El desarrollo de software está viviendo un momento de inflexión. Según el informe DORA 2025 de Google, el 90 % de los desarrolladores ya utiliza Inteligencia Artificial (IA) en sus procesos, pero apenas un 24 % confía plenamente en ella. Esa contradicción resume bien el dilema de la industria: la IA acelera, automatiza y optimiza, pero todavía genera recelos.
En este contexto, Valencia se ha convertido un año más en la capital del testeo con la celebración de VLCTESTING, que en su XV edición ha reunido a más de mil profesionales TIC y más de treinta ponencias y talleres especializados.
Durante la inauguración, Laura Olcina, directora gerente del Instituto Tecnológico de Informática (ITI) y presidenta de FEDIT, resumió el espíritu de este encuentro: “Quince años después, lo que empezó como una locura de unos pocos convencidos de que la calidad del software importaba, se ha convertido en el gran festival del testeo en España. Hablamos de tecnología, sí, pero sobre todo de personas, de trabajo en equipo y de cómo crear culturas donde fallar pronto es el primer paso para progresar”.
Accesibilidad: la deuda pendiente
Uno de los ejes del congreso ha sido la accesibilidad digital, un terreno donde los datos siguen preocupando. David Vacas y Tomás Di Martino, expertos en DXC Technology, recordaron que “en España, 3 de cada 4 webs no son accesibles. La falta de accesibilidad puede parecer ajena… hasta que un día deja de serlo. Es esencial para algunas personas, pero útil para todas”. Ambos subrayaron además que la European Accessibility Act ya está en vigor desde junio, obligando a portales y aplicaciones públicas y privadas a cumplir con criterios de accesibilidad que hasta ahora eran más una recomendación que una exigencia legal.
Ciberseguridad en primera línea
La seguridad del software fue otro de los grandes temas de debate. Sara Martínez, SDET Lead en TestingSoul, fue contundente: “Hoy en día, los ciberataques no son una posibilidad remota, sino una certeza: las empresas se dividen entre las que ya han sido atacadas y las que lo serán”. Según expuso, el 42 % de los ataques externos a compañías proviene de vulnerabilidades en el software, lo que convierte al testing en un escudo imprescindible.
Martínez defendió que la acción empresarial debe orientarse a una cultura de calidad y seguridad constante, reforzada con herramientas de análisis automatizado que actúen como primera línea de defensa frente a las brechas.
El valor del equipo de QA
Francisco Moreno, principal QA en Technosylva, puso el foco en un asunto recurrente: la dificultad de justificar la inversión en calidad cuando los clientes presionan por reducir costes. “¿Cómo podemos justificar la formación de un equipo de QA en una consultora cuando nadie quiere pagar por las pruebas?”, se preguntó. Su respuesta fue clara: no se trata de vender testing, sino de mejorar la entrega de soluciones y garantizar que el producto cumple lo que promete.
En la misma línea, Tomislav Delalic, QA Offer Manager en Amaris, explicó cómo la IA ya forma parte del día a día en los equipos de testing. Desde la generación de datos de prueba hasta la optimización de pipelines, la inteligencia artificial se ha integrado como un asistente silencioso que acelera procesos. Sin embargo, advirtió también de sus riesgos: “El poder de la IA conlleva peligros menos evidentes como la dependencia excesiva, la pérdida de habilidades humanas, las decisiones automatizadas sin trazabilidad y una creciente opacidad en los procesos de calidad”.
Transparencia y software público
Uno de los momentos más esperados del evento llegó con la intervención de Jaime Gómez Obregón, ingeniero y activista cívico. Su discurso giró en torno a la necesidad de auditar y supervisar el software que utilizan las administraciones públicas. Señaló que muchas aplicaciones críticas presentan malas prácticas de diseño y falta de pruebas adecuadas, algo que repercute directamente en la ciudadanía.
Gómez defendió un uso de la tecnología más transparente, accesible y verificable, en el que los desarrolladores tengan un papel activo en vigilar cómo se construye lo público.




