El próximo año, la inteligencia artificial (IA) se integrará aún más en la vida cotidiana, aunque no sin matices. Desde asistentes bancarios capaces de reconocer la frustración en la voz de un cliente, hasta ambulancias conectadas que transmiten vídeo y datos médicos en tiempo real, los avances prometen servicios más rápidos, personalizados e incluso potencialmente decisivos para salvar vidas.
Pero esta transformación también exigirá una infraestructura digital a la altura: con conectividad fiable, segura y de baja latencia. Así lo anticipa DE-CIX, el operador mundial de puntos de intercambio de Internet (IX), que ha presentado sus predicciones y visión tecnológica de cara a 2026.
1. IA emocional transformando la banca
El sector financiero vivirá en 2026 una transformación sin precedentes impulsada por la inteligencia artificial emocional. Una nueva generación de sistemas adaptativos permitirá interacciones más humanas, capaces de detectar en tiempo real señales de estrés, duda o frustración en la voz de los clientes. Se estima que este mercado alcanzará los 7.700 millones de euros en 2030.
La evolución del marco regulatorio europeo también está redefiniendo el acceso a los datos financieros. La Directiva PSD2 obliga a los bancos a facilitar interfaces seguras —normalmente APIs— para permitir el acceso a ciertos datos cuando el cliente lo autoriza, lo que ha impulsado la colaboración con fintechs y nuevos proveedores. El futuro marco de Open Finance ampliará aún más este intercambio.
Sin embargo, esta apertura coincide con la entrada en vigor del AI Act, que clasifica la IA emocional como tecnología de alto riesgo en determinados usos, imponiendo requisitos estrictos de transparencia, auditoría y protección de datos. En este contexto, disponer de una infraestructura de interconexión soberana será esencial para garantizar que la información financiera, biométrica y emocional se procese y comparta de manera segura y bajo control europeo.
2. Medicina en tiempo real impulsada por IA
El ámbito sanitario experimentará en 2026 un salto decisivo gracias a la IA. Las ambulancias conectadas transmitirán vídeo en alta resolución, mientras que sistemas de tráfico basados en IA despejarán rutas para vehículos de emergencia. Los datos procedentes de wearables y de historiales clínicos respaldados por IA llegarán a los médicos antes incluso de que el paciente entre en el hospital, acelerando diagnósticos y mejorando la atención.
Gobiernos y centros sanitarios están ampliando sus programas piloto hacia iniciativas de gran escala, impulsando un mercado de conectividad médica que crecerá de unos 88.000 millones de euros en 2024 a más de 334.000 millones en 2030. Este crecimiento se sustenta en redes 5G, B5G, comunicaciones por satélite y una infraestructura sanitaria digital más distribuida.
3. La IA autónoma transformará la industria
La inteligencia artificial autónoma pasará de ser una herramienta auxiliar a convertirse en el eje que orqueste procesos industriales de principio a fin. Desde el mantenimiento predictivo hasta líneas de producción completamente automatizadas, la IA permitirá fabricar bienes personalizados a gran escala mediante impresión 3D inteligente.
Este modelo apoya la tendencia hacia la relocalización industrial y las microfábricas hiperlocales, que reducen costes, riesgos y huella de carbono al acercar la producción al consumidor. Incluso la exploración espacial, con proyectos de impresión 3D autónoma en la Luna, muestra cómo una infraestructura descentralizada redefinirá la industria del futuro.
Infraestructuras AI-Ready
A medida que la IA se incorpora en ámbitos como la banca o la salud, no bastarán solo algoritmos: será crucial disponer de una infraestructura robusta que los conecte. La ultra baja latencia, el intercambio seguro de datos y la integración fluida de redes de fibra, móviles y satélite serán esenciales para garantizar servicios instantáneos y fiables.
En 2026 crecerá la necesidad de procesar datos cerca de donde se generan (edge computing), con microcentros de datos ubicados junto a los puntos de creación de información —en ciudades y áreas industriales— para habilitar intercambios en tiempo real.
Para DE-CIX, esto implica innovar en el ámbito de la interconexión. Ivo Ivanov, CEO de DE-CIX, destaca que “las empresas acercarán cada vez más sus capacidades de procesamiento a las fuentes de datos, y los microcentros se multiplicarán en entornos urbanos e industriales. La combinación de redes de fibra, móviles y satélite en una malla interconectada será clave”. Estas soluciones permitirán crear una infraestructura de datos preparada para cargas de trabajo de IA de cualquier escala.
La ultra baja latencia, el intercambio seguro de datos y la integración fluida de redes de fibra, móviles y satélite serán esenciales para garantizar servicios instantáneos y fiables
Con su iniciativa AI-IX, DE-CIX ofrece acceso seguro y eficiente para cargas de trabajo de IA, facilitando la creación de infraestructuras soberanas y grupos privados de usuarios separados de la red pública.
A medida que la IA autónoma se integre en todos los sectores, la demanda de interconexión en el borde, clústeres de GPU distribuidos y orquestación dinámica se acelerará en 2026. En este contexto, la interconexión será la base sobre la que se construirá la próxima generación de modelos de negocio impulsados por IA, apoyada en una infraestructura capaz de garantizar velocidad, seguridad y autonomía operativa para empresas y organizaciones.




