La ciberseguridad se ha convertido en un terreno donde la velocidad lo es todo, y más ahora que los ataques se multiplican y los equipos de defensa no siempre logran reaccionar a tiempo, sobre todo cuando dependen de sistemas heredados que han quedado atrás frente a las nuevas dinámicas del cibercrimen. En este contexto, KPMG ha decidido dar un paso al frente y ampliar sus servicios mediante la integración de la plataforma CrowdStrike Falcon, con un foco especial en Falcon Next-Gen SIEM, impulsado por inteligencia artificial.
La alianza permitirá a KPMG ofrecer a sus clientes un modelo de seguridad más ágil, inteligente y automatizado, capaz de responder en tiempo real a amenazas cada vez más sofisticadas. Además, la firma de servicios profesionales adoptará el Engagement License Program (ELP) de CrowdStrike, que facilita un uso más amplio de la tecnología en los proyectos de consultoría y gestión.
“Los ciberdelincuentes están utilizando la IA como un arma para moverse más rápido que nunca, y las operaciones de seguridad heredadas no pueden seguirles el ritmo”, advierte Daniel Bernard, director de negocio de CrowdStrike. En su opinión, Falcon Next-Gen SIEM se posiciona como el motor central de los centros de operaciones de ciberseguridad modernos.
Un paso más allá en la automatización del SOC
Uno de los principales beneficios de esta colaboración es la modernización del centro de operaciones de seguridad (SOC) de las organizaciones. Gracias a la IA, Falcon Next-Gen SIEM acelera la detección de incidentes, ofrece análisis más rápidos y reduce la carga operativa de los equipos de seguridad. Esto supone un alivio en un mercado donde la escasez de talento especializado sigue siendo un desafío crítico.
Para KPMG, el uso de Falcon no solo significa mejorar la protección de sus clientes, sino también ofrecerles ahorros significativos. Según datos de la compañía, el despliegue de este sistema puede reducir hasta en un 80 % los costes asociados a SIEM tradicionales, al mismo tiempo que incrementa la velocidad de búsqueda en un 150 %.
La ciberseguridad se ha convertido en un terreno donde la velocidad lo es todo, y más ahora que los ataques se multiplican y los equipos de defensa no siempre logran reaccionar a tiempo
“Esta alianza permite a las organizaciones elevar su nivel de protección y optimizar operaciones mediante IA avanzada y automatización, simplificando el camino en el complejo panorama actual de ciberamenazas”, añade Jason Haward-Grau, socio de ciberseguridad en KPMG LLP.
Ciberseguridad como palanca de innovación
El enfoque de KPMG va más allá de la defensa reactiva. La firma apuesta por una visión integral en la que la gestión de identidad digital, la detección de amenazas en tiempo real y la reducción de riesgos se convierten en elementos estratégicos para generar valor empresarial. De esta forma, la ciberseguridad no se percibe únicamente como un coste, sino como un habilitador de innovación y crecimiento.
La integración de Falcon también permitirá a KPMG reforzar sus servicios de consultoría en torno a la transformación de sistemas SIEM heredados. Muchas compañías todavía dependen de soluciones obsoletas, lentas y costosas, incapaces de enfrentarse al ritmo de los ataques actuales. La migración hacia un entorno unificado y potenciado por IA no solo incrementa la seguridad, sino que mejora la eficiencia en la toma de decisiones críticas.
Beneficios tangibles para clientes
Entre los puntos más destacados de esta colaboración se encuentran:
Operaciones de seguridad aceleradas, con detección más rápida de amenazas y una respuesta automatizada basada en IA.
Transformación de infraestructuras heredadas, reduciendo costes y aumentando la velocidad de procesamiento.
Ampliación del uso de la plataforma Falcon gracias al programa ELP, extendiendo la protección a un mayor número de proyectos.
Visibilidad unificada a nivel empresarial, combinando datos internos y externos con inteligencia de amenazas en tiempo real.
Estos beneficios se traducen en un ecosistema de seguridad más resiliente, capaz de anticiparse a los movimientos de los atacantes y responder con mayor eficacia.
Un frente común contra la cibercriminalidad
La alianza entre ambas empresas refleja una tendencia cada vez más clara en el sector: la necesidad de unir fuerzas para hacer frente a adversarios que utilizan IA y automatización con fines maliciosos. En este escenario, las empresas ya no pueden depender únicamente de sus recursos internos, sino que deben apoyarse en socios tecnológicos y de consultoría para mantenerse protegidas, en materia de ciberseguridad.




