España debe priorizar la digitalización

Adigital ha presentado el informe “España Nación Digital 2019”, donde se realiza un diagnóstico del estado de la digitalización en nuestro país. El cual, pese a los avances, todavía no es capaz de aprovechar al máximo el valor asociado a la transformación digital.

España sigue situada en la frontera entre las economías de segundo nivel y el grupo de economías más avanzadas en materia de digitalización, tanto a nivel global como en el contexto europeo.

“La capacidad de innovación de un país es un motor de crecimiento económico y no podemos conformarnos con integrar o adaptar innovaciones externas: la única manera de mantener ventajas competitivas es ser capaces de diseñar y desarrollar productos y procesos innovadores”, afirma Carina Szpilka, presidenta de Adigital.

Posicionamiento de España en los distintos indicadores

España presenta un mercado de telecomunicaciones maduro, innovador y bien desarrollado, que destaca por su despliegue de redes de alta velocidad, fijas y móviles. De hecho, avanza en todas las métricas, lo que la sitúa en una buena posición de partida ante la llegada del 5G.

Por otro lado, los resultados no son tan positivos al mirar al resto de los indicadores. Si hablamos de los los marcos institucionales y regulatorios, nuestro país continua ocupando una posición intermedia. 

A pesar de que, progresa adecuadamente en el ámbito de la financiación y el capital riesgo, pues se encuentra entre los principales países europeos en inversión acumulada y rondas de financiación desde 2015.

Los resultados menos alentadores, en alfabetización digital 

Los resultados más preocupantes de nuestro país aparecen en la tercera dimensión, la que evalúa cómo de preparadas están tanto la población como el tejido empresarial local para aprovechar el potencial de la digitalización. 

España sigue situada en la frontera entre las economías de segundo nivel y el grupo de economías más avanzadas en materia de digitalización

Y es que, España sigue ocupando un puesto intermedio-bajo en cuanto a las capacidades digitales de su población. Pues, los ciudadanos que no disponen de las capacidades necesarias para navegar por el entorno digital, también podrían tener serias dificultades para participar de forma plena en la vida social, económica y cultural.

Lo que produce un impacto directo sobre el mercado laboral. Por ello, Adigital considera más necesario que nunca ajustar de forma adecuada las capacidades y conocimientos de los ciudadanos y empleados para tratar de evitar la polarización del mercado laboral y las tensiones entre territorios. 

“No podemos permitirnos dejar a nadie fuera de la digitalización, y España es un país que ya por sus características propias (como su orografía, y su dispersión y densidad poblacional) plantea numerosos retos”, ha insistido Carina Szpilka.