Entrevista con Javi Tejada, copresidente y CTO de h&k
En el debate actual sobre multicloud vs. monocloud, ¿por qué defiende h&k que la especialización en un único proveedor puede reducir la dependencia real y no aumentarla?
Desde h&k defendemos que la dependencia no se mide por el número de proveedores, sino por cómo se diseña la arquitectura y el modelo operativo. Trabajar con múltiples nubes no elimina el vendor lock-in por sí solo; de hecho, muchas veces lo multiplica, porque incrementa la complejidad, los costes de integración y la superficie de riesgo.
Especializarnos en un único proveedor como Microsoft nos permite dominar profundamente la plataforma, conocer sus límites, diseñar arquitecturas desacopladas a nivel de aplicación y datos, y utilizar servicios estándar y ampliamente adoptados. Esta profundidad técnica es lo que realmente da libertad: saber qué partes son sustituibles y cuáles no, y tomar decisiones conscientes desde el diseño, no a posteriori.
Además, la madurez global de Azure en términos de regiones, disponibilidad y servicios gestionados hace que, en la práctica, el riesgo operativo sea menor que en arquitecturas repartidas pero mal gobernadas.
¿Cómo gana flexibilidad operativa en el día a día una pyme que opera sobre un stack unificado como Microsoft 365, Azure y Power Platform?
La flexibilidad aparece cuando las personas, los procesos y la tecnología hablan el mismo idioma. Un stack unificado permite que una pyme deje de ‘traducir’ entre herramientas constantemente.
Microsoft 365 cubre la colaboración y la productividad diaria; Azure sostiene la infraestructura y los sistemas críticos; y Power Platform conecta ambos mundos permitiendo adaptar procesos sin desarrollos complejos. Esto hace que una empresa pueda cambiar flujos, automatizar tareas o crear pequeñas aplicaciones internas en semanas, no en meses, y sin depender siempre de terceros. Desde nuestra experiencia, el impacto no es solo tecnológico: es cultural. El negocio empieza a ver la tecnología como algo maleable y propio, no como un freno.
¿Qué papel juega la gobernanza del dato y de los accesos en la reducción de dependencias tecnológicas y operativas en la nube?
La gobernanza es la base de todo lo demás. Sin un buen gobierno del dato y de los accesos, cualquier estrategia cloud o de IA se vuelve frágil.
Un modelo claro de clasificación de la información, control de identidades y accesos condicionales permite desacoplar personas, dispositivos y ubicaciones del acceso al dato. Eso reduce dependencias internas («solo sabe hacerlo esta persona») y externas («este proveedor es el único que controla el sistema»).
Además, con la llegada de la IA generativa, la gobernanza deja de ser invisible: de repente vemos qué información está disponible, para quién y en qué contexto. Quien haya trabajado bien esta base tendrá una ventaja competitiva clara.
Muchas empresas adoptan múltiples herramientas buscando agilidad. ¿Cuáles son los costes ocultos —operativos, de seguridad o de integración— de esa fragmentación?
El principal coste oculto es la pérdida de visión global. Cada nueva herramienta promete resolver un problema concreto, pero pocas veces se evalúa su impacto en seguridad, integración, adopción y operación diaria.
A esto se suman costes menos evidentes: más identidades que gestionar, más puntos de fallo, más proveedores que coordinar y más conocimiento disperso. El resultado suele ser justo el contrario de la agilidad buscada.
En h&k no hablamos de menos herramientas por principio”, sino de menos herramientas sin un propósito claro. Y cuando hace falta adaptar una herramienta estándar, ahí es donde el low‑code encaja perfectamente.
Desde vuestra experiencia, ¿qué indicadores concretos (ahorro de tiempo, reducción de costes, productividad) demuestran que una estrategia cloud bien diseñada genera retorno en pymes?
Los indicadores más claros suelen ser tres:
- Reducción del tiempo dedicado a tareas manuales, gracias a automatización y flujos integrados.
- Optimización de costes, eliminando infraestructuras sobredimensionadas y pasando a modelos de pago por uso.
- Incremento de productividad y continuidad operativa, especialmente en entornos híbridos o distribuidos.
Un indicador muy tangible es la capacidad de escalar hacia arriba o hacia abajo según la carga real del negocio, algo prácticamente imposible en modelos tradicionales.
¿Cómo contribuyen plataformas low-code como Microsoft Power Platform a reducir la dependencia de desarrollos a medida y proveedores externos?
El low‑code cambia la conversación. Deja de preguntar «¿quién me lo desarrolla?» para pasar a «¿quién decide cómo debe funcionar?».
Power Platform permite que muchos ajustes y evoluciones se hagan desde dentro de la propia organización, con gobierno y seguridad, pero sin esperas ni proyectos largos. Esto no elimina al partner, pero sí cambia su rol: pasamos de ejecutar tareas a diseñar bien el marco, asegurar calidad y acompañar al negocio.
¿En qué medida la integración nativa de IA —por ejemplo, con Microsoft Copilot— dentro del entorno de trabajo marca la diferencia frente a soluciones aisladas?
La diferencia es enorme. La IA aporta valor cuando está donde ya trabajan las personas. Copilot no obliga a cambiar de herramienta ni de hábito: actúa sobre Word, Excel, Outlook o Teams, utilizando el contexto del negocio y del usuario.
Las soluciones de IA aisladas suelen generar picos de uso inicial, pero poco impacto sostenido. La integración nativa es lo que convierte la IA en productividad real y no en una demo llamativa.
La automatización, según los gurús de la tecnología, debe ser una estrategia, no una táctica. ¿Cómo debe abordar una pyme la automatización de procesos para que realmente aporte flexibilidad y no genere nuevas rigideces?
Automatizar sin pensar es peligrosamente fácil. Por eso una pyme debe empezar por entender sus procesos, simplificarlos y estandarizarlos antes de automatizar.
La clave está en que la automatización sea reversible y evolutiva. Herramientas como Power Automate permiten empezar pequeño, aprender y escalar sin generar rigideces. Cuando la automatización se diseña como parte del proceso, y no como un parche, aporta flexibilidad, no dependencia.
Tradicionalmente, la ciberseguridad se ha percibido como una limitación. ¿Cómo puede convertirse en un elemento que aumente la agilidad y reduzca dependencias?
La seguridad bien diseñada es un facilitador. Permite trabajar desde cualquier lugar, con cualquier dispositivo autorizado, sin perder control. Modelos como Zero Trust no dicen «no», dicen «demuéstrame quién eres, desde dónde accedes y en qué contexto». Eso da libertad al negocio y reduce riesgos. La alternativa suele ser la inseguridad o el bloqueo.
Tras las más de mil migraciones que lleva a sus espaldas h&k, ¿cuáles son los errores más comunes que generan dependencia innecesaria en proyectos de migración a la nube?
El error más habitual es ignorar la adopción de las personas. Migrar sistemas sin acompañar al usuario crea rechazo, atajos y soluciones paralelas que generan nuevas dependencias. Y otro error frecuente es replicar en la nube los mismos problemas del entorno anterior, sin replantear procesos ni modelos de gobierno.
¿Cómo influye una estrategia sólida de datos y analítica en la capacidad de una pyme para adaptarse rápidamente a cambios del mercado?
Los datos eliminan el «yo creo». Permiten reaccionar antes y con menos riesgo. Cuando una pyme confía en sus datos, puede probar, medir y corregir rápidamente. Plataformas modernas de analítica democratizan el acceso a información que antes solo tenían grandes corporaciones, y eso cambia completamente las reglas del juego.
¿Qué papel juegan los servicios gestionados en la reducción de dependencia técnica interna sin perder control sobre el negocio?
Los servicios gestionados bien entendidos liberan al equipo interno de la carga operativa, pero mantienen el control estratégico en la empresa. En h&k los entendemos como una extensión del cliente, no como una caja negra. Transparencia, alineación y transferencia de conocimiento son obligatorias para evitar dependencia.
Mirando a los próximos 3–5 años, ¿cómo evolucionará la relación entre nube, inteligencia artificial y autonomía tecnológica en las pymes?
Más que hablar de años, hablaría de meses. La combinación de cloud e IA está acelerando decisiones que antes se postergaban. La autonomía tecnológica crecerá, pero también la necesidad de gobierno, seguridad y estandarización. Las pymes que entiendan esto y se apoyen en partners adecuados avanzarán rápido; las que improvisen, se encontrarán con un ecosistema difícil de sostener.
Desde su experiencia, ¿por qué es clave contar con un partner como h&k que combine consultoría, desarrollo, datos y seguridad bajo una misma visión?
Porque hoy la tecnología ya no va por silos. Una decisión de datos impacta en seguridad; una decisión de desarrollo impacta en gobernanza; una decisión de IA impacta en personas. Un partner como h&k aporta visión transversal y continuidad en un entorno que cambia cada pocas semanas. Nuestro valor no está solo en implantar tecnología, sino en ayudar a tomar buenas decisiones de forma sostenida en el tiempo.




