Las soluciones de ERP tienen una larga presencia en las empresas de gran tamaño, las multinacionales y grandes corporaciones, que eran, hasta hace relativamente poco, los únicos usuarios de este tipo de gran aplicación. El elevado coste, en tiempo, esfuerzo y, como no, dinero, hacía que sólo empresas de muy gran tamaño y volumen fueran capaces de abordar este tipo de proyectos. Pero los tiempos están cambiando y el factor de competitividad en un mercado cada vez más agresivo y global hace que otros muchos tipos de empresas comiencen a mirar el ERP como el pilar sobre el cual fundamentar su gestión para ganar en eficacia.
El propósito fundamental de un ERP es crear un entorno global del negocio, con tiempos rápidos de respuesta a sus problemas así como un eficiente manejo de información que permita la oportuna toma de decisiones y, en definitiva, una disminución de los costos totales de operación y de los tiempos de respuesta. Con ello en mente, hay tres características que distinguen a un ERP y eso es que son sistemas integrales, modulares y adaptables.

Una de las cualidades de los sistemas ERP es que no sólo agrupan toda la información de la empresa, sino que con ese conocimiento, y aplicando diversas tecnologías, con capaces de preparar modelos de actuación de cara al futuro. El primer punto, desde luego, es reunir toda la información de la empresa de forma centralizada, incluso si proviene de fuentes heterogéneas. Y esto suele ser el mayor problema a la hora de implantar un ERP, a pesar de casi todos ellos contemplan la importación, o incluso el manejo directo, de datos provenientes de diversas fuentes externas.

Objetivo la Pyme

La saturación en el mercado de las grandes corporaciones, un espacio cada vez más estrecho debido a fusiones y adquisiciones, hace que todos los grandes fabricantes traten de aprovechar su experiencia y dirigirse al mercado que permanece menos cubierto, como son las empresas de tamaño medio y hasta pequeño. Hay dos factores que ayudan a ello. La experiencia de los fabricantes les ha permitido, con las grandes corporaciones como elemento de prueba, aplicación y corrección, crear los módulos apropiados para resolver los mil y un detalles que necesita la empresa moderna.
Ello hace que tengan ya la base de conocimiento, preparada para ser exportada y aplicada en otros múltiples campos. Por otra, las empresas de menor tamaño son conscientes actualmente de las ventajas de contar con toda la información empresarial gestionada de forma unificada y global, frente al tratamiento parcial y fragmentado de la época previa.
((Actualmente la implantación de un sistema ERP no resulta una tarea tan costosa y pesada como hace una década))
Ambos factores conllevan una reducción de costes, haciendo que la implantación de un sistema ERP no resulte una tarea tan costosa y pesada como hace una década. Los fabricantes ya disponen de los módulos base apropiados, por lo que no hay que desarrollarlos desde cero, y basta parametrizarlos adecuadamente para lograr que se adapten a la empresa.
En esta tarea, algunos fabricantes con mayor solera y conocimiento, directamente o a través de sus partners, están logrando rentabilizar su experiencia previa, aunque han debido rediseñar sus productos para que resulten adecuados para empresas de menor tamaño. Por su parte, fabricantes que han comenzado desde abajo, están logrando subir el listón de las empresas a las cuales son capaces de dar un servicio completo con su ERPs.
((Las empresas que cuentan con mejores bazas y oferta más amplia en soluciones verticales son los que parten como favoritos de cara a convencer más rápidamente a nuevos clientes))
La palabra clave para ambos es verticalización, que es la denominación para indicar que el ERP se adapta como un guante, sin necesidad de complejos estudios previos o adaptaciones particulares, al funcionamiento de las empresas que se mueven en un determinado sector. Aquellos jugadores que cuentan con mejores bazas y oferta más amplia en este terreno son los que parten como favoritos de cara a convencer más rápidamente a nuevos clientes.

ERP en la Web

Dada la complejidad de la infraestructura necesaria para montar un ERP, en lo relativo a servidores, mantenimiento, etc, muchos fabricantes han optado por la versión on-line del producto. De esta forma el cliente no debe ocuparse de la parte back-end del ERP y obtiene de igual la parte front-end que necesita.
[(Con las soluciones basadas en web el cliente no debe ocuparse de la parte back-end del ERP y obtiene de igual la parte front-end que necesita)]
Este tipo de arquitectura está mejor indicada para empresas pequeñas que logran así evitar el gasto en adquisición y mantenimiento de las infraestructuras, pero también para las que tienen múltiples oficinas repartidas en diferentes localizaciones geográficas. Pero también resulta interesante para las grandes corporaciones, que logran así reducir la inversión en sistemas propios y concentrar su esfuerzo no tanto en mantener los sistemas que gestionan los datos, como en explotar dichos datos. Pero externalizar los datos sobe los cuales se basa el conocimiento, e incluso el funcionamiento de la empresa, no es tarea fácil. Aunque la reducción de coste al hacerlo resulte un factor atractivo para muchas empresas.