fraude
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Uno de los problemas que más afectan tanto a usuarios como a empresas es todo lo que tiene que ver con el fraude. El problema muchas veces viene dado porque son muchos los que creen (y aquí se incluyen también a las empresas) que con tener una solución antivirus es suficiente para estar protegido.

El fraude es además una de las pocas cosas que en muchas ocasiones pasa desapercibido para las soluciones de seguridad

El fraude es además una de las pocas cosas que en muchas ocasiones pasa desapercibido para las soluciones de seguridad y es el propio usuario el que cae en la trampa. Por eso, desde la compañía Experian, dan una serie de consejos para que los usuarios no caigan en tentativas de fraude.

  • Aplicar medidas antifraude con la dimensión adecuada para reducir trastornos innecesarios al cliente. No existe una solución única válida para todo. Cada operación y cada cliente es diferente, conviene aplicar soluciones que se adapten a las distintas circunstancias posibles.
  • Una visión universal del consumidor es esencial para reducir el fraude moderno y el marketing. Conviene que las empresas tengan un perfil universal del comportamiento del consumidor, lo que requiere el acceso a una combinación de información sobre datos de identidad, inteligencia de los dispositivos, comportamiento online, biometría, el  historial de las transacciones, etc.
  • Ampliar la visión en un ecosistema heterogéneo. Además de utilizar fuentes propias de datos primarios, las empresas tienen que interactuar en un ecosistema diverso, trabajando con todo tipo de grupos e incluso industrias.
  • Adquirir agilidad y ampliar el uso de modelos basados en servicios. Cada vez más empresas están optando por la suscripción de sistemas externos, en lugar de desarrollar sus propios sistemas o implementar las soluciones en sus instalaciones. De esta manera, es posible actualizar las soluciones, conforme evolucionan las estrategias de los defraudadores.
  • Soluciones de protección contra el fraude listas para el futuro. Es necesario adelantarse al comportamiento de los defraudadores para suplir los puntos ciegos de las estrategias de protección antifraude.