Jamás se me ocurrió imaginar que podríamos llegar al número 200 de Byte TI con semejantes dificultades. Aunque, visto lo visto, alguien me podría decir que no encuentra muy justificadas mis quejas: es cierto que corren malos vientos, pero al menos nosotros podemos contarlo.

La crisis que estamos pasando los medios se sale de lo normal. Por ceñirnos solo al ámbito tecnológico, en los últimos cinco años, se han borrado del mapa más del cincuenta por ciento de las publicaciones. Y las que resistimos, hemos visto reducidas nuestras facturaciones en cerca de otro cincuenta por ciento.

Así las cosas, como el resto de mortales, no hemos tenido más remedio que recortar y de tirar de las reservas. Recortar es lo más “fácil”.  Para tirar de reservas, primero, hay que tenerlas: quien no las tuvo, pereció, porque todos sabemos que las bancos llevan sin fiar esos mismos años referidos.

Me canso de repetir  que el problema ya no es cómo estamos, que todos sabemos cómo estamos, sino las nulas perspectivas de mejora que vislumbramos, y éste es el drama.

Con todo, desde esta editorial nos comprometemos a seguir luchando para ofrecer a nuestros seguidores, que por suerte son muchos, la posibilidad de seguir recibiendo una información de calidad,  y de valor añadido, que le sirva en la toma de decisiones para la mejora de su negocio: si mantenemos esto, estaremos salvados.

¡Ah!, que nadie se pierda la lectura de nuestro Desayuno con las directoras generales de las principales empresas TIC de este país, que ilustra las páginas siguientes de nuestra revista: seguro que nos van a hacer reflexionar a todos.


No puedo dejar de lamentar el cierre de la edición impresa de PC World, revista de la que fui primer director y en la que trabajé más de diez años. Allí pasé la etapa más enriquecedora de mi vida profesional, y allí tuve la oportunidad de disfrutar de la mejor empresa de este ámbito editorial técnico del mundo, de admirar a su Presidente, Patrick McGovern, de compartir éxito con unos excelentes compañeros. Pero las cosas como son: la crisis, como decía más arriba, se ha llevado en estos años el 50 % de las publicaciones técnicas, pero la desaparición de PC World, sobre todo, tiene que ver con las consecuencias de las caprichosas y pintorescas decisiones “estratégicas” tomadas por el último, inefable, y felizmente jubilado Vicepresidente y director general.