. ¿Por qué no se ocupan de que empresas como Apple, Microsoft, Google, Amazon, Facebook, eBay o Yahoo abonen de verdad sus impuestos en España? Un diario madrileño recogía que todas juntas pagaron el año pasado tan solo 1 millón de euros. ¡Qué vergüenza!